El último show de Messi en el Monumental: 36 puntos de rating y un país colgado del televisor
La despedida del capitán frente a Benín hizo vibrar la pantalla de Telefe hasta tocar un pico histórico, mientras TyC Sports también acompañó con números fuertes. Una jornada que mezcló fútbol, emoción y televisión a la antigua.
Arrancó con el primer acorde, como diría un viejo acordeonero del Litoral, y la tele no se despegó más. La despedida de Lionel Messi del Monumental fue un fenómeno de audiencia que atravesó todas las franjas horarias y dejó a la televisión abierta con un registro para guardar en la memoria: 36 puntos de rating en Telefe sobre el final del partido, justo cuando la Selección terminó de sellar el 3 a 0 frente a Benín con goles de Nicolás Otamendi, Nico Paz y el propio capitán, que facturó de penal para hacer todavía más dulce la despedida.
Lo mío con este tipo de transmisiones viene de chico, cuando en mi casa del barrio el velorio de un partido se hacía con la radio a todo volumen y la tele prendida aunque nadie la mirara. Por eso cuando veo un número así, 36 puntos, me detengo a pensar lo que significa: millones de argentinos sentados frente al mismo aparato, esperando ver al diez levantar los brazos por última vez en una cancha que lo vio crecer. Y te juro que se me eriza la piel, che, porque uno ya vio muchas cosas, pero esto fue distinto.
Una curva de rating que fue subiendo como el río en creciente
La medición arrancó temprano, casi con mate y facturas, y fue trepando de a poco hasta explotar en el tramo final. A las 9:30, cuando Georgina Barbarossa tomó la posta con la cobertura matutina, el reloj marcaba 5,8 puntos; al mediodía la cosa se acomodó en 8 y el ciclo de Vero Lozano se sostuvo en 6,9. Después llegó la previa caliente, la de la gente grande, con Rodolfo Barili, Sofi Martínez y Maxi López al frente, que pasó de 8 a 22,6 puntos cerca de las 20, ya con el Monumental lleno y la gente acomodándose en los sillones.
En televisión deportiva, TyC Sports también dijo presente: registró un promedio general de 13,55 puntos durante el partido, con 9,1 en la previa y 11 cuando los equipos pisaron el campo. No fue una cobertura menor ni muchísimo menos, porque al final del día el que se llevó los flashes fue el canal abierto, pero el cable también aportó lo suyo para que la jornada fuera redonda.
Los momentos que hicieron temblar el amperímetro
- La salida de los jugadores a la cancha, con Messi entrando acompañado por sus hijos en un Monumental a oscuras, lleno de fuegos artificiales y bengalas, que ya empezaba a anticipar lo que venía.
- El Himno Nacional, cantado por Fabio Santa, veterano de la guerra de Malvinas, que empujó la medición hasta 29,3 puntos y dejó a más de uno con un nudo en la garganta.
- El minuto diez del partido, cuando el árbitro paró la pelota para que el capitán reciba su ovación: ahí la tele llegó a 34,4 puntos y se vio a Messi levantar los brazos y saludar a las tribunas, como despidiéndose en cámara lenta.
- El final del primer tiempo, todavía sin goles pero con un Monumental que no paraba de cantar, con un pico de 35,2 puntos que ya anticipaba el récord que se vendría después.
Y como no podía ser de otra manera en un país donde el chamamé y el fútbol se cruzan a cada rato, hubo lugar para los homenajes musicales y hasta para un espectáculo de drones que pintó el cielo de la cancha. Yo siempre digo que en estas despedidas se escucha eso que los paisanos llaman ñeheñói, que es como el alma que se escapa cuando algo muy grande termina, y anoche esa palabra tenía forma de número en la pantalla. Mirá si no me vas a entender, pero un rating así no se explica solo con fútbol: se explica con la sensación de estar viviendo algo que no se va a repetir.
“Es la última función del más grande y la gente lo sabe. Por eso se prende temprano, se queda hasta el final y no se pierde un minuto, porque sabe que lo que está viendo no se vuelve a ver.”Lautaro Maidana
A quién ir a escuchar para entender la magnitud de la noche
Si querés entender por qué este partido se vivió con la piel más que con la cabeza, te recomiendo que te sientes un rato a escuchar a Mario Bofill, que tiene un tema donde dice que las despedidas duelen más cuando uno sabe que no vuelven. También vale la pena ponerse a Ramona Galarza, que cantó tantas veces en el Monumental y que sabe como nadie lo que significa una tribuna que se rompe en un aplauso. Y si te queda alguna duda, buscate a Rudi y Nini Flores, que con su acordeón cuentan lo que las palabras a veces no pueden. Después prendés la tele de nuevo y entendés todo.
