El 25 de diciembre vuelve Hogwarts: la serie de Harry Potter enciende la mecha y a esta altura uno ya empieza a tararear el chamamé
HBO Max difundió un nuevo avance de la adaptación televisiva de la saga de J. K. Rowling, que se estrena el 25 de diciembre de 2026 con Dominic McLaughlin, Arabella Stanton y Alastour Stout como trío protagonista, y John Lithgow y Paapa Essiedu como Dumbledore y Snape. Lo que vimos, lo que se viene y por qué a esta altura, vaya uno a saber por qué, me dio por pensar en un acorde de acordeón.
Les cuento de arranque, como si me sentara a tomar unos mates con ustedes y empezáramos la conversación con el primer acorde de la guitarra: la plataforma HBO Max confirmó que el 25 de diciembre de 2026 se viene la serie de Harry Potter y, a tres meses del debut, largó el segundo tráiler oficial, ese material que uno guarda en el celular para mirar tres veces antes de decidir si comparte o no. Lo particular de este adelanto es que por primera vez deja asomar las entrañas del Colegio Hogwarts de Magia y Hechicería: pasillos, aulas, el Gran Comedor y dos minutos de escenas que, a esta distancia, ya prometen cosquilleo en la panza para los que crecimos leyendo a J. K. Rowling en la mesita de luz.
La primera temporada toma como base el primer libro, Harry Potter y la piedra filosofal, y arranca con esa idea que a mí siempre me pareció la más humana del relato: un chico criado por una familia que le repite que no tiene nada de especial, hasta que un día aparece una carta con sello de lacre y lo manda a un mundo donde sí lo es. La sinopsis oficial resume el viaje como un descubrimiento de magia, amistad y aventura, con misterios dentro del colegio y la sombra del mago más oscuro de todos. Lo cuenta Francesca Gardiner, que firma el guion y la producción ejecutiva, y lo presenta como una adaptación directa de los libros, no una continuidad ni un spin-off de las películas de toda la vida.
Elenco nuevo para una historia conocida
- Dominic McLaughlin como Harry Potter, el chico que hasta los once años no sabía que era mago.
- Arabella Stanton como Hermione Granger, la primera del curso en todo, como diría una maestra de escuela.
- Alastour Stout como Ron Weasley, el amigo de corazón enorme que comparte varita y merienda.
- John Lithgow como Albus Dumbledore, el director con tono de abuelo sabio.
- Janet McTeer como Minerva McGonagall, la de la mirada que te deja quieto en el banco.
- Paapa Essiedu como Severus Snape, el profesor que siempre parece guardar un secreto bajo la capa.
Y acá me detengo un segundo, porque uno podría ponerse en modo crítico y discutir si hacía falta otra vez el mismo libro, con otros rostros, después de las ocho películas que ya tenemos memorizadas casi de memoria. Pero también es cierto que hay algo que los que peinamos canas sabemos bien: una historia así no se gasta, se reversiona, como pasa con los chamamés viejos que un día los agarra una orquesta nueva y uno dice, mirá, este tema sonaba así y yo no lo conocía. A mí, personalmente, me genera más expectativa que rechazo, sobre todo por ver qué hacen con esos personajes adultos que en las películas fueron icónicos y que ahora tienen otros cuerpos, otras voces, otros silencios.
“Yo quiero ver cómo Lithgow se para en el comedor y mira a los alumnos por encima de las medias lunas de sus anteojos, y quiero ver a Essiedu decirle a un alumno que no sabría distinguir entre una poción y un caldo de gallina. Eso, para mí, ya vale el aguante.”Lautaro Maidana
Mientras tanto, yendo a lo concreto: el estreno está previsto para la última semana de diciembre de 2026, con lo cual se mete de lleno en la conversación de fin de año, esa época en la que uno se junta con la familia, come demasiado y discute sobre qué ver en la sobremesa. Y ya que estamos en tema de sobremesa, les dejo una recomendación que tiene más que ver con mi otra pasión que con la pantalla: si andan por Corrientes o por cualquier pueblo del Litoral, dense una vuelta por un festival de chamamé que seguro haya en cualquier enero. Ahí escuchen a Ofelia Leiva, que tiene esa voz antigua y fresca al mismo tiempo, como si Hogwarts tuviera su propia cantora en versión litoraleña. Piensen, mientras suena un vals de Ramírez o un chamarrita, que la magia también se cocina del otro lado del mundo, en los patios de tierra colorada. La serie de Harry Potter la miramos todos juntos en diciembre; el chamamé, en cambio, se vive parado bajo el escenario.
