Un juicio en 2027 pondrá en el banquillo al adiestrador que marcó el destino del caso Fulles
El Tribunal Oral Criminal N° 6 de San Martín juzgará a Marcos Herrero por presuntas pruebas falsas. El proceso nació de una orden de Casación que absolvió a los tres condenados por el femicidio de Araceli Fulles.
La sala del Tribunal Oral Criminal N° 6 de San Martín empieza a tomar forma en la agenda judicial. El 20 y el 21 de mayo de 2027, los jueces deberán resolver la responsabilidad penal del adiestrador Marcos Darío Herrero, de 50 años y oriundo de Viedma, acusado de haber insertado pruebas falsas en la investigación por el femicidio de Araceli Fulles, ocurrido en 2017 en José León Suárez. La audiencia se presenta como una pieza pendiente en un expediente que mantuvo en vilo a la opinión pública durante semanas y que, en los hechos, ya fue revisado en sus tramos más sensibles.
Cómo se rearmó la causa
El derrotero que llevó a Herrero al banquillo empezó con un movimiento inesperado en Casación. Cuando la Sala I de la Cámara de Casación Penal bonaerense revisó las condenas dictadas en 2021 contra Carlos Cassalz, Hugo Cabañas y Marcelo Escobedo, los jueces Daniel Carral, Víctor Violini y Ricardo Maidana advirtieron que las marcaciones caninas con las que se había sostenido la imputación eran irregulares y carecían de respaldo empírico. Esa observación no quedó en el papel: sirvió de base para absolver a los tres acusados y, al mismo tiempo, para ordenar que se investigara al adiestrador que aportó esos indicios. La fiscal Verónica Pérez, de la fiscalía N° 8, quedó a cargo de las actuaciones.
La reconstrucción de los hechos sigue un hilo cronológico preciso. Araceli tenía 22 años cuando fue reportada como desaparecida. Su búsqueda se extendió durante 25 días. El 27 de abril de 2017, una bombero localizó su cuerpo en una vivienda de José León Suárez donde residía Darío Badaracco, señalado como principal acusado. Badaracco murió en 2019 sin haber sido juzgado. En este escenario, la pesquisa contra Herrero aparece como el único tramo del caso que aún puede arribar a un veredicto oral.
Los antecedentes que arrastra Herrero
- Condena unificada de siete años y ocho meses por dos expedientes en los que se acreditó la colocación de evidencias falsas.
- Ocho meses de prisión condicional por falsa denuncia, falso testimonio, usurpación de títulos y encubrimiento simple, en el marco de la búsqueda de Viviana Luna en Mendoza.
- Una pericia de ADN estableció que un cráneo presentado como hallazgo pertenecía a la misma persona que un maxilar reportado en Río Gallegos, a más de 2.700 kilómetros de distancia.
- Vínculo previo con la Policía de Río Negro, del que egresó antes de trabajar como adiestrador y perito contratado por familiares.
El dato genético mencionado en la lista es central para entender el patrón que se le atribuye: dos restos óseos, atribuidos a búsquedas distintas en puntos opuestos del país, terminaron identificándose como parte de un mismo cadáver. Esa coincidencia fue lo que permitió descartar la hipótesis de hallazgos independientes y abrió el camino a las causas por falsa denuncia y encubrimiento.
Mientras tanto, la posición de los padres de Araceli Fulles no se modificó. A pesar de las absoluciones dictadas por Casación, la familia mantiene su desacuerdo con el fallo y defiende la participación del adiestrador durante los 25 días que duró la búsqueda. Esa postura convive con la decisión del tribunal de revisar, en mayo de 2027, la conducta de quien aportó las marcaciones que sustentaron la acusación original.
Lo que viene
La causa tiene, como hito inmediato, la audiencia de debate del 20 y 21 de mayo de 2027 en el Tribunal Oral Criminal N° 6 de San Martín. Hasta entonces, la defensa y la acusación podrán ofrecer prueba, testigos y pericias sobre el trabajo canino realizado en 2017. El resultado que se alcance en esa audiencia no alterará las absoluciones ya firmes de Cassalz, Cabañas y Escobedo, pero sí definirá la responsabilidad penal de Herrero en el expediente que reordenó toda la pesquisa.
