Una fecha que no fue: Tini Stoessel canceló su show en Miami y dejó al público con el alma en la puerta del Kaseya Center
La artista tenía previsto presentarse el domingo en la única fecha de su gira Futttura en Estados Unidos. La productora y la propia Tini apuntaron contra el recinto: llegó tarde, sin sonido, sin luces y sin las pruebas mínimas para los vuelos escénicos. Reembolso en marcha y reprogramación, por ahora, sin confirmar.
A veces el show arranca antes de que suba el artista, cuando se prenden las luces externas del estadio y la gente empieza a entender que algo no anda. Eso fue exactamente lo que pasó este domingo en el Kaseya Center de Miami, en pleno downtown, donde Tini Stoessel tenía programada para las 20 horas la única función de su gira Futttura en suelo estadounidense. Minutos antes de la hora pactada, las pantallas gigantes del predio le avisaron a un público ya instalado en las afueras que el recital quedaba suspendido. Y se vino abajo un operativo grande, con muchas familias y seguidores que habían cruzado ciudades —y hasta países— para verla en vivo.
Qué dijo la productora Ake Music
La respuesta oficial llegó de la mano de Ake Music, la productora del tour, que difundió un comunicado en el que se desligó a Tini de cualquier responsabilidad. El texto es bien directo y habla por sí solo: la decisión se tomó por el incumplimiento de los requerimientos técnicos y de producción que ya habían sido solicitados con anticipación. La propia empresa aclaró que la artista estaba lista para salir a escena y que lo ocurrido fue completamente ajeno a ella. Es un mensaje pensado, sobre todo, para cuidar la imagen de la cantante, que venía con expectativas muy altas con esta gira.
La palabra de Tini, ya de madrugada
Horas más tarde, cuando en Buenos Aires ya se estaba dormitando la noche del domingo y en Miami arrancaba el lunes, Tini tomó su cuenta de Instagram y publicó un extenso descargo en historias. Ahí fue donde se soltó la bronca contenida. Explicó que el estadio fue entregado con varias horas de retraso, que gran parte del montaje seguía incompleto cuando llegó su equipo y que los sistemas de sonido, iluminación, video y comunicación interna directamente no funcionaban. Y agregó un dato clave: tampoco se pudieron hacer las pruebas de seguridad de los vuelos escénicos, un recurso habitual en su espectáculo y, por lo tanto, una fija que el staff técnico debe garantizar antes de que el público ingrese.
“Quiero ser muy clara: esto no fue un simple inconveniente técnico. Hay cosas que pueden adaptarse en un show, pero la seguridad y el respeto por el público no son negociables.”Tini Stoessel, en stories de Instagram
La cantante contó, además, que su gente trabajó contrarreloj y hasta consiguió materiales que deberían haber estado listos desde antes. Reconoció que ese tipo de cosas se pueden arreglar sobre la marcha, pero dejó en claro que en este caso no se podía: ni las condiciones mínimas de seguridad para el público, ni para los músicos que la acompañan en escena, ni para los bailarines que ejecutan las coreografías. La postura es firme, y por momentos tiene tono de autodefensa: Tini quiere que el mensaje quede claro y que no se la culpe a ella por lo que, según su propio relato, fue un fallo del recinto. Anticipó también que más adelante se publicará un comunicado formal con el detalle puntual de cada deficiencia técnica y operativa registrada esa noche.
Qué pasa ahora con las entradas y con la gira
- Reembolso automático a través del mismo punto de compra donde se adquirió la entrada, sin necesidad de trámites extra.
- No hay fecha de reprogramación confirmada hasta el momento: la gira Futttura sigue su curso por otros países, pero la visita a Estados Unidos quedó, por ahora, en pausa.
- Devolución también para gastos de traslado y hospedaje: la productora y la artista saben que hubo público que viajó desde otras ciudades e incluso desde otros países para la única función en Miami.
Yo te lo digo como lo siento: a veces uno le toma el peso real a una gira cuando se cae una fecha así, de un día para otro, con gente ya en la puerta. El chamamé tiene un verso viejo que pinta justo estas cosas —algo así como que la música se hace entre todos, y si falla la mesa, no hay cena posible—. Acá falló la mesa: la sala, la producción local, los tiempos del montaje. Y la artista, en vez de improvisar y exponerse a un papelón o a un accidente, eligió plantarse. Me parece una decisión que la deja parada, no esposada, aunque le duela en lo personal. Si te copa su música y querés verla en vivo, mi recomendación para esta misma gira es estar muy atento a los próximos anuncios: lo más probable es que la función en Estados Unidos se reprograme en algún tramo del recorrido, y conviene seguirle el rastro a sus redes y a Ake Music para no perder la próxima fecha.
