Navone resolvió un tie-break de alta tensión ante Cerúndolo y sigue adelante en Bruselas
En un duelo de argentinos por la primera ronda del ATP de Bruselas, Mariano Navone se impuso sobre Juan Manuel Cerúndolo por 7-6 (10) y 6-2, salvó cuatro pelotas de set en el desempate y ahora enfrentará al neerlandés Tallon Griekspoor.
Mariano Navone atraviesa un presente que lo encuentra instalado en la elite del circuito y la parada belga le ofreció una nueva prueba de carácter. El tenista nacido en Nueve de Julio se presentó en el ATP 250 de Bruselas con el desafío de sortear la primera ronda frente a un compatriota, Juan Manuel Cerúndolo, que en los papeles llegaba con argumentos como para incomodarlo. La cita, cargada de condicionantes propias de los cruces entre argentinos —donde la historia particular suele pesar tanto como el ranking—, terminó resolviéndose a favor de Navone con un marcador que no reflejó del todo la complejidad de lo ocurrido en la cancha: 7-6 (10) y 6-2, luego de una hora y 46 minutos de juego.
Un primer set que se jugó al límite
El arranque del partido mostró a dos jugadores sólidos con el servicio, sin concederse ventanas claras en los games iniciales. El equilibrio se sostuvo hasta que Cerúndolo logró un quiebre que le permitió adelantarse 5-3 y quedar al servicio para cerrar la primera manga. Navone, lejos de entregarse, devolvió la ruptura inmediatamente y extendió la definición al tie-break, instancia en la que el encuentro alcanzó su punto más exigente. Allí, el porteño contó con cuatro oportunidades para llevarse el set. El de Nueve de Julio las neutralizó una por una, sostuvo los intercambios en los momentos de mayor presión y terminó cerrando el desempate 12-10, en una secuencia que, como diría un viejo dirigente del tenis nacional, confirmó aquello de que en los cruces entre compatriotas el margen suele decidirse en los detalles.
El segundo set, con viento a favor
Con el parcial inicial en el bolsillo, Navone ingresó al segundo set con una soltura distinta y empezó a marcar diferencias desde el fondo de la cancha. Después de un arranque parejo, con el marcador igualado 2-2, el argentino hilvanó dos quiebres consecutivos, capitalizó los errores del rival y tomó el control del partido sin volver a soltarlo. El 6-2 final selló una victoria en sets corridos que, por el trámite, expuso a un Navone consistente en los momentos clave y a un Cerúndolo que pagó caro las oportunidades que dejó escapar en el desempate.
El historial entre ambos, dentro de lo reducido del circuito profesional, suma un nuevo capítulo favorable a Navone, que en esta oportunidad resolvió un cruce que pudo haber terminado de manera muy distinta. La estadística del encuentro habla por sí sola: cuatro pelotas de set salvadas y un tie-break cerrado en 12-10, cifras que ilustran por qué el primer parcial fue determinante para el resto del match.
Lo que viene: Griekspoor como próximo rival
La siguiente parada de Navone en Bruselas será frente al neerlandés Tallon Griekspoor, que avanzó a segunda ronda tras vencer al alemán Max Schoenhaus —puesto 302 del ranking ATP— por 7-6 (3), 6-7 (5) y 7-5, en un partido que también exigió tres sets. El cruce se presenta como un examen de mayor exigencia para el argentino, en el inicio de la gira indoor europea, una superficie que demanda adaptaciones específicas y acostumbra a exponer las debilidades en los desplazamientos y la devolución.
Para el hincha argentino que sigue de cerca el recorrido de sus jugadores en el circuito, lo de Navone en Bélgica deja una señal auspiciosa: el tenista de Nueve de Julio resolvió con temple una situación adversa en el primer set y administró la ventaja con madurez, ingredientes que serán indispensables si pretende prolongar su estadía en el cuadro belga. La próxima presentación, ante Griekspoor, permitirá medir hasta dónde llega ese nivel de sostenimiento en una superficie donde cada punto cuesta el doble.
