Cerúndolo va por un techo que todavía no tocó en la capital china
El porteño superó a Van de Zandschulp en su debut y se medirá ante el checo Mensik, al que ya venció en los dos cruces previos, por un lugar en los cuartos de final del ATP 500 de Pekín. El encuentro se disputará el sábado, no antes de las 6.
El tenis argentino, en sus distintas camadas, suele encontrar en los certámenes asiáticos una parada de maduración antes de cerrar la temporada, y la presencia de Francisco Cerúndolo en el ATP 500 de Pekín se inscribe en esa tradición reciente que el propio jugador viene sosteniendo desde hace varias campañas. El porteño, instalado en el puesto 22 del ranking mundial, accedió a los octavos de final tras revertir un partido adverso frente al neerlandés Botic Van de Zandschulp, al que terminó doblegando por 5-7, 6-4 y 6-3 en un encuentro que se extendió durante más de dos horas y que tuvo como punto de inflexión la recuperación en el segundo parcial, cuando el sudamericano ajustó el servicio y comenzó a hacer daño con el drive.
Como decía un viejo dirigente del circuito, los debuts en torneos de esta jerarquía suelen definirse por la paciencia más que por el talento, y el arranque de Cerúndolo en la capital china volvió a confirmarlo: cedió el primer set, se repuso en el momento justo y administró la ventaja en el tercero sin concederle al rival oportunidades claras de regreso. Con ese triunfo, igualó su mejor marca en el torneo, los octavos de final que había alcanzado en la edición de 2024, y dejó en claro que la superficie y las condiciones de altitud moderada de Pekín se acomodan a las características de su juego, basado en el topspin y la consistencia desde el fondo.
El historial con Mensik y el cruce pendiente
El próximo escollo será el checo Jakub Mensik, decimocuarto del escalafón mundial, que obtuvo su lugar en octavos tras superar al kazajo Alexander Bublik por 6-4 y 7-6 (5) en un partido de menor sufrimiento. El historial entre ambos jugadores, de todos modos, inclina la balanza con claridad hacia el lado argentino: dos presentaciones, dos victorias para Cerúndolo. La primera de ellas se produjo justamente en el mismo escenario de Pekín, en la ronda inicial de 2024, cuando el porteño se impuso por 7-6 (4) y 6-1. La segunda tuvo lugar en los cuartos de final del Masters 1000 de Madrid de 2025, en lo que fue una de las mejores actuaciones del argentino sobre polvo de ladrillo europeo.
Más allá de los números previos, el propio desarrollo de los partidos indica que Cerúndolo ha sabido incomodar al europeo con pelotas cargadas y cambios de dirección, sobre todo en los momentos de presión, mientras que Mensik ha dependido en exceso de su servicio para sostenerse en los intercambios largos. El porteño, además, llega con rodaje en canchas rápidas y con la confianza de haber remontado una situación complicada en la primera rueda, lo que suele ser un indicio auspicioso de cara a una segunda ronda exigente.
El cuadro, la ruta hacia cuartos y la soledad argentina en Asia
- Si supera a Mensik, Cerúndolo jugará en cuartos de final ante el ganador del cruce entre el alemán Jan-Lennard Struff y el ruso Daniil Medvedev, tercer preclasificado del torneo.
- nchino en la edición 2024, Cerúndolo cayó en octavos frente al ruso Karen Khachanov en dos tie-breaks; en 2025, en cambio, fue eliminado en primera ronda por el estadounidense Learner Tien.
- El porteño es el único tenista argentino que continúa en competencia entre los ATP 500 de Pekín y Tokio, ya que Juan Manuel Cerúndolo, Sebastián Báez, Mariano Navone y Thiago Tirante cayeron en el torneo chino, mientras que Tomás Etcheverry se despidió en la capital japonesa.
- Cerúndolo buscará ante el checo llegar a 35 victorias en una temporada por cuarto año consecutivo, un umbral que ratifica su regularidad en el circuito y que lo mantiene dentro del grupo de jugadores con mayor volumen de partidos ganados en el calendario anual.
El encuentro entre Cerúndolo y Mensik está programado para el sábado, no antes de las 6 de la mañana de la Argentina, en el horario habitual de la madrugada que suelen tener los torneos asiáticos para los televidentes del continente sudamericano. En la previa, el antecedente inmediato, el conocimiento del rival y la lectura favorable del propio historial en el mismo escenario le permiten al porteño encarar el cruce con una expectativa razonable de meterse, por primera vez, entre los ocho mejores del ATP 500 de Pekín, un objetivo que el propio jugador y su entorno consideran como una de las cuentas pendientes de la gira asiática.
Para el tenis argentino, la presencia de Cerúndolo en esta instancia adquiere un valor adicional: en una semana en la que ninguno de sus compatriotas logró sostener el nivel ni en Pekín ni en Tokio, el porteño aparece como la última carta en competencia y, al mismo tiempo, como una señal de continuidad generacional en un circuito que suele ser despiadado con quienes no logran afirmarse entre los treinta mejores del mundo. La hinchada albiceleste, que sigue cada madrugada los partidos de la gira oriental, tiene motivos para ilusionarse con un paso más, a la espera de que el de Buenos Aires convierta la ilusión en hechos concretos sobre la cancha china.
