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Domingo, 4 de octubre de 2026
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La Selección cerró la ventana con una goleada histórica y quedó a un paso de igualar la marca de Italia en amistosos

Argentina venció 7 a 0 a un Burkina Faso que se presentó con juveniles tras las complicaciones para llegar al Monumental, y estiró a 21 encuentros su racha invicta en partidos no oficiales

Por Tomás GalarzaDeportes · · hace 1 h
La Selección cerró la ventana con una goleada histórica y quedó a un paso de igualar la marca de Italia en amistosos

En una noche que quedará asociada al Monumental y a la camiseta albiceleste, la Selección Argentina redondeó una presentación que combinó contundencia goleadora, antecedentes recientes y un dato estadístico que invita a la reflexión: con el 7 a 0 sobre Burkina Faso, el equipo que dirige Lionel Scaloni alcanzó los veintiún partidos consecutivos sin derrotas en amistosos internacionales, una marca que lo deja a una sola victoria de igualar el registro histórico que ostenta Italia, considerado durante décadas como referencia máxima en este tipo de encuentros.

El contexto del partido resultó tan singular como el resultado. El seleccionado africano llegó al encuentro con serias dificultades logísticas para trasladarse hasta el estadio de River Plate, y resolvió presentar una formación integrada por jugadores sub 23, una decisión que el cuerpo técnico visitante asumió ante la imposibilidad de convocar a sus habituales titulares, varios de ellos afectados por compromisos con sus clubes europeos. Esa particularidad explica en parte la diferencia abultada en el marcador, aunque no le quita mérito a una producción ofensiva que volvió a mostrar la profundidad de plantel que atraviesa el ciclo Scaloni.

Una racha construida con rivales de diverso origen

La seguidilla de veintiuna victorias no se construyó únicamente ante rivales de fuste. La nómina de adversarios incluye selecciones con tradición futbolera y otras de menor peso internacional, una mezcla habitual en los calendarios de preparación sudamericanos. Entre los compromisos más recientes se recuerdan los triunfos sobre Ecuador por 1 a 0, sobre Venezuela y sobre Bolivia, adversarios recurrentes en el circuito de Eliminatorias y de Copa América. Más atrás en el calendario aparece el 2 a 1 frente a Mauritania, disputado en la Bombonerita, un encuentro que dejó satisfechos los números pero no las formas: como decía un viejo dirigente del fútbol argentino, hay victorias que dejan más dudas que certezas, y aquella noche quedó en la memoria de los protagonistas por la reacción posterior de Emiliano Martínez y del propio Scaloni, que salieron a hablar públicamente para dejar en claro su disconformidad con el funcionamiento del equipo, pese a que el resultado terminó siendo favorable.

Ese episodio ilustra un rasgo distintivo del ciclo: la autocrítica aun en la victoria, una postura que el cuerpo técnico sostuvo desde el inicio y que se tradujo en declaraciones cruzadas con figuras del plantel cuando el rendimiento no alcanzó el nivel esperado. La Selección consiguió los tres puntos, recibió un gol y terminó ganando por la mínima, un escenario que el entrenador consideró insuficiente para un equipo que venía de consagrarse campeón del mundo.

La Finalissima con España, un cruce pendiente

El panorama de la preparación previa al Mundial también quedó marcado por la suspensión de la Finalissima que debía disputar Argentina frente a España a comienzos de 2026. El compromiso estaba organizado por la Conmebol y la UEFA como enfrentamiento entre los campeones de la Copa América y la Eurocopa, una distinción que el seleccionado albiceleste había obtenido tras la consagración continental de 2024. La cancelación privó al equipo de un examen de máxima exigencia ante un rival europeo de primer nivel, y modificó el calendario de Scaloni, que debió reorganizar la ventana de fecha FIFA con partidos como el de Burkina Faso.

El formato de los compromisos internacionales de la Selección fue variando con las décadas. En un mismo año calendario, la Argentina llegó a enfrentarse con Paraguay por la Copa Chevallier Boutell, con Chile por la Copa Carlos Dittborn, con Brasil por la Copa Roca y con Uruguay por la Copa Lipton, certámenes que tuvieron su época dorada en el fútbol sudamericano y que reflejaban el carácter bilateral de buena parte de los cruces. Más adelante, durante el ciclo de Alejandro Sabella como entrenador, el Superclásico de las Américas reunió a Argentina y Brasil con equipos integrados por futbolistas de sus respectivas ligas locales, una modalidad que se repitió en las ediciones de 2011 y 2012 y que fue reemplazada con el tiempo por la disputa de la Superfinal y luego por la ya mencionada Finalissima.

  • Argentina acumula 21 victorias consecutivas en amistosos internacionales, a un triunfo de igualar la marca histórica de Italia.
  • El seleccionado de Burkina Faso se presentó con juveniles tras las complicaciones logísticas que impidieron el arribo de los titulares.
  • El historial reciente de la racha incluye triunfos sobre Ecuador, Venezuela, Bolivia y Mauritania, con marcadores que variaron de la goleada a la mínima diferencia.
  • La Finalissima ante España fue suspendida y quedó fuera del calendario de preparación para el Mundial.
  • Scaloni y Emiliano Martínez habían cuestionado el rendimiento del equipo tras el 2 a 1 frente a Mauritania, pese a la victoria.

Para el hincha argentino, cada presentación en el Monumental se mide con un parámetro que excede los amistosos: la expectativa depositada en un plantel que ganó el Mundial de Qatar y la Copa América de Estados Unidos, y que ahora encara la antesala del próximo desafío ecuménico. La racha de veintiún encuentros sin perder en partidos no oficiales es un dato que invita al orgullo, aunque también a la mesura, porque el verdadero termómetro llegará con los compromisos oficiales. La goleada frente a Burkina Faso, en una noche atravesada por las dificultades del adversario, dejó nombres para el recuerdo y la sensación de que el ciclo mantiene la profundidad de recambio que supo construir Scaloni. Como suele ocurrir en el fútbol argentino, los números se celebran con cautela y la mirada ya se posa en lo que viene.

TG

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