Berlín abrió el Mundial Femenino con tres victorias contundentes y una marca histórica desde el perímetro
Estados Unidos, Japón y Australia debutaron con éxito en la primera jornada del torneo: Clark firmó un doble-doble, Hayashi rompió el récord de triples y las Opals dominaron de principio a fin.
La primera jornada del Mundial Femenino de Básquet en Berlín dejó tres resultados definidos desde temprano y un puñado de rendimientos individuales que ya marcan el pulso del torneo. Estados Unidos, Japón y Australia se subieron a lo más alto de sus respectivos grupos con actuaciones que combinaron contundencia colectiva y destellos individuales, mientras que China, Malí y Puerto Rico se fueron con derrotas que, sin embargo, dejaron señales positivas para lo que viene. Como decía un viejo dirigente del básquet argentino, los primeros partidos de un Mundial no se ganan: se interpretan, y esta vez la interpretación dejó tres lecturas bien claras sobre el presente de cada selección.
Estados Unidos pasó por encima de China con un juego de orquesta
En el duelo más resonante de la jornada, Estados Unidos aplastó a China por 94 a 61 en un partido que nunca tuvo discusión. El dato más elocuente no fue el resultado, sino la distribución: las norteamericanas utilizaron a las doce integrantes del plantel, todas con al menos once minutos en cancha y todas con puntos convertidos, una señal del lujo de recursos que maneja el elenco dirigido por Cheryl Reeve. Caitlin Clark tomó las riendas con un doble-doble de 14 puntos y 11 asistencias que ordenó el ataque, secundada por Paige Bueckers, también con 14 tantos y 5 pases gol, y por Rhyne Howard, que firmó otros 14. Jackie Young cerró la línea de gol con 12 unidades.
Por el lado chino, la pivote Ziyu Zhang, nacida en 2007 y con 2,23 metros de estatura, fue la figura de su selección con 13 puntos, en una actuación que confirmó por qué se habla de ella como una de las promesas más interesantes del básquet mundial. Sin embargo, China nunca encontró respuestas para la profundidad del banco estadounidense y terminó cediendo en todos los rubros colectivos. El historial entre ambos seleccionados en Copas del Mundo mostraba a las norteamericanas como amplias dominadoras, y la diferencia de 33 puntos no hizo más que ratificar esa tendencia: Estados Unidos atraviesa la fase de grupos con la candidatura al título intacta.
Hayashi rompió un récord y Japón se floreó desde el perímetro
En el Grupo A, Japón derrotó a Malí por 102 a 97 con una noche que ya pertenece a la historia grande del torneo. La base Saki Hayashi encestó 9 de sus 15 intentos desde detrás de los 6,75 metros y rompió el récord de triples convertidos en un partido de una Copa del Mundo, una marca que quedará asociada a este Mundial de Berlín. La jugadora cerró su planilla con 27 puntos, 3 rebotes y 2 robos, pero el dato más impactante fue el colectivo: el seleccionado japonés acertó 20 triples en 35 intentos, un 57 por ciento de efectividad que sostuvo la diferencia durante casi treinta minutos de juego. Malí respondió con los 22 puntos de Aminata Sangaré, pero nunca pudo revertir el marcador en un cruce que tuvo, además, una carga emotiva particular por el historial reciente entre ambos seleccionados en certámenes internacionales.
Australia dominó a Puerto Rico de punta a punta
Australia abrió el Grupo C con un triunfo sólido sobre Puerto Rico, 70 a 54, en un partido que las Opals controlaron desde el salto inicial: no cedieron la ventaja en ningún momento y se mantuvieron al frente durante más de 39 minutos de juego, una rareza en un torneo donde la paridad suele ser la norma. Steph Talbot fue la conductora del equipo con 19 puntos, 8 rebotes y 3 asistencias, mientras que por el lado boricua la principal anotadora fue Arella Guirantes, con 14 unidades. Las australianas, que arrastran un historial pesado en Mundiales y que ya saben lo que es pelear por medallas, arrancan con el pie derecho una zona que se presume accesible para sus aspiraciones.
- Estados Unidos 94-61 China: Caitlin Clark firmó un doble-doble de 14 puntos y 11 asistencias, con todas las jugadoras del plantel anotando al menos un punto.
- Japón 102-97 Malí: Saki Hayashi estableció un récord histórico con 9 triples en un partido de Copa del Mundo, 27 puntos y 57% de efectividad japonesa desde el perímetro.
- Australia 70-54 Puerto Rico: Las Opals lideraron durante más de 39 minutos, con Steph Talbot como figura (19 puntos, 8 rebotes y 3 asistencias) y Arella Guirantes como goleadora boricua (14).
El cierre de la jornada dejó una postal repetida en Mundiales: las candidatas al título ganaron, pero no les salió gratis. China mostró a una pivote de 2,23 metros y apenas 18 años; Malí compitió de igual a igual durante casi 35 minutos con una selección que suele ser protagonista en África; Puerto Rico aguantó más de lo previsto ante un rival de élite. La conclusión para el hincha que sigue el básquet desde el sur del continente es clara: este Mundial no admite relajarse en la fase de grupos, porque las sorpresas pueden aparecer cuando se juntan talento emergente y hambre competitiva. Como decía un viejo dirigente, los Mundiales se ganan partido a partido, y Berlín ya avisó que ninguno viene fácil.
