Diez botones que cambiaron la historia del videogame: el ranking que sigue mandando en el Día del Gamer
Del Tetris que ya es reliquia familiar al Minecraft que les enseña a leer a los más chicos, un recorrido por los títulos pagos más vendidos de la historia, en una fecha que nació de una movida de tres revistas españolas allá por 2008.
Aquel primer acorde mío para esta nota es la imagen de la pantalla de Game Boy encendiéndose sola, esa luz verdosa que nos acompañó a varios y que todavía se siente cuando uno cierra los ojos: porque el 29 de agosto se festeja el Día del Gamer en buena parte del mundo, y la excusa es perfecta para repasar los diez títulos pagos que más copias vendieron en la historia del medio, una lista que arranca bien abajo con Animal Crossing y termina en la estratósfera con un rompecabezas ruso que ya es patrimonio cultural.
Lo primero que hay que aclarar es por qué existe esta fecha, porque no hay épica detrás: en 2008 las revistas españolas Hobby Consolas, PlayMania y PC Mania se pusieron de acuerdo y propusieron el 29 de agosto como el día de la comunidad jugadora. La movida pegó, las editoras empezaron a tirar promociones y hoy la jornada se festeja en gran parte del planeta, aunque en Estados Unidos prefieran celebrarlo el 12 de septiembre, cada cual con su calendario.
Los diez que nunca se caen del ranking
- Animal Crossing: New Horizons (Nintendo Switch, 2020), más de 50 millones de copias: el juego de la vida tranquila que explotó en plena pandemia, cuando mucha gente buscaba un refugio para escaparse de la rutina sin moverse de la casa.
- The Elder Scrolls V: Skyrim (2011), más de 65 millones de unidades: el mundo abierto de Bethesda que ya salió en casi todas las plataformas modernas y sigue sumando adeptos con cada reedición.
- The Witcher 3: Wild Hunt (2015), más de 65 millones de copias: la aventura de Geralt de Rivia que renovó público con la serie de Netflix y nunca dejó de actualizarse.
- PUBG: Battlegrounds, 75 millones antes de pasarse al modelo gratuito: el juego que le dio forma al género battle royale y puso a personas a pelear en una isla.
- Mario Kart 8 Deluxe (Wii U y Switch), cerca de 80 millones: el multijugador familiar por excelencia, el que todavía organiza las sobremesas en cualquier casa con una consola Nintendo.
- Wii Sports, 82,9 millones de copias: venía con la Wii en casi todos los mercados y fue la puerta de entrada al control por movimiento para millones de familias.
- Red Dead Redemption 2 (Rockstar Games, 2018), 85 millones de unidades: el western crepuscular de Arthur Morgan, un viaje por el Lejano Oeste que ya es referencia ineludible del videojuego narrativo.
- Grand Theft Auto V (Rockstar, 2013), más de 230 millones de copias en tres generaciones de consolas: sostenido sobre todo por GTA Online, que sigue generando jugadores año tras año.
- Minecraft (Mojang), más de 300 millones de unidades en prácticamente cualquier dispositivo: el juego de los bloques que les enseña a los más chicos a leer el mundo en cuadraditos.
- Tetris (Alexey Pajitnov), más de 520 millones de ventas sumando todas sus versiones: el rompecabezas soviético que encontró su pico de popularidad en la Game Boy y ya es parte de la memoria familiar de varias generaciones.
Lo que cuenta este ranking, si uno lo mira desde acá, desde este lado del mundo donde tantos jugamos en la sala, con la televisión chica y los cables cruzando el piso, es la vigencia de dos o tres ideas muy simples: mundos que uno puede habitar (Minecraft, Animal Crossing, Skyrim), experiencias para compartir en el sillón (Mario Kart, Wii Sports) y rompecabezas que enseñan a pensar (el Tetris de siempre, el GTA de la Ciudad de los Ángeles, el Minecraft de los más chicos). Ahí está la fórmula, y no parece estar cerca de cambiar.
Para ir a escuchar, les recomiendo algo que nada tiene que ver pero les va a servir de fondo mientras juegan: cualquier disco de Mario Bofill, que si bien no es chamamé puro tiene esa cadencia correntina y ese bandoneón envolvente que le queda pintado a una tarde de consola. Y a quienes quieran celebrar este Día del Gamer como se debe, arrancar con un Tetris en la vieja Game Boy es volver a ese primer acorde de la nota, al principio de todo.
