Una tarde en el Frey que terminó en camilla: lo que hay que saber antes de meterse en la montaña
Una turista porteña se lesionó en el sendero al refugio Frey y un operativo de casi siete horas la bajó hasta Playa Muñoz. Desde la intendencia del parque recordaron las cuatro claves para que una salida de trekking no termine en rescate.
El sábado al mediodía, mientras en la costanera de Bariloche la gente se sentaba a comer un helado mirando el lago, en el Parque Nacional Nahuel Huapi una mujer de 36 años, nacida en Buenos Aires, atendía el teléfono con la pierna torcida y la preocupación lógica de quien se queda varada en la montaña. Había salido con familiares y amigos hacia el refugio Frey, llevaba su Registro de Trekking al día y, aun así, la jornada terminó con un operativo de rescate que movilizó a brigadistas, guardaparques y rescatistas durante casi siete horas.
La llamaron desde un tramo del sendero que está entre el desvío a Playa Muñoz y el ascenso final al Frey, un punto clásico del circuito chico del parque. Cuando marcó al 911, ya no podía seguir por sus propios medios. Lo que pasó después muestra, en cámara lenta, cómo trabaja el sistema de emergencias cuando alguien se accidenta en un lugar al que no se llega en remise.
Un operativo que parece de película y es rutina
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Hasta el lugar llegaron siete brigadistas del Departamento de Incendios, Comunicaciones y Emergencias del parque, dos guardaparques de la Zona Centro y seis integrantes de la Comisión de Auxilio, entre ellos un paramédico. Se subieron a un camión URO y a una camioneta RAM, avanzaron por los caminos internos y llegaron hasta donde estaba la turista. La estabilizaron en el lugar y empezaron a bajarla en camilla varios kilómetros hasta Playa Muñoz. Ahí la esperaba una embarcación que la llevó a la seccional, donde ya estaba lista una ambulancia. Cerca de las 19:30, ya en buenas condiciones, terminó el operativo.
Lo que llama la atención es que este rescate no fue un hecho aislado. La propia Intendencia del Parque Nacional Nahuel Huapi reconoció que en los días previos se habían registrado otras intervenciones por visitantes que encararon actividades de montaña sin calibrar bien qué se iban a encontrar. Es decir, no es una anécdota suelta: es una señal.
Los cuatro pilares que repite la Intendencia y que muchos subestiman
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- Registro de Trekking al día: ese formulario es lo primero que mira un rescatista cuando alguien no vuelve a la hora prevista. Sin él, la búsqueda empieza a ciegas.
- Cálculo real de los tiempos, pensando sobre todo en la vuelta: el problema no suele ser llegar, sino regresar cuando se va la luz.
- Equipamiento acorde al terreno: calzado con buena suela, ropa impermeable, mochila con agua y comida suficiente para imprevistos.
- Evaluación honesta de las propias piernas: no es cuestión de voluntad, sino de saber hasta dónde llega el cuerpo antes de elegir un sendero difícil.
La intendencia es clara en que estas medidas no evitan todos los accidentes, pero sí acortan los tiempos de respuesta y mejoran las condiciones en las que trabajan los equipos de emergencia. Y acá vale la pena mirarse uno mismo: cuántas veces uno arranca con una idea optimista del trekking y termina acordándose de la camilla.
A mí, que soy de las que se cruza al Mascardi los domingos, esto me pega de cerca. Conozco a varios que encararon el Frey como si fuera una vuelta por el Cerro Otto y volvieron molidos, sin linterna y con los pies empapados. La diferencia entre un día inolvidable y un papelón en la montaña suele estar en lo que se decide la noche anterior, no en la cima.
Por eso, al Municipio de San Carlos de Bariloche y a la Intendencia del parque les dejo un pedido concreto: que sumen cartelería clara en los accesos a los senderos del oeste y del centro con los tiempos reales de trekking, el kilometraje y los puntos de riesgo. Y que refuercen, sobre todo en temporada alta, la presencia de guardaparques en los cruces como el de Playa Muñoz, que es donde esta historia empezó a torcerse. Salir a la montaña es un placer enorme, pero la montaña no negocia: o se va preparado, o lo va a buscar la camilla.
