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Miércoles, 14 de octubre de 2026
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Baskonia corta a Galbiati tras 87 partidos y abre un nuevo capítulo con el regreso de Perasovic como horizonte

Por Tomás GalarzaDeportes · · hace 1 h
Baskonia corta a Galbiati tras 87 partidos y abre un nuevo capítulo con el regreso de Perasovic como horizonte

En el corazón del País Vasco, donde el baloncesto se mide con la misma exigencia con la que se mide el vino en las bodegas de la región, el Baskonia volvió a mover el banco en medio de una jornada que quedará registrada como una de las más agitadas de su historia reciente. Como decía un viejo dirigente de la casa, en Vitoria no se cambia de entrenador: se cambia de rumbo, y esta vez el rumbo tomó la forma de la rescisión del contrato de Paolo Galbiati, el técnico italiano que había desembarcado en agosto de 2025 con el crédito de su paso por Trento y que se marchó tras dirigir 87 partidos oficiales, un período en el que el equipo conquistó la Copa del Rey, el trofeo que mantiene viva la pulseada con los grandes del básquet español.

La salida del entrenador no fue un hecho aislado, sino la pieza central de una jornada de movimientos múltiples que reconfiguraron la estructura deportiva del club en cuestión de horas. El Baskonia también le abrió la puerta a Markus Howard, una figura que durante cuatro temporadas se había convertido en una de las referencias del plantel y que se despidió de la entidad en el mismo día. A esa baja se sumó la desvinculación de Alex Len, un interno que se fue sin haber alcanzado a debutar, lo que dejó al descubierto la magnitud de la depuración interna que la dirigencia decidió encarar para intentar reencauzar una temporada que hasta ahora muestra dos caras bien diferenciadas.

Dos registros, un mismo club

El rendimiento deportivo explicó, y en gran parte justificó, la decisión de cortar el vínculo con Galbiati. Mientras en la Liga Endesa el equipo arrancó con puntaje ideal, tres victorias en tres presentaciones que lo ubicaban en el lote de privilegio del campeonato doméstico, en la Euroliga el panorama ofreció una imagen opuesta: apenas un triunfo en cinco encuentros, una cosecha magra para un club acostumbrado a competir de igual a igual con los poderosos del Viejo Continente. Esa brecha entre lo hecho en casa y lo hecho afuera terminó por pesar más que el trofeo copero, en una institución donde la vara europea suele ser la que define los ciclos.

En ese escenario, el nombre que comenzó a circular con mayor fuerza para ocupar el banco fue el de Velimir Perasovic, un viejo conocido de la casa que ya sabe lo que es vestir el buzo del Baskonia en tres ciclos distintos y que tiene en su palmarés con la entidad una Copa del Rey y una Supercopa, ambas conquistas de 2006, el año en que el club tocó el techo de su proyección europea. Su conocimiento del vestuario, su manejo del idioma del básquet que se juega en Vitoria y su experiencia en escenarios de presión lo convirtieron, al cierre de esta jornada, en la primera opción para estabilizar una temporada que necesita recuperar aire en Europa sin resignar lo conquistado en el plano local.

La pulseada entre los dos equipos y lo que viene

El historial de cruces entre el Baskonia y los rivales que marcarán el resto de su calendario europeo se presenta como una hoja de ruta ineludible para evaluar al próximo entrenador, y también como un espejo donde se refleja lo que el club fue y lo que pretende volver a ser. Con 87 partidos de Galbiati en el retrovisor, con tres victorias en tres salidas por la Liga Endesa como punto de partida y con apenas un triunfo en cinco compromisos continentales como llamado de atención, la dirigencia vasca apostó por cortar el ciclo y abrir uno nuevo en el que la experiencia de Perasovic aparece como la llave más razonable para intentar reconciliar al equipo con su propia historia. La pelota, ahora, pasa a manos del croata y de un plantel que en cuestión de horas perdió a su entrenador, a su máximo anotador y a un interno que nunca llegó a vestirse: ingredientes de sobra como para entender que en Vitoria la paciencia suele tener fecha de vencimiento.

“Como decía un viejo dirigente de la casa vasca, en Vitoria no se cambia de entrenador: se cambia de rumbo, y esta vez el rumbo tomó la forma de la rescisión del contrato de Paolo Galbiati.”Tomás Galarza, Deportes

Al final, como ocurre en cada giro de timón en un club con la exigencia del Baskonia, la mirada vuelve a posarse sobre el hincha, ese actor silencioso que paga su abono, viaja por Europa y se acostumbra a que la vara esté siempre en lo más alto, y que ahora deberá digerir una jornada de despidos múltiples con la expectativa intacta de que el ciclo que se abre con Perasovic devuelva al equipo a la conversación grande del básquet continental, esa a la que el club sabe que pertenece y de la que, por ahora, se siente lejos.

TG

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