El metro cuadrado se disparó casi 15% en siete meses y empuja la era del departamento chico con amenities
Con el costo de construcción en alza sostenida, desarrolladores y especialistas coinciden en que las unidades compactas con espacios compartidos se convirtieron en la puerta de entrada al mercado para quienes dejan el alquiler. La lógica que se impone es la del metro cuadrado propio caro y el metro cuadrado compartido como compensación.
El valor promedio del metro cuadrado en la Ciudad de Buenos Aires pasó de 1.376.688 pesos en enero a 1.584.840 pesos en julio, un salto de casi 15% en apenas siete meses, de acuerdo con los datos difundidos por el Instituto de Estadística y Censos porteño. Para diciembre, estimaciones del sector privado proyectan que ese valor podría trepar a 1.874.364 pesos por metro cuadrado, lo que configuraría una de las subas más pronunciadas del año.
Vamos a los números. Si se suman gastos generales, honorarios profesionales y tasas, el costo integral de construir alcanzó en julio los 2.286.170 pesos por metro cuadrado, con un alza acumulada de 14,61% en lo que va de 2026 y de 23,37% en la comparación interanual, según el relevamiento de la Asociación de Pymes de la Construcción de la Provincia de Buenos Aires. El dato es relevante porque encarece de manera directa el precio final de cualquier unidad, incluso las más pequeñas.
Unidades más chicas, edificios con más servicios
Frente a ese encarecimiento sostenido del metro cuadrado propio, los desarrolladores encontraron una salida que ya se observa en buena parte de los lanzamientos: unidades más chicas, pero con más servicios compartidos. Gimnasios, terrazas, parrillas, salones de usos múltiples y espacios de coworking pasaron a integrar la propuesta estándar de los edificios nuevos. La lógica detrás es directa: si el metro cuadrado de cada unidad se vuelve prohibitivamente caro, el metro cuadrado compartido lo compensa con creces.
“Es un ticket que puede alcanzar el que quiere salirse del mundo del alquiler y entrar por primera vez en el mundo de ser propietario. La demanda de monoambientes creció por eso, y la caída de la natalidad, el aumento de hogares unipersonales y los divorcios empujan en la misma dirección. Tenés cada vez más gente sola o únicamente en pareja sin hijos, que el monoambiente responde perfecto.”Juan Manuel Tapiola, CEO de Spazios
“El aumento del valor del metro cuadrado, las nuevas formas de habitar las ciudades y los cambios en la composición de los hogares impulsaron un mercado en el que las viviendas compactas ganan protagonismo. Quien adquiere una unidad de 40 metros cuadrados incorpora otros cientos, e incluso miles, de metros cuadrados de uso compartido que amplían las posibilidades de uso.”Valeria Damiani, arquitecta especializada en el segmento
Lo que cambia en la lógica de comprar
- El metro cuadrado en CABA subió de 1.376.688 a 1.584.840 pesos entre enero y julio, un alza cercana al 15%.
- El costo integral de construir llegó a 2.286.170 pesos por metro cuadrado, con una suba interanual superior al 23%.
- Los monoambientes y unidades de uno y dos ambientes concentran la demanda de quienes buscan dejar el alquiler.
- Los amenities dejaron de ser un diferencial y pasaron a formar parte de la propuesta estándar de los edificios nuevos.
- La caída de la natalidad, el crecimiento de los hogares unipersonales y los divorcios refuerzan la tendencia a nivel global.
El fenómeno que describen los especialistas consultados reconfigura de manera profunda qué se entiende por acceder a la vivienda propia en la Ciudad de Buenos Aires. Ya no se trata solamente de cuántos metros tiene la unidad que se compra, sino de cuántos metros adicionales pone a disposición el edificio en el que esa unidad se inserta, una distinción que hasta hace pocos años era marginal y que hoy resulta central a la hora de evaluar una inversión.
Para diciembre, la variable clave que habrá que mirar es cómo evoluciona el precio promedio del metro cuadrado en CABA: si las estimaciones del sector se confirman y se acerca a 1.874.364 pesos, la presión sobre las unidades grandes se profundizará y la ecuación monoambiente más amenities seguirá ganando terreno como principal puerta de entrada al mercado.
