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Lunes, 12 de octubre de 2026
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Pandanés quedó al borde del quebranto: el consumo se derrumbó más del 50% y la Justicia abrió un salvataje

La cadena de panaderías cerró sus 25 sucursales, desvinculó a 150 trabajadores por WhatsApp y acumula un pasivo cercano a los 1.200 millones de pesos. El Juzgado Comercial N.º 15 rechazó la quiebra y abrió un procedimiento para que acreedores o cooperativas presenten propuestas de rescate.

Por Darío AlmirónEconomía y comercio · · hace 1 h
Pandanés quedó al borde del quebranto: el consumo se derrumbó más del 50% y la Justicia abrió un salvataje

La cadena de panaderías Pandanés, que llegó a operar 25 sucursales en el área metropolitana de Buenos Aires y a emplear a 150 personas, cerró la totalidad de sus locales en los últimos meses y se presentó en concurso preventivo con un pasivo que, según la sindicatura, rondaba los 1.200 millones de pesos al momento del expediente. De acuerdo con la documentación judicial, la empresa arrastra una cesación de pagos desde octubre de 2025, hecho que fue el disparador del pedido de quiebra que finalmente quedó trunco por decisión del Juzgado Comercial N.º 15.

Vamos a los números: consumo, costos y una planta sobredimensionada

En su presentación concursal, la propia compañía reconoció una caída del consumo superior al 50% respecto de su volumen histórico, un incremento sostenido de los costos y un notorio sobredimensionamiento de su estructura productiva. La planta industrial, de 1.778 metros cuadrados, había sido inaugurada en noviembre de 2022, en plena etapa de expansión, con capacidad proyectada para hasta 50 locales propios. Una vez cerradas las sucursales, esa capacidad instalada quedó muy por encima del mercado que la firma podía atender, mientras los costos fijos —alquileres, energía y personal— continuaron prácticamente inalterados, lo que comprimió los márgenes hasta tornar la operación inviable.

La gerencia de Pandanés, a través de su gerente Lise Lundme Funch, sostuvo que la conjunción de esos factores provocó un progresivo e irreversible deterioro de los márgenes y del flujo de fondos, y afirmó que la empresa intentó, sin éxito, renegociar alquileres, cambiar proveedores y alcanzar acuerdos con el fisco para intentar revertir el cuadro. En particular, señaló el encarecimiento de la harina —atado a la suba internacional de los commodities agrícolas—, el aumento de servicios y los incrementos salariales dispuestos por las paritarias del sector.

La decisión judicial: salvataje antes que quiebra

El juez Pablo Frick rechazó el pedido de quiebra y ordenó la apertura de un registro de cinco días hábiles para que acreedores, cooperativas de trabajadores u otros interesados puedan inscribirse y presentar propuestas de acuerdo preventivo o eventualmente adquirir las cuotas sociales de la firma. La resolución se apoyó en el artículo 48 de la Ley de Concursos y Quiebras, que dispone que el procedimiento de salvataje debe agotarse antes de declarar la quiebra cuando se configuran los presupuestos legales. En la práctica, la decisión abre una ventana acotada para tentar una reorganización que evite la liquidación definitiva.

Trabajadores: despidos por WhatsApp y sin telegramas

  • Los 150 empleados fueron desvinculados mediante mensajes de WhatsApp, según relataron los propios damnificados.
  • Hasta el cierre de esta nota, los telegramas de despido no habían sido entregados, lo que demora el cobro de indemnizaciones y el acceso a la documentación laboral.
  • Los trabajadores no pudieron retirar sus pertenencias de los locales, que permanecen cerrados bajo llave.
  • La sindicatura detectó que la empresa no habría acreditado el pago de aportes a la obra social, la ART y otros conceptos previsionales, un punto que podría agravar el pasivo laboral y que quedó bajo análisis en el expediente.

La comparación interanual y la variable a seguir

Frente al mismo mes del año anterior, la empresa había logrado sostener un volumen de ventas que, según fuentes del expediente, todavía le permitía cubrir costos operativos y atender compromisos corrientes; doce meses después, el cuadro se revirtió por completo, con una retracción del consumo superior al 50% y un salto en los costos fijos y de insumos que licuó los márgenes hasta tornar la operación deficitaria. Darío Almirón, en su lectura para Economía y comercio, advirtió que la variable clave a seguir durante el mes que viene será la cantidad y la calidad de las propuestas que se inscriban en el registro abierto por el juzgado, ya que de allí dependerá si Pandanés consigue un acuerdo preventivo, si termina siendo absorbida por una cooperativa de trabajadores o si, en el peor escenario, el magistrado termina declarando la quiebra una vez agotada la instancia de salvataje.

DA
Darío AlmirónEconomía y comercio

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