Los Lakers arrancan la pretemporada con un recital de Doncic y la vista puesta en Golden State
El conjunto de Los Ángeles superó por 127 a 103 a Utah Jazz en su primera presentación rumbo al debut del 21 de octubre, con un Luka Doncic decisivo en apenas 16 minutos y la certeza de que el equipo todavía debe ajustar piezas clave antes de recibir a los Warriors.
Como decía un viejo dirigente de la NBA, la pretemporada no se mide por el resultado sino por las señales que deja en el funcionamiento colectivo, y lo que mostraron los Lakers en su estreno frente a Utah Jazz dejó lecturas para todos los gustos. El equipo angelino se impuso por 127 a 103 en lo que fue apenas la primera escala de una preparación que culminará el 21 de octubre, cuando reciba a Golden State Warriors en el inicio de la temporada regular. La diferencia de 24 puntos en el marcador no hizo más que confirmar una tendencia que el propio plantel había detectado en los entrenamientos previos: hay materia prima para competir, aunque todavía faltan detalles por pulir antes de que la competencia oficial exija el máximo.
Un Doncic encendido en apenas dieciséis minutos
El nombre propio de la noche volvió a ser Luka Doncic, que en solamente dieciséis minutos de juego firmó una planilla de 21 puntos, dos rebotes y tres asistencias, números que ratificaron su condición de conductor principal del proyecto que encabeza JJ Redick. El esloveno, de 27 años, dejó en claro que su presencia en la cancha sigue siendo el termómetro del equipo y que, aun en un encuentro de carácter amistoso, su lectura del juego y su capacidad para generar desde el pick and roll mantienen a la defensa rival en permanente estado de alerta. La participación acotada respondió a un plan de cargas que el cuerpo técnico viene diagramando desde el inicio de la pretemporada, consciente de que el calendario regular demandará regularidad y no rendimientos esporádicos.
El historial entre Lakers y Jazz y el espejo de las últimas temporadas
El cruce entre Los Ángeles y Utah arrastra una tradición de partidos de alto goleo en la era moderna, con Wizards mediante, y esta vez no fue la excepción: 127 puntos angelinos contra 103 de los Jazz, en un encuentro que se definió por el ritmo de transición y por la efectividad desde el perímetro. El historial reciente entre ambos franquicia, que incluyó varios enfrentamientos en la burbuja de Orlando 2020 y en temporadas posteriores, suele favorecer a los Lakers en partidos disputados en su estadio, una tendencia que el equipo de Redick buscará sostener durante el calendario regular. La diferencia de 24 puntos en esta oportunidad se inscribió en una línea de resultados amplios que el conjunto californiano ha sostenido en sus últimos duelos de pretemporada frente a Utah.
“Creo que para lo que tuvimos, que son cuatro o cinco entrenamientos, demostramos que podemos jugar muy bien.”Luka Doncic
La frase del base sloveno resume el tono general de la noche: satisfacción contenida, sin euforia desmedida, y con la mirada puesta en lo que vendrá. En su conferencia de prensa posterior al encuentro, Doncic fue consultado puntualmente por cómo se siente jugar sin LeBron James en el campo de juego, una pregunta que recorrió los pasillos del estadio durante toda la semana. El europeo respondió con la serenidad de quien ya transitó ese escenario en otras etapas de su carrera y dejó entrever que la ausencia del cuatro veces campeón de la NBA no genera alarmas en el corto plazo, aunque sí obliga a redistribuir responsabilidades entre los restantes referentes del plantel.
Lo que dejó el partido según la lectura del protagonista
- Doncic destacó que el inicio de los partidos mostró intensidad y buena lectura colectiva, aunque reconoció que todavía hay que ajustar la concentración en los primeros minutos.
- El esloveno valoró la velocidad de transición del equipo y sostuvo que todo el plantel se ha vuelto más rápido respecto de la última temporada.
- Subrayó el trabajo defensivo y el uso de manos activas para intervenir jugadas, un punto que el cuerpo técnico de Redick viene priorizando desde los primeros entrenamientos.
- Remarcó que los Lakers apenas tuvieron cuatro o cinco prácticas antes de la presentación, lo que vuelve significativa la diferencia de 24 puntos en el resultado final.
- Conectó su buen rendimiento personal con el regreso a la actividad competitiva, luego de un receso en el que optó por no participar con la selección de Eslovenia y llegar más descansado al inicio de la temporada.
- Advirtió que a los Lakers les queda mucho por mejorar de aquí al debut del 21 de octubre frente a Golden State Warriors, pese al carácter holgado del triunfo.
“Se siente bien. Obviamente es un nuevo reto. Estuve en esta posición en mi carrera muchas veces, así que no es nuevo para mí.”Luka Doncic
La referencia a LeBron James atravesó toda la pretemporada desde el primer día y encontró en esta primera exhibición formal una respuesta concreta: el equipo es capaz de sostener un alto nivel de producción aun cuando la megafonía del estadio no anuncia el nombre del capitán. La conducción de Doncic, sumada al aporte de los secundarios y a una rotación que Redick empieza a delinear, sugiere un plantel con variantes ofensivas suficientes como para no depender exclusivamente del juego interior o del tiro exterior. En paralelo, el esloveno admitió sentirse un poco más descansado tras haber decidido no sumarse a la ventana de selecciones, una decisión que le permitió llegar al inicio de los trabajos con el cuerpo menos exigido y que ya ofreció sus primeras consecuencias positivas en el marcador.
La cuenta regresiva hacia Golden State y la mirada del hincha
El hincha de los Lakers, que durante décadas acompañó a una franquicia acostumbrada a las instancias decisivas y a los títulos de la mano de leyendas como Magic Johnson, Kareem Abdul-Jabbar, Kobe Bryant y Shaquille O'Neal, transita esta pretemporada con la expectativa moderada de quien sabe que el calendario NBA es largo y que la verdadera prueba de fuego será la regularidad. El debut frente a Golden State Warriors, el próximo 21 de octubre, aparece en el horizonte como el primer termómetro válido: allí sí medirse el rendimiento ante un rival que también se candidatea en el Oeste y que exigirá el cien por ciento de concentración. Por lo pronto, la victoria sobre Utah Jazz dejó la sensación de un equipo en construcción, con talento individual de sobra y con la conciencia de que, como repitió el propio Doncic al salir del campo, todavía queda mucho por mejorar antes de que la temporada regular ponga a cada uno en su lugar.
