Cerúndolo sorteó el debut en Pekín con remontada incluida y va por Mensik en octavos
El argentino venció a Van De Zandschulp en tres sets y se metió entre los dieciséis mejores del ATP 500 chino. La jornada, además, dejó las eliminaciones de Navone y Báez en el mismo torneo y de Etcheverry en Tokio.
Tomás Galarza, Deportes — En una jornada con aroma a selección copera, donde los argentinos suelen presentarse de a varios y no siempre regresan con el resultado esperado, el tenis nacional volvió a cruzarse con el circuito chino y japonés. El ATP 500 de Pekín y el ATP 500 de Tokio concentraron la atención de la legión albiceleste, y el balance dejó apenas una sonrisa: la de Francisco Cerúndolo, que resolvió con solvencia su compromiso ante el neerlandés Botic Van De Zandschulp y avanzó a los octavos de final del torneo que se disputa en la capital china.
El número 22 del ranking mundial terminó imponiéndose por 5-7, 6-4 y 6-3 sobre un rival ubicado en el puesto 40, en un encuentro que exigió carácter y lectura táctica, dos atributos que los mejores tenistas argentinos suelen exhibir cuando la competencia se pone adversa, como si se tratara de una cualidad heredada de aquellos gladiadores de la arcilla que forjaron la identidad del país en los Grand Slam.
Una remontada con sello propio
El arranque encontró a Cerúndolo contra las cuerdas. El argentino cedió su servicio en el segundo juego del primer set y, aunque llegó a igualar 5-5 con tres puntos de set salvados a lo largo del parcial, terminó cediendo en el duodécimo game, cuando Van De Zandschulp concretó el quiebre que le permitió quedarse con el capítulo inicial por 7-5. La reacción llegó en el segundo set, donde Cerúndolo obtuvo la única ruptura del segmento para adelantarse 4-3 y sostuvo esa diferencia hasta forzar la definición.
El tercer set fue el de la confirmación. Con 3-2 a su favor y el saque bajo control, Cerúndolo enfrentó dos oportunidades de break en contra que, como diría un viejo dirigente del tenis argentino, separan a los buenos de los grandes: salvar esos momentos definitorios en canchas rápidas de Asia es una prueba de fuego para cualquier jugador que aspire a instalarse entre los veinte primeros del escalafón. Superado ese trance, el porteño consiguió un nuevo quiebre que le permitió cerrar el partido con autoridad.
Mensik, el próximo obstáculo
- Cerúndolo enfrentará al checo Jakub Mensik, número 14 del mundo, en los octavos de final de Pekín.
- El historial entre ambos favorece al argentino: dos victorias en dos cruces previos.
- El primer antecedente fue en la ronda inicial del ATP 500 de Pekín 2024.
- El cruce más resonante se dio en los cuartos de final del Masters 1000 de Madrid.
- Mensik llega a este compromiso tras superar al kazajo Alexander Bublik por 6-4 y 7-6 (5).
La jornada negra de los otros argentinos
El debut exitoso de Cerúndolo contrastó con la suerte corrida por sus compatriotas. En el propio cuadro de Beijing, Mariano Navone cayó ante el australiano Alex de Miñaur por 7-6 (4) y 6-2, en una actuación donde el argentino no logró incomodar a un rival que atraviesa un momento de gran confianza. El chaqueño había arrancado el partido con buenas sensaciones, pero la jerarquía del oceánico se impuso con claridad en el segundo set.
Sebastián Báez, por su parte, protagonizó una de las jornadas más dolorosas para el tenis nacional. El nacido en Buenos Aires se había quedado con el primer parcial frente al chino Juncheng Shang por 5-7, pero terminó cayendo por 5-7, 6-3 y 7-5 en un encuentro que se definió por detalles. Es el tipo de partidos, suelen recordar los que vieron a Guillermo Vilas y a José Luis Clerc en sus mejores tardes, que deja al jugador con la sensación amarga de haber tenido la victoria entre las manos.
Mientras tanto, en el ATP 500 de Tokio, Tomás Etcheverry cerró la participación albiceleste con una derrota. El único representante argentino en el cuadro japonés cayó ante el griego Stefanos Tsitsipas por 4-6, 6-3 y 6-4, después de haber arrancado con un set a su favor, una mochila demasiado pesada para sostener en canchas rápidas frente a un ex número tres del mundo que conoce cada rincón del circuito.
La mirada del hincha
Los aficionados argentinos, que siguen el tenis con la misma pasión con la que acompañan al fútbol, encontraron en la actuación de Cerúndolo un motivo para sostener la ilusión. Como decía un viejo dirigente del deporte nacional, los mejores equipos y los mejores tenistas se construyen en los momentos de quiebre, en esos instantes donde parece que todo se cae y, sin embargo, sale a relucir la garra. La del porteño estuvo a la altura.
El próximo compromiso ante Mensik asoma como una oportunidad inmejorable para ratificar el presente del argentino. Con el historial favorable en sus espaldas y con la confianza de haber remontado un partido complejo en la primera ronda, Cerúndolo se planta en los octavos de final de un ATP 500 con argumentos de sobra para soñar con la clasificación a cuartos. La reflexión final queda flotando en el aire del circuito: cuando el tenis argentino muestra esta cohesión competitiva, el hincha se permite imaginar que las próximas camadas seguirán escribiendo páginas importantes en el calendario del World Rally Tour.
