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Lunes, 19 de octubre de 2026
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Svitolina, Monfils y el peso de un conflicto que también se juega en la vida privada

La tenista ucraniana, sexta del mundo, confirmó el final de su matrimonio con el francés tras casi una década de relación. Atraviesa un proceso personal ligado a la guerra en su país y a la necesidad de reencontrarse, mientras regresa al circuito con el objetivo de recuperar su mejor nivel.

Por Tomás GalarzaDeportes · · hace 1 h
Svitolina, Monfils y el peso de un conflicto que también se juega en la vida privada

Como decía un viejo dirigente del tenis europeo, hay historias que se escriben dentro de la cancha y otras que terminan decidiéndose afuera, en los márgenes donde nadie tiene la pala ni la red. La de Elina Svitolina y Gaël Monfils empezó a tomar ese segundo rumbo este lunes, cuando la tenista ucraniana confirmó, a través de un mensaje publicado en sus redes sociales, la separación matrimonial del francés luego de casi nueve años de convivencia y poco más de cuatro de casados.

Una década que empezó en 2017 y se cerró en público

La pareja se había consolidado como una de las más reconocidas del circuito profesional. Se conocieron en los pasillos del tenis de elite a fines de 2017, formalizaron su vínculo en julio de 2021 y en octubre de 2022 nació Skai, su hija en común. En ese tramo, Svitolina se consolidó entre las mejores jugadoras del mundo, alcanzó el tercer puesto del ranking WTA y conquistó títulos importantes, mientras Monfils, ganador de 13 trofeos ATP y finalista en dos Masters 1000, construyó una carrera caracterizada por su despliegue físico y por una vigencia que lo llevó a competir hasta bien entrada la década de los treinta. El francés anunció su retiro del tenis profesional en mayo de este año, en la previa de Roland Garros, cerrando un capítulo que durante mucho tiempo fue compartido con el de Svitolina.

En su comunicado, Svitolina fue clara respecto del origen del proceso que derivó en la ruptura: la guerra en Ucrania, que ella misma ha transitado con un costo emocional que describió sin ambages. Lo que no vieron fueron las noches sin dormir, las dudas y la sensación de perderme lentamente a mí misma, escribió la jugadora, actualmente sexta en el ranking WTA. La frase condensa el tono íntimo del mensaje y la profundidad del desgaste acumulado por un conflicto que lleva ya más de tres años.

El circuito como termómetro y la pregunta por el rendimiento

La temporada 2024 había mostrado a una Svitolina que tomó distancia del circuito por razones emocionales ligadas al conflicto. Su regreso, escalonado y competitivo, incluyó semifinales en torneos importantes y la llevó de vuelta al top diez. Sin embargo, el proceso personal que ahora hace público puede convertirse en un factor determinante para los próximos compromisos. La historia del tenis tiene antecedentes elocuentes: jugadores y jugadoras que atravesaron crisis sentimentales o familiares mientras sostenían resultados de elite, y otros cuyo nivel cayó de manera pronunciada cuando la presión interna superó la estructura deportiva. Svitolina, de 30 años, ya experimentó ambas variables en carne propia y conoce los límites de su propio equilibrio.

  • Historial compartido en la era moderna del tenis: Svitolina y Monfils formaron una de las parejas más reconocidas del circuito profesional desde 2017, con un casamiento en 2021 y una hija nacida en 2022.
  • Camino deportivo en paralelo: mientras la ucraniana se consolidó en el top diez y alcanzó el número 3 del ranking WTA, el francés acumuló 13 títulos ATP y dos finales en Masters 1000 antes de su retiro en mayo de 2025.
  • Mensaje centrado en lo emocional: Svitolina vinculó la separación al impacto de la guerra en Ucrania y a la necesidad de reencontrarse, y agradeció a Monfils por el acompañamiento durante el proceso.
  • Compromiso con la hija y la familia: la tenista aclaró que la separación no implica el fin del vínculo parental y pidió no buscar culpables en la decisión.
  • Próximos compromisos como termómetro: el rendimiento de Svitolina en los próximos torneos será leído como espejo de un proceso personal que va mucho más allá de lo deportivo.
“Solo hay dos personas que se amaron profundamente y una historia que está cambiando de forma.”Elina Svitolina

Queda por delante, para Svitolina, un tramo del calendario que suele exigir respuestas rápidas: torneos sobre superficies variadas, el cierre de la temporada y la preparación de un nuevo año donde volverá a cruzarse con las mejores jugadoras del circuito. Para Monfils, ya fuera de la competencia profesional, el desafío será otro: acompañar desde otro lugar el recorrido de su ex esposa y, sobre todo, de Skai, la hija que ambos presentaron al mundo como el proyecto más importante de su vida en común. Como suele ocurrir en el deporte de elite, el tiempo y los resultados terminarán por aportar una respuesta más precisa que cualquier análisis previo. Mientras tanto, la palabra la tiene una jugadora que eligió hablar, pedir espacio y, sobre todo, presentarse ante su entorno como una mujer en proceso de reconstrucción. La hinchada del tenis, esa comunidad global que sigue cada historia con la pasión de los afectos verdaderos, quedará a la espera del próximo capítulo de una carrera que, como la de cualquier atleta en plenitud, todavía tiene mucho por delante.

TG

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