París fue un patio vedado: Francia e Italia no pudieron romper el 1-1 y repartieron honores en el Stade de France
El gol de Olise y la aparición de Bastoni dejaron a ambos seleccionados con un punto en la tercera fecha de la Nations League, con Donnarumma y Maignan como sostenes de sus equipos en una noche de arqueros
El Stade de France volvió a vestirse de gala para una noche de selecciones y, como tantas veces en la historia, dejó un sabor a lectura abierta. Francia e Italia empataron 1-1 por la tercera fecha del grupo A de la Nations League, en un encuentro que se explicó tanto por los goles como por las manos de sus arqueros. Ambos llegaban de ganar y terminaron firmando un reparto de puntos que mantiene viva la zona y deja más preguntas que certezas de cara a la continuidad del torneo.
El historial entre franceses e italianos suele escribirse con tinta europea y trazo fino, porque en copas y mundiales se han cruzado en partidos que quedaron en la memoria. Como decía un viejo dirigente, estos choques se miden en capítulos y no en capítulos sueltos: a lo largo de la historia se han enfrentado en instancias decisivas de Eurocopas y Mundiales, con un saldo que suele inclinar la balanza hacia el lado azzurro en definiciones por penales, aunque en los últimos cruces directos Francia recuperó aire. El 1-1 de París se inscribe en esa línea: un encuentro parejo, con llegadas en los dos arcos y con un resultado que no despeja el favoritismo de ninguno.
Olise rompió el muro y Bastoni respondió
El primer tiempo fue una declaración de intenciones de Francia, dueña de la pelota durante los primeros veinte minutos con un 62% de posesión, pero sin profundidad ante una Italia ordenada en el fondo. El complemento cambió el libreto. Francia aprovechó una infracción de Fagioli sobre Cherki en las cercanías del área y, tras un pase en corto del propio Cherki, Michael Olise sacó un zurdazo que besó el travesaño antes de entrar. Hasta ese momento, el local había acumulado llegadas sin poder superar a Gianluigi Donnarumma, pero esta vez el arquero italiano nada pudo hacer.
La igualdad llegó por una salida francesa que terminó en contraataque. Alessandro Bastoni interceptó un envío de Adrien Rabiot hacia Da Cunha, avanzó por el espacio libre que dejó la defensa y definió con la izquierda para sellar el 1-1. Italia, que había generado situaciones con Kean y Scalvini sin mayor fortuna, recuperó así la posibilidad de discutir el resultado en el tramo restante.
Noche de arqueros en Saint-Denis
Si el marcador terminó corto fue por Gianluigi Donnarumma y Mike Maignan. El italiano respondió al inicio del segundo tiempo a un disparo de Doué y al intento de Dembélé en el rebote, desvió un remate de Olise y, a ocho minutos del cierre, desvió un tiro de Obaya cerrado que se metía en un ángulo. El francés, mientras tanto, sostuvo a su selección durante la primera mitad con una intervención sobre la línea ante Moise Kean, que había quedado cara a cara tras un centro de Kayode desde la derecha. Más tarde, ya con el marcador igualado, mandó al córner un cabezazo del mismo delantero que amenazaba con cambiar la noche.
- Francia acumuló 18 remates contra 7 Maignan, 7 intervenciones de Barella y un papel clave de Calafiori en defensa
- Italia firmó 15 remates y encontró en Bastoni al autor del gol y en Donnarumma la garantía de que la diferencia no creciera
- Upamecano vio la segunda amarilla por un forcejeo con Kean y dejó a Francia con diez en el tramo final
- El local terminó con superioridad numérica en llegadas, pero la noche terminó repartida en goles, puntos y atajadas
Diez contra once y un cierre con el corazón en la garganta
El tramo final volvió a abrir el partido cuando Dayot Upamecano recibió la segunda tarjeta amarilla por un forcejeo con Moise Kean y dejó al local con diez. Italia buscó aprovechar la superioridad numérica con una llegada de Nicolò Barella y una proyección de Calafiori, cuyo pase hacia atrás estuvo cerca de encontrar al delantero. Francia resistió con orden y Maignan sostuvo el arco hasta el final, en una noche que dejó al equipo local con más remates que certezas. La lectura, en definitiva, fue la de un empate que dejó a ambos seleccionados con un punto en la zona, con el grupo A de la Nations League abierto y con dos arqueros como figuras principales.
El hincha que se acercó al Stade de France o que siguió el partido desde la Argentina se encontró con un encuentro que confirmó una idea clásica de los cruques entre estas dos selecciones: nadie regala nada. Francia tuvo la pelota y las llegadas, Italia tuvo el temple y la precisión para golpear en una salida en falso. El 1-1 no resuelve el grupo, pero deja a los dos seleccionados con la certeza de que, en esta Nations League, el margen entre ganar y empatar se mide en detalles que aparecen y desaparecen en una sola jugada.
