Bahía Blanca reescribe su historia en la Liga Femenina, cuarenta y un años después de aquella noche inaugural
Unión Bahía debutó en la máxima categoría del básquet femenino argentino con una formación íntegramente local, en una ciudad que ya había sido escenario del primer partido oficial de la Liga Nacional masculina en 1985.
Como decía un viejo dirigente del básquet del sur, hay ciudades cuya identidad deportiva no se mide únicamente por los títulos obtenidos sino por los hitos que albergan en su memoria colectiva. Bahía Blanca ocupa un lugar singular en la historia del básquet argentino desde el 26 de abril de 1985, cuando el estadio Independiente abrió sus puertas para alojar el primer partido oficial de la Liga Nacional. Aquella noche, Pacífico derrotó a Atenas de Córdoba por 90 a 82 en un encuentro que quedó grabado como punto de partida de la competencia más importante del país en la rama masculina. Cuatro décadas y un año después, la misma ciudad volvió a tener representación en la élite, aunque esta vez el protagonismo correspondió a las mujeres.
El regreso se produjo con el debut de Unión Bahía en la Liga Femenina, el torneo que desde 2017 nuclea a los clubes de mayor nivel del básquet femenino argentino. El equipo se conformó íntegramente con jugadoras surgidas en la ciudad, lo que otorgó al hecho un carácter simbólico adicional: no se trató de una franquicia ocasional ni de un armado coyuntural, sino de un plantel que pertenece al tejido deportivo bahiense desde su formación.
El recuerdo del primer partido y la huella de 1985
Marcelo Richotti, uno de los jugadores que aquella noche de 1985 saltó a la cancha con la camiseta de Pacífico, reconstruyó la jornada poniendo el acento en el clima previo al encuentro. En sus palabras, la memoria no queda asociada al resultado deportivo sino a las expectativas que rodearon el inicio de la competencia: las colas para adquirir entradas, el proceso de ingreso al estadio Independiente y la adrenalina de comenzar una etapa sin dimensión todavía del carácter histórico que aquella fecha adquiriría con el paso de los años. El ex jugador describió aquel primer encuentro como una jornada que, a la distancia, resulta fundacional para el básquetbol argentino.
“El recuerdo más presente, más allá de lo que fue el juego, es la previa: todas las expectativas que generaba lo que estaba por venir, las colas para comprar las entradas y para ingresar a Independiente, la adrenalina de empezar una etapa increíble, sin tener conciencia de que ese salto inicial iba a quedar en la historia de nuestra Liga Nacional como el primer juego oficial de algo que es maravilloso y que cambió el básquetbol de nuestro país.”Marcelo Richotti, exjugador de Pacífico
El historiador del básquet argentino registra aquel 90 a 82 como el marcador inaugural, con Pacífico como local y Atenas de Córdoba como visitante. Aquel resultado dio inicio a una competencia que durante décadas sostuvo a Bahía Blanca entre sus plazas de referencia. La conexión entre ambas ramas del deporte constituye, según Richotti, la principal virtud de la nueva etapa que atraviesa la ciudad.
Voces del plantel y el significado del debut
En el plano estrictamente contemporáneo, la jugadora Ileana Corbalán describió el debut de Unión Bahía como una instancia de profundo significado personal y colectivo. Para ella, formar parte de la historia del básquet bahiense constituye un orgullo particular, habida cuenta de que las integrantes del plantel se formaron en una ciudad caracterizada por su identificación con el deporte. La capitana enfatizó además la responsabilidad de continuar una tradición que excede a las protagonistas actuales y que se proyecta hacia las generaciones que continúan su formación en los clubes de la región.
“Para nosotras, formar parte de la historia del básquet de Bahía Blanca es un orgullo enorme. Crecimos en una ciudad que respira básquet y que tiene una identidad muy fuerte dentro de ese mundo. Que podamos representar a la ciudad en esta nueva etapa significa mucho y también la posibilidad de seguir construyendo esa historia para las generaciones que vienen.”Ileana Corbalán, jugadora de Unión Bahía
El cruce entre ambas ramas y la expectativa de un salto mayor
El propio Richotti interpretó el debut femenino como una bisagra en la trayectoria deportiva de la ciudad y reclamó que el proceso continúe hasta consolidar la presencia bahiense en las dos ramas de la Liga Nacional. El histórico exjugador fundamentó su expectativa en la tradición basquetbolística de Bahía y en la consideración de que la ciudad resulta merecedora de mantener una representación estable en la máxima categoría. En esa lógica, el desembarco de Unión Bahía en la Liga Femenina aparece descrito como un primer paso en una reconstrucción más ambiciosa.
“Creo que este momento que se vivió en la ciudad después de 41 años es maravilloso. Dicen que la unión hace la fuerza y espero que esa fuerza se vea replicada para que Bahía pueda tener representación en las dos ramas de nuestra Liga Nacional. Creo que, por historia y por cómo se vive el básquet en la ciudad, la gente de Bahía es merecedora de tener representación en el más alto nivel.”Marcelo Richotti, exjugador de Pacífico
- 26 de abril de 1985: Pacífico derrota a Atenas de Córdoba por 90 a 82 en el estadio Independiente de Bahía Blanca, en el primer partido oficial de la Liga Nacional masculina.
- 2017: comienza a disputarse la Liga Femenina, competencia que reúne a los clubes de mayor nivel del básquet femenino argentino.
- Cuarenta y un años después del debut masculino, Unión Bahía inicia su participación en la Liga Femenina con un plantel integrado por jugadoras de la ciudad.
- Marcelo Richotti, protagonista del encuentro inaugural de 1985, acompaña el regreso con un mensaje de respaldo al proceso deportivo bahiense.
- Ileana Corbalán, jugadora de Unión Bahía, describe el debut como una oportunidad de continuar construyendo la identidad basquetbolística de la ciudad.
El hincha bahiense suele medir los ciclos deportivos a la luz de los hitos que la ciudad atravesó en distintas etapas. La noche de 1985 permanece como referencia obligada cada vez que se evalúa la historia del básquet local. La irrupción de Unión Bahía en la Liga Femenina introduce un capítulo nuevo en esa memoria, y lo hace con la particularidad de estar sostenido por jugadoras formadas en los clubes de la ciudad, lo que refuerza el vínculo entre la comunidad y la competencia. El proceso, según coinciden protagonistas y testigos de aquella jornada inaugural, recién comienza.
