Crystal Lake, la serie que se animó a contar quién fue Pamela antes de que naciera el mito
La precuela de Viernes 13 ya se puede ver en HBO Max, con Linda Cardellini como la madre de Jason y una apuesta por el terror de los viejas épocas, con más densidad de la que muchos esperaban.
Te lo cuento como lo siento, porque esta serie lo merece: arranca con un golpe bajo que se te queda pegado en la panza. Hace nueve meses, en un campamento cualquiera de Estados Unidos, un chico se ahoga en el lago mientras su madre, Pamela Voorhees, cocina para los pibes que pasan el verano. Eso solo, ya te parte el corazón. Y eso es apenas el primer acorde, el que te dice que acá no vinieron a hacer un slasher más, sino a contar la historia de alguien antes de que se convierta en la villana más recordada del género.
De eso se trata Crystal Lake, la precuela de Viernes 13 que acaba de caer en HBO Max y que tiene a Linda Cardellini -recién ganadora de un Emmy por otro papel- en el rol central de su vida. La serie son ocho episodios y se puede maratonear de un tirón, algo que a mí, que laburo de noche y miro cosas cuando todos duermen, me viene como anillo al dedo.
Un universo que se corre del slasher clásico
Lo que más me sorprendió, y te lo digo de entrada, es que la serie no se queda en la fórmula conocida del asesino enmascarado que va matando uno por uno. Acá hay una mitología nueva, con conspiraciones, con un lore propio, con cosas que se van contando de a poquito, parecido a lo que hizo Bates Motel con Psicosis o como la reciente Carrie le metió capas nuevas a la novela de Stephen King. Eso puede desconcertar al fan de fierro de las películas, que espera otra cosa, pero le da a la historia una densidad que yo, como espectador grande, agradezco un montón.
El showrunner Brad Caleb Kane, que ya se había lucido con It: Bienvenidos a Derry, tomó una idea inicial de Bryan Fuller, el creador de Hannibal, y la fue estirando hasta darle forma propia. La dirección de Michael Lennox tiene una estética de época cuidada: violencia sin eufemismos, sangre cuando tiene que estar, pero sin caer en el exceso ni en la parodia. Se nota que miraron mucho cine de terror de los setenta y ochenta, lo estudiaron a fondo, y lo tradujeron sin impostura.
Lo bueno, lo flojo y a quién se la recomiendo
- Linda Cardellini sostiene la serie aun cuando el guion se embolsa elementos de más en los primeros capítulos. Su Pamela duele, y eso es lo que la hace distinta.
- El tramo del medio pierde un poco de vapor, como tantas series largas de plataformas, pero el final lo recupera con creces y deja al reparto en lo más alto, con un Callum Vinson notable como el joven Jason.
- El equilibrio entre gore y realismo es uno de los grandes hallazgos: la sangre aparece cuando tiene que aparecer, no como decoración gratuita.
Como buen lector y espectador del Litoral, te lo digo en criollo y con una palabra en guaraní explicada al paso: esta serie tiene ñeeporâ, que en guaraní quiere decir una sensación rara, mezcla de encanto y de intranquilidad, que te queda dando vueltas mucho después de apagar el tele. Es la marca de las cosas que te mueven de verdad, no solo las que te asustan un rato y listo.
Si te copa el terror con historias de madre e hijo, con dramas humanos detrás del género, o si te gustaron Bates Motel y la nueva Carrie, esta serie es para vos. Y si sos de los que vieron todas las películas de Viernes 13 de chico, como me pasó a mí en los videoclubes de los noventa, también: vas a encontrar muchas respuestas nuevas a preguntas que nunca se habían hecho. Eso sí, no esperes ver a Jason con el machete desde el primer capítulo: acá la historia es de Pamela, y eso es lo que la vuelve imprescindible.
Para ir a escuchar (o mirar, en este caso)
Si tuviera que decirle a alguien a quién o qué prestar atención, le diría que se siente a ver Crystal Lake con paciencia, sin el celular al lado, y deje que la historia de Pamela lo lleve. A mí me reconcilió con las precuelas, que suelen ser un convite. Y a vos, lector, te dejo la pregunta que la serie me dejó rebotando en la cabeza: ¿conocías la saga original antes de verla, o es tu primer contacto con el universo de Jason Voorhees? Esa respuesta, te juro, cambia mucho cómo se disfruta.
