El último tren de Djokovic: la derrota en Shanghái lo deja contra las cuerdas en la pelea por las ATP Finals
Hurkacz lo eliminó en primera ronda del Masters 1000 chino y el serbio necesitará un septiembre improbable en París para asegurar su lugar en el Torneo de Maestros de fin de año, donde Zverev y Alcaraz ya tienen pasaje.
Serbio de pura cepa, tricampeón de Melbourne, dueño de veinticuatro Grand Slam y de una cosecha que supera el centenario de títulos, Novak Djokovic volvió a chocar contra el paso del calendario en un escenario donde supo ser amo y señor. El serbio aterrizó en Shanghái con el combustible anímico que le había dejado el ATP 500 de Pekín, donde levantó el trofeo por duodécima vez en tierra china y sumó el título número 102 de una carrera que ya merece un capítulo aparte en cualquier enciclopedia del tenis. Sin embargo, como decía un viejo dirigente cuando hablaba del oficio, los laureles recientes no siempre se traducen en aire fresco para el compromiso siguiente, y Djokovic lo comprobó en su debut en el Masters 1000 chino.
Hurkacz lo secó con el servicio
El polaco Hubert Hurkacz, sin grandes estridencias mediáticas pero con un tenis de manual en superficies rápidas, le cerró la puerta al ex número uno del mundo con un marcador tajante de 6-4 y 6-3 en poco más de noventa minutos de juego. El historial entre ambos, que antes del cruce favorecía ampliamente al balcánico en los duelos previos, se tiñó de urgencia para el lado de Djokovic, exhibido por un rival que sostuvo el ritmo de sus primeros servicios sin conceder chances de break y que se llevó premios en los intercambios largos con el drive paralelo como bandera.
El propio Djokovic reconoció incomodidades físicas durante el encuentro, un dato que en su carrera suele aparecer asociado a los tramos finales del calendario, cuando el circuito aprieta y el cuerpo empieza a pedir cuentas. La eliminación en primera ronda en el anteúltimo Masters 1000 del año lo deja sin margen y con un objetivo muy concreto por delante: el Masters 1000 de París, que se disputa en los primeros días de noviembre y representa la última estación de esa categoría antes de la gira indoor.
La matemática del Torneo de Maestros
La clasificación a las ATP Finals se define por el ranking de la Race, es decir, la sumatoria de puntos de la temporada, y reparte ocho boletos al Torneo de Maestros de fin de año. En ese reparto ya aparecen confirmados el alemán Alexander Zverev y el español Carlos Alcaraz, los dos primeros nombres que sellaron su pasaje. Djokovic, en cambio, necesita una combinación virtuosa entre resultados propios y derrotas de sus perseguidores en los próximos compromisos para no quedarse afuera de una cita que ganó en siete ocasiones a lo largo de su trayectoria.
- Pekín 2025 fue su primer título en once meses y el 102 de su carrera.
- Hurkacz lo venció por 6-4 y 6-3 en poco más de una hora y media en Shanghái.
- Zverev y Alcaraz ya tienen asegurado su lugar en las ATP Finals de fin de año.
- El Masters 1000 de París es la última oportunidad para sumar puntos fuertes en la categoría.
- El historial ante Hurkacz cambió de signo y preocupa de cara al tramo decisivo de la temporada.
“A los 39 años, el serbio sigue mostrando que la jerarquía no se negocia, aunque la constancia se volvió su adversario más silencioso.”Tomás Galarza, Deportes
La pregunta que sobrevuela los vestuarios del circuito chino se arrastrará hasta la sala de conferencias parisina: si Djokovic logrará reordenarse en el último Masters 1000 del año y colarse entre los ocho mejores del curso, o si el calendario se le terminará antes de la cita que lo tuvo como máximo referente en ediciones pasadas. En cualquier escenario, el reflejo de los últimos meses confirma que la leyenda todavía tiene argumentos para competir al más alto nivel, aunque el margen para el error se estrechó como nunca en este tramo de su carrera.
Como cierre, queda la imagen del hincha del tenis, ese espectador madrugador de madrugada que siguió por streaming cada partido y que ahora se pregunta si el capítulo final de esta temporada tendrá al serbio en escena o si, por primera vez en mucho tiempo, lo verá desde afuera. La respuesta, en este deporte, suele aparecer donde menos se la espera, y París aguarda con sus luces y sus puntos para escribir el desenlace.
