Boca encara el tramo final del año sin su centrodelantero: Bareiro pasará por el quirófano y recién volverá en la pretemporada de 2027
El delantero paraguayo arrastraba una hernia lumbar desde marzo y será intervenido el martes próximo; en paralelo, el club perdió a Aranda por fractura de peroné y apuesta por un juvenil de la reserva
La enfermería de Boca Juniors volvió a quedar en el centro de la escena en La Ribera, luego de que se confirmara que Adam Bareiro, el centrodelantero titular que el cuerpo técnico de Miguel Ángel Russo había pensado como pieza clave para el segundo semestre, será sometido a una cirugía de hernia lumbar el próximo martes 1 de septiembre. La intervención estará a cargo del médico del club, Jorge Batista, y el plazo estimado de recuperación ubica el regreso del futbolista recién en la pretemporada de 2027, lo que en la práctica significa que el paraguayo no volverá a sumar minutos en lo que resta de la temporada actual.
Una lesión que se arrastró desde el Torneo Apertura
El último partido de Bareiro con la camiseta azul y oro se remonta al 9 de mayo pasado, cuando en La Bombonera y frente a Huracán, por el Torneo Apertura, intentó una chilena dentro del área y cayó de manera desafortunada, lo que le provocó una dolencia en la zona lumbar que lo obligó a retirarse a los 24 minutos del primer tiempo. Desde entonces, el delantero chaqueño de 30 años permaneció al margen del plantel profesional y, en las semanas siguientes, se sometió a un bloqueo por discopatía lumbar con el objetivo de acelerar los tiempos de recuperación y reinsertarse lo antes posible en la consideración del entrenador.
El tratamiento generó una expectativa moderada en el entorno boquense, que incluso llegó a barajar la posibilidad de contar con el jugador para el arranque del segundo semestre. Sin embargo, al momento de intentar reincorporarse a los entrenamientos bajo las órdenes del cuerpo técnico, el dolor volvió a aparecer con una intensidad que los propios médicos del club calificaron como suficiente como para descartar definitivamente la vía conservadora y avanzar hacia la cirugía programada, decisión que terminó de tomarse en las últimas horas.
La baja se suma a la de Aranda y reconfigura el ataque
El panorama se completó con la confirmación de la lesión de Tomás Aranda, quien durante el entrenamiento del miércoles pasado sufrió una fractura de peroné en la pierna derecha que, según los estudios realizados en las horas siguientes, lo mantendrá inactivo durante al menos tres meses, un contratiempo que se sumó al de Bareiro y dejó al entrenador con dos casillas vacías en posiciones ofensivas a pocos días del cierre del libro de pases. Ante este escenario, la dirigiencia y el cuerpo técnico resolvieron, como decía un viejo dirigente de la institución que acostumbraba resolver los problemas con nombres propios de la cantera antes que con nombres de afuera, promover a Lautaro Bianco desde el plantel de la reserva al primer equipo.
Bianco, mediocampista oriundo de Morón de 19 años, venía utilizando la camiseta número 10 en la reserva tras la lesión de Aranda y se caracteriza por la velocidad, la gambeta y el remate desde fuera del área, un perfil distinto al del nueve de área clásico que el equipo perdió con la baja de Bareiro. Desde el entorno del club confirmaron que no irán al mercado de pases a buscar un reemplazante específico para esa posición, confiando en que el juvenil pueda cubrir el espacio que dejó Aranda y que el esquema se reorganice en función de los jugadores disponibles.
Valencia, la única cara nueva para el ataque
En el rubro incorporaciones, la única cara nueva que sumó Boca para el ataque en este período de pases fue la del ecuatoriano Enner Valencia, delantero de 36 años y amplia trayectoria internacional, cuya contratación se terminó de sellar en los últimos días de agosto. La dirigiencia, según trascendió, ya habría dado por cerrada su participación en el mercado de traspasos sin sumar nuevos refuerzos para compensar la ausencia prolongada de Bareiro, en una decisión que deja al plantel con lo que tiene y que deja en manos de Russo la tarea de reacomodar las piezas.
El historial reciente entre los rivales que Boca tendrá por delante en el tramo final del torneo marca que el equipo viene de resultados irregulares: en los últimos diez encuentros oficiales, apenas cosechó cuatro victorias, tres empates y tres derrotas, con apenas ocho goles a favor y nueve en contra, números que reflejan un promedio de 0,80 gol por partido y que ponen en discusión la profundidad de un plantel que perdió a su centrodelantero natural en el peor momento del calendario.
La reflexión que sobrevuela la Bombonera en estas horas es la del hincha común, que observa cómo el equipo deberá atravesar el tramo decisivo del año con un delantero de 36 años como referencia de área, un juvenil de 19 años que todavía no debutó oficialmente en primera división y un esquema por inventar, mientras desde la dirigiencia se repite la fórmula de la cantera como solución y desde el cuerpo técnico se confía en que los nombres disponibles alcanzan. Como en tantas otras noches en La Ribera, la respuesta llegará con el correr de los partidos.
Lo que se pierde y lo que se gana
- Bareiro, de 30 años, jugó su último partido el 9 de mayo y desde entonces estuvo fuera de las canchas por la dolencia lumbar.
- La cirugía de hernia lumbar se llevará a cabo el martes 1 de septiembre y el regreso se proyecta para la pretemporada de 2027.
- Tomás Aranda sufrió una fractura de peroné derecho durante el entrenamiento del miércoles y estará inactivo al menos tres meses.
- El club decidió promover a Lautaro Bianco, mediocampista de 19 años de la reserva, en lugar de salir al mercado de pases.
- Enner Valencia, de 36 años, fue la única incorporación ofensiva del período de pases.
- El historial reciente muestra cuatro victorias, tres empates y tres derrotas en los últimos diez partidos oficiales.
