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Viernes, 16 de octubre de 2026
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LS, la marca propia de Luján Sáez: cuando el apellido es punto de partida y no techo

La hija del creador de Ona Sáez presentó su firma personal en la última edición de Bafweek con una colección debut llamada N.1, donde el denim, el cuero y los brillos conviven en una pasarela nocturna con música en vivo.

Por Rocío AyalaSociedad y vida en la ciudad · · hace 1 h
LS, la marca propia de Luján Sáez: cuando el apellido es punto de partida y no techo

La costanera estaba movida esa tarde, y mientras caminaba me crucé con Lucrecia, vecina de Palermo, que me preguntó si sabía algo de la nueva marca de la hija de Santiago Sáez. Le dije que sí, que recién había presentado su primera colección en Bafweek, y que la expectativa en el público era real: no todos los días una diseñadora de veintipocos debuta en la pasarela más importante del circuito local con una firma que lleva sus propias iniciales. LS es el nombre que eligió Luján Sáez para empezar a volar sola, y N.1 es el primer paso de ese recorrido.

Luján creció adentro de un mundo que muchos miran desde afuera. Su padre comandó durante años uno de los sellos más fuertes del diseño argentino de los dosmil; su madre se dedicó a la producción de moda. Esa casa fue su primera escuela, pero también fue lo que le permitió entender que quería algo distinto. Cuando le preguntaban por qué arrancar con marca propia en lugar de quedarse dentro de la estructura familiar, la respuesta fue siempre la misma: necesitaba construir su propio camino, aunque tomara referencias de todo lo que la formó.

N.1: una colección nocturna, urbana y sin miedo a las texturas

La colección que se vio en Bafweek juega en un terreno que Luján conoce bien: la noche porteña, los recitales, los clubes, las nuevas camadas de artistas. Las prendas tienen impronta nocturna, las siluetas son amplias, exageradas a propósito, con capas y superposiciones que invitan a moverse. El denim, que es la tela central de LS, convive con cuero, encaje y brillos tipo foil, en una mezcla que la propia diseñadora define como una tensión deliberada entre lo deportivo y lo glamoroso.

El desfile no fue un simple recorrido de looks. Tuvo música en vivo y fue pensado como una experiencia: las musas de la marca fueron las que caminaron la pasarela, y la idea fue que el público se metiera de lleno en el universo de la marca durante los minutos que duró el show. La puesta en escena dialogó con la ropa y con las personas que la llevaron, que no fueron modelos profesionales sino amigas y artistas cercanas a la diseñadora.

“Quiero que durante esos minutos el público pueda entrar completamente en el universo de la marca.”Luján Sáez

Diseñar con amigas y ajustar en el cuerpo

  • La pregunta de partida en cada prenda es simple y directa: ¿me lo pondría yo?.
  • Trabaja con amigas y artistas cercanas, prueba las piezas en distintos cuerpos y desde ahí ajusta materiales y formas.
  • El denim es la tela central de LS, pero la colección N.1 suma cuero, encaje y foil para ampliar el repertorio.
  • Las siluetas son amplias y exageradas, con capas y superposiciones pensadas para la noche.
  • Apunta a una consumidora que usa la ropa como herramienta de expresión, sin importar la edad.

Sobre el peso del apellido, Luján fue de frente: Mi apellido puede generar una expectativa inicial, pero después es el trabajo el que tiene que estar a la altura. La frase es corta y sirve como declaración de principios. Después, lo que se vio en la pasarela fue lo que importa: una marca que se planta, un debut con música en vivo y una diseñadora que ya tiene su propia identidad visual.

Ahora bien, queda flotando una pregunta que le doy vuelta en la cabeza desde que salí del show: cuando una marca arranca, ¿pesa más la ropa como herramienta de identidad, la fuerza de una propuesta de diseño independiente o el apellido que lleva en el DNI? Mientras lo pienso, le pido al municipio porteño que facilite espacios de pasarela y producción para los diseñadores locales, sobre todo para los que dan su primer paso como Luján. Buenos Aires necesita que estas mesas sigan montándose, y los barrios también.

RA
Rocío AyalaSociedad y vida en la ciudad

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