Trece albicelestes en Flushing Meadows: Navone y el desafío de medirse con Djokovic en el arranque del US Open
La delegación argentina más numerosa en varios años aterriza en Nueva York con Mariano Navone como gran atractivo de la primera ronda, ante un Novak Djokovic que busca su quinto título en el cemento neoyorquino y que llega de perder con un compatriota en Cincinnati.
El US Open levanta el telón de su 146ª edición en el USTA Billie Jean King National Tennis Center de Nueva York con una bolsa récord de 108 millones de dólares y con la presencia más nutrida de tenistas argentinos en el cuadro principal de los últimos tiempos: trece jugadores, once hombres y dos mujeres, que desde el domingo 30 de agosto buscarán dejar su huella en el único Grand Slam sobre cemento en el que la Argentina ya sabe lo que es celebrar.
Como decía un viejo dirigente del tenis local, el US Open ocupa un lugar singular en la memoria albiceleste: es la superficie donde Guillermo Vilas gritó campeón en 1977, donde Gabriela Sabatini conquistó su único título de Grand Slam en 1990 y donde Juan Martín del Potro volvió a instalar al país en la elite con el título de 2009, en aquella final memorable contra Roger Federer. Aquella triple corona sobre el cemento de Flushing Meadows sigue siendo, tres décadas después, la referencia ineludible cada vez que un argentino pisa el complejo neoyorquino.
El sorteo que le tocó a la delegación
El cuadro principal deparó escenarios muy dispares para los trece representantes. El cruce más exigente, sin discusión, es el de Mariano Navone, que en su primera presentación deberá medirse con Novak Djokovic, tetracampeón del certamen y ganador de 24 títulos de Grand Slam, en una reedición de la historia grande del tenis que llega con el antecedente fresco de Thiago Tirante, otro argentino que viene de vencer al serbio en el Masters 1000 de Cincinnati y que ahora enfrentará al francés Adrian Mannarino.
- Mariano Navone vs. Novak Djokovic, el plato fuerte de la primera ronda para la delegación.
- Thiago Tirante vs. Adrian Mannarino, tras la victoria sobre Djokovic en Cincinnati.
- Solana Sierra vs. Elina Svitolina, novena del ranking WTA, en el cuadro femenino.
- Nadia Podoroska vs. Simona Waltert, accediendo con ranking protegido.
- Francisco Cerúndolo, Sebastián Báez y Francisco Comesaña, entre los otros singlists masculinos con rivales por confirmar en el cuadro final.
El contexto del torneo y las ausencias que pesan
La edición llega con dos noticias fuertes en el circuito masculino. La principal ausencia es la de Jannik Sinner, número 1 del ranking ATP, que no viajó a Nueva York por una lesión de rodilla arrastrada desde su consagración en Wimbledon. En el lado opuesto reaparece Carlos Alcaraz, que vuelve a la competencia individual después de casi cuatro meses inactivo por un problema en la muñeca y que debuta ante el ruso Roman Safiullin. En el cuadro femenino, la defensora del título y número 1 del ranking WTA, la bielorrusa Aryna Sabalenka, abre su participación contra la colombiana Camila Osorio.
Con ese panorama, la pregunta que sobrevuela cada año en el tenis argentino vuelve a instalarse: cuál de los trece puede llegar más lejos. El historial entre el país y el US Open, con tres campeones sobre cemento, marca el estándar. Los nombres de Vilas, Sabatini y del Potro son el espejo donde se miran los Navone, los Tirante y las Sierra. Como suele repetir el hincha cuando se acomoda en la tribuna, el Abierto de los Estados Unidos nunca le fue ajeno a la Argentina: lo ganó tres veces y siempre se dio el gusto de hacerse notar.
