Las aulas viajeras que llevan oficios hasta el último rincón de Neuquén: ya se formaron más de 450 personas
Siete unidades móviles del Ministerio de Educación provincial y el INET recorren parajes rurales, cordilleranos y de baja densidad poblacional con talleres de soldadura, gas, paneles solares y confección de indumentaria, entre otros.
Me lo contaba esta semana Héctor, un vecino de Huinganco que conozco de cada vez que bajo hasta la costanera del río Neuquén: que su hijo había terminado el curso de mecánica de motores fuera de borda sin tener que irse del pueblo. Que lo habían hecho ahí mismo, en el playón de la escuela, con las herramientas que trajo un acoplado que parece, de lejos, un container cualquiera. Y que después de eso el pibe ya tenía trabajo en un taller de la zona. Esa conversación es la que me decidió a contar esta historia.
Desde 2025, una red de siete aulas móviles articuladas entre el Ministerio de Educación de Neuquén y el Instituto Nacional de Educación Tecnológica recorre la provincia con una idea muy concreta: que la distancia no sea un obstáculo para aprender un oficio con salida laboral. Las unidades van equipadas con herramientas, maquinaria y espacio acondicionado para trabajar, y se despliegan en parajes rurales, localidades cordilleranas y zonas turísticas donde antes no existía oferta de formación profesional fija. Hasta ahora, 463 personas completaron capacitaciones en 11 localidades neuquinas.
Cada pueblo, un oficio distinto
La propuesta no aplica un manual único: la oferta se arma según lo que cada comunidad necesita. En Huinganco funcionan talleres de mecánica de motores fuera de borda y nafteros, porque la zona vive del turismo de pesca. En Aluminé, en cambio, la capacitación apunta a las energías renovables, con cursos de instalación de sistemas solares fotovoltaicos y térmicos. En San Patricio del Chañar se dicta formación en gasista domiciliario y soldadura, mientras que Plaza Huincul tiene un curso de tornería. En Mariano Moreno se enseña moldería y patronaje de indumentaria, y en San Martín de los Andes se combinan soldadura y capacitación orientada a la formación de docentes técnicos.
- Huinganco: mecánica de motores fuera de borda y nafteros.
- Aluminé: instalación de sistemas solares fotovoltaicos y térmicos.
- San Patricio del Chañar: gasista domiciliario y soldadura.
- Plaza Huincul: tornería.
- Mariano Moreno: moldería y patronaje de indumentaria.
- San Martín de los Andes: soldadura y formación de docentes técnicos.
Entre los rubros disponibles figuran además la metalmecánica, la mecánica automotriz y de motos, el trabajo textil y la instalación de sistemas de gas, todos con demanda activa en el mercado laboral regional. La coordinación general la lleva el Centro de Formación Profesional N° 43, que articula los acuerdos entre el Ministerio de Trabajo y Desarrollo Humano provincial, los municipios y la Dirección de Educación Técnica.
Dónde ya funcionan las aulas
Desde su puesta en marcha, las unidades pasaron por Lonco Mula, Villa La Angostura, Villa Pehuenia, San Martín de los Andes, Aluminé, Plaza Huincul, Chos Malal, Huinganco, Mariano Moreno, Centenario y San Patricio del Chañar. En todos los casos se trata de localidades alejadas de los grandes centros urbanos, donde la geografía provincial hace que cualquier trayecto para estudiar se vuelva una odisea.
Lo que falta, y acá es donde se me ablanda un poco la nota, es que esta información llegue. Porque de qué sirve tener siete aulas viajeras si en el pueblo nadie sabe cuándo llegan o qué cursos se van a dictar. Por eso le pido al municipio de cada localidad y al Ministerio de Educación de Neuquén que publiquen un cronograma claro y accesible, con fechas, lugares de inscripción y requisitos, y que lo difunda en las radios locales, en las comisiones vecinales y en los grupos de WhatsApp de los barrios. La herramienta está, los vecinos también, solo falta que el Estado acerque el uno al otro.
