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El primer acorde de Ridley Scott: una distopía que lo prendió fuego desde la primera lectura

El director británico regresa a la ciencia ficción con La constelación del perro, la adaptación de la novela de Peter Heller que, según él, se suma al selecto club de los tres guiones que lo sacudieron en toda su carrera. Y en el camino le metió mano al tercer acto para darle más volumen a Jacob Elordi.

Por Lautaro MaidanaCultura y chamamé · 4 de septiembre de 2026 · hace 1 h

A veces uno sabe, apenas apoya el cuadernillo sobre la mesa y arranca la primera página, que tiene entre manos algo distinto. Eso mismo le pasó, cuenta él, con el guion de La constelación del perro, la película post-apocalíptica que acaba de desembarcar en las salas y que marca el regreso de Ridley Scott al género donde construyó buena parte de su leyenda. En una entrevista con la periodista Martina Barone para la revista GQ, el director británico dijo que la reacción al leerlo fue inmediata, de esas que no precisan segunda vuelta: lo convenció al toque, como cuando uno escucha por primera vez un chamamé de Mario Bofill y entiende que ahí hay algo que va a quedar sonando mucho tiempo en la cabeza.

Un guion que entra al podio íntimo de Scott

Para no quedarse en una frase genérica, Scott le puso nombre propio a esa sensación y la mandó derechito a un podio muy chico. Dijo que, en toda su carrera, apenas tres libretos le provocaron esa reacción visceral: el de Alien, el octavo pasajero, el de Marte (The Martian) y ahora el de esta película. Una afirmación fuerte, viniendo de un director que lleva décadas firmando proyectos, y que deja a La constelación del perro en compañía de dos títulos que son, sin exagerar, piedra angular de la ciencia ficción contemporánea. Como dice un verso de Tránsito Cocomarola que uno siempre tiene a mano: "uno busca el consuelo y el consuelo se pierde"; parece raro traerlo acá, pero calza perfecto para describir a esos personajes que en mundos rotos siguen tirando adelante igual.

El tercer acto se reescribió para Jacob Elordi

Ahora, que un guion lo convenza a la primera no quiere decir que quede tal cual llega. En este caso, Scott le encargó al guionista Mark L. Smith una reescritura del tercer acto para incorporar al personaje que interpreta Jacob Elordi en una situación que, simple y llanamente, en la novela de Peter Heller no existe. El director justificó el cambio diciendo que necesitaba una "perspectiva realista" para esa zona de la historia. No es la primera vez que Scott le mete mano a un material que lo entusiasmó: las modificaciones que él y su equipo le hicieron al guion original de Dan O'Bannon para Alien están contadas hasta el cansancio, y el resultado de aquella movida forma parte de la historia grande del cine de género. Con este nuevo paso, Scott vuelve a quedar a mitad de camino entre el adaptador respetuoso y el autor que no se banca quedarse de brazos cruzados si lo que ve en pantalla no le cierra del todo.

  • El guion pertenece, según Scott, al reducido grupo de tres que lo convencieron al instante en toda su filmografía, junto a Alien y The Martian.
  • El tercer acto se reescribió para sumar al personaje de Jacob Elordi en una situación que no estaba en la novela de Peter Heller.
  • El director justificó el cambio con el argumento de buscar una mirada realista para el tramo final de la historia.
  • Scott ya había intervenido con fuerza sobre el libreto original de Alien, escrito por Dan O'Bannon.

Volver al género que lo hizo grande

Para mí, que llevo años siguiendo la carrera de este señor, lo más interesante no es tanto el regreso en sí, sino la manera en que lo plantea: La constelación del perro no es un blockbuster de manual ni una operación nostálgica, sino un drama post-apocalíptico que el propio Scott describe como uno de sus trabajos más personales en el último tramo de su carrera. Si buscan una recomendación de a quién ir a escuchar para meterse en clima antes de la sala, dense una vuelta por cualquier recital de Campedrinos o de Antonio Tarragó Ros, que tienen esa misma mezcla de paisaje roto y dignidad humana que se adivina en esta historia. Ahí se van a entender un poco mejor de qué va el universo que Scott armó sobre el libro de Heller.

LM
Lautaro MaidanaCultura y chamamé

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