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Miércoles, 7 de octubre de 2026
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Cristiano Ronaldo se va de la selección sin jugar y deja un comunicado que sacudió a Portugal

El capitán, máximo referente de la generación portuguesa, abandonó la concentración tras no ingresar ante Noruega en la Nations League y aseguró que tenía un acuerdo con el entrenador. En paralelo, Messi dijo adiós a la Argentina con un penal y dos asistencias frente a Benín en el Monumental.

Por Tomás GalarzaDeportes · · hace 1 h
Cristiano Ronaldo se va de la selección sin jugar y deja un comunicado que sacudió a Portugal

En el estadio do Dragão, la noche del viernes dejó una postal que recorrió Europa y que reordenó la agenda de la selección portuguesa mucho más allá del 2-1 sobre Noruega por la Nations League. Cristiano Ronaldo permaneció en el banco durante todo el partido, realizó tareas de calentamiento durante media hora y, pese a las expectativas generadas por su presencia en la convocatoria, nunca llegó a saltar al campo. La escena se completó después del encuentro, cuando el delantero abandonó la concentración, decisión que fue explicada por el propio jugador en un comunicado difundido a través de sus canales oficiales.

Según la versión que ofreció el propio Ronaldo, existió un compromiso con el entrenador Jorge Jesus para que el atacante dispusiera de alrededor de treinta minutos de juego. En su texto, el delantero aseguró que esa promesa no se cumplió y vinculó su salida de la concentración con ese desencuentro, al que calificó como una primera promesa rota. Además, sostuvo que tanto la Federación Portuguesa de Fútbol como el cuerpo técnico le habían pedido que continuara formando parte del combinado nacional, en un intento por conservar al máximo referente de las últimas dos décadas.

El comunicado palabra por palabra

“Créanme, esta es la pura verdad.”Cristiano Ronaldo, en un comunicado difundido tras el partido ante Noruega

La despedida de Messi en el Monumental

Mientras en Oporto el foco pasaba por la ausencia de Ronaldo, en Buenos Aires la jornada tuvo otro centro de gravedad. Lionel Messi disputó ante Benín su partido despedida con la selección argentina en el Monumental, escenario en el que se crio como futbolista profesional. El capitán abrió el marcador de penal, entregó dos asistencias a sus compañeros y compartió los minutos previos con sus tres hijos, que lo acompañaron en el campo, en una ceremonia que también contó con la presencia de su madre y de su esposa en las tribunas.

El contraste entre ambos recorridos es inevitable, como decía un viejo dirigente del fútbol sudamericano, porque resume dos formas distintas de cerrar un ciclo. Ronaldo se aleja de la selección portuguesa con la Eurocopa de 2016 como trofeo principal y una discusión pública con su entrenador, mientras que Messi se despidió con la Copa América 2021, el Mundial de Qatar 2022 y la Copa América 2024, después de haber regresado al seleccionado en 2016 tras aquella decisión que se conoció en barco y que finalmente quedó como un paréntesis en su carrera. El historial entre ambos, construido durante más de una década de cruces en Champions, eliminatorias mundialistas y premios individuales, marca también el cierre de una etapa en la que el portugués acumula cinco Balones de Oro y el argentino suma ocho, además de los títulos mencionados con sus selecciones. La pregunta que queda abierta, más allá del resultado y del incidente, es qué lugar debería tener un acuerdo de palabra entre un entrenador y un jugador cuando se definen los minutos en cancha, sobre todo cuando la figura que se sienta en el banco es la que más goles y más partidos ha entregado en la historia de su país. La hinchada portuguesa recibió el comunicado con el mismo gesto con el que suele recibir las decisiones dirigenciales: un murmullo largo en los pasillos del estadio y la certeza de que el tema recién empieza. En la Argentina, en cambio, la noche del Monumental dejó la sensación inversa: la de un cierre en el que la familia, la cancha y los hinchas dijeron presente al mismo tiempo, algo que la generación que creció viendo a Messi recién ahora pudo dimensionar.

TG

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