Flamengo sostuvo la cima en el Maracaná con una definición ajustada y un arbitraje bajo la lupa
El equipo de Río se impuso 1-0 sobre Fluminense con gol de Jorge Carrascal, quedó con 64 puntos en la cima del Brasileirao y dejó al clásico carioca envuelto en la queja tricolor por la no expulsión del chileno Erick Pulgar. Palmeiras ganó el derbi paulista y se prende a un punto.
El clásico carioca de la trigésima fecha del Brasileirao volvió a instalarse en el Maracaná con la carga habitual que arrastra el enfrentamiento entre Flamengo y Fluminense, una rivalidad que, como decía un viejo dirigente del fútbol brasileño, suele resolverse en los detalles y no en el relato posterior. Esa máxima volvió a cumplirse este fin de semana: en una noche de fútbol trabado y discutido, el local se quedó con los tres puntos gracias a una aparición decisiva de Jorge Carrascal, mediocampista colombiano que convirtió a los 65 minutos tras una asistencia de Lucas Paquetá y firmó el 1 a 0 con el que Flamengo sostuvo la punta del campeonato.
El historial reciente entre ambos equipos en el estadio venía siendo parejo en los últimos enfrentamientos por el Brasileirao, con una distribución de resultados que no favorece de manera clara a ninguno de los dos en los cruces directos por el torneo local. En ese contexto, la victoria del Mengao le permitió estirar a 64 unidades y sostenerse por encima de Palmeiras, que acumula 63, y de un Fluminense que, con 51 puntos, mantiene chances en la tabla pero se fue del Maracaná con más dudas que certezas.
La jugada que cambió el clima del partido
El desarrollo del encuentro se vio alterado por una acción ocurrida en el primer tiempo, cuando el chileno Erick Pulgar, volante de Flamengo, le propinó una patada en la rodilla al argentino Rodrigo Castillo, delantero de Fluminense. El árbitro Rafael Rodrigo Klein sancionó la infracción con tarjeta amarilla; desde el banco y desde el campo tricolor se reclamó que la sanción debió ser la expulsión, considerando la zona del impacto y la intención de la jugada.
“El partido se decidió en una jugada que reclamaremos. Es muy claro que había que expulsar a Pulgar. Si hubiéramos jugado con un jugador más desde la primera parte, habría sido diferente.”Samuel Xavier, capitán de Fluminense
El capitán extendió su cuestionamiento hacia la conducción general del arbitraje en el campeonato y apuntó contra el uso del VAR en decisiones que, a su entender, perjudican a determinados clubes.
“No quieren que Fluminense llegue, no quieren que Cruzeiro llegue, no quieren que Red Bull Bragantino llegue; quieren que lleguen sólo esos dos.”Samuel Xavier, capitán de Fluminense
- Flamengo: 64 puntos, líder del Brasileirao tras la fecha 30.
- Palmeiras: 63 puntos, escolta, tras superar 4-1 a Corinthians en el derbi paulista.
- Fluminense: 51 puntos, tercero, con reclamo formal por el arbitraje de Rafael Rodrigo Klein.
- Corinthians: 32 puntos, igualado con Internacional en zona de descenso y con ocho derrotas consecutivas en el torneo.
Palmeiras se prendió con una goleada en el derbi paulista
En la otra gran cita de la jornada, Palmeiras goleó 4-1 a Corinthians bajo una lluvia intensa en el Allianz Parque y se metió de lleno en la pelea por el título a una fecha del final de la etapa regular. El defensor Alexander Barboza abrió la cuenta, el lateral argentino Agustín Giay convirtió por duplicado y un gol en contra de Matheus Bidu terminó de desnudar al Timao. Gustavo Henrique, en tiempo adicionado, descontó para Corinthians, que acumuló su octava derrota consecutiva en el Brasileirao y quedó con 32 unidades, compartiendo posiciones comprometidas con Internacional en la zona de descenso.
Con dos fechas aún por disputarse en la fase regular, la definición del campeonato quedó reducida a una diferencia mínima: un solo punto separa a Flamengo de Palmeiras en la cima. El Mengao conserva la ventaja deportiva y la localía en la pelea cuerpo a cuerpo, mientras que el Verdao, vigente campeón de la Libertadores, llega con impulso anímico tras el clásico paulista. El Fluminense, por su parte, deberá reordenar su bronca deportiva y resolver el expediente del arbitraje puertas adentro, consciente de que su margen de error en las dos jornadas restantes se reduce con cada resultado ajeno. Como suele ocurrir en el Brasileirao de los últimos años, la pelea por el título se definirá en el tramo final, y allí, como en todo clásico que se precie, el hincha será juez y parte de un cierre que promete dejar más de una discusión pendiente.
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