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Sábado, 3 de octubre de 2026
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Williams se despide de Buenos Aires con una promesa que suena a Soda Stereo

El británico sorprendió al público en su segunda noche en el Movistar Arena y se comprometió a interpretar un clásico de Cerati en la función del domingo. Antes del show recibió la declaración de Huésped de Honor de la Ciudad.

Por Lautaro MaidanaCultura y chamamé · · hace 2 h
Williams se despide de Buenos Aires con una promesa que suena a Soda Stereo

La primera nota todavía estaba rebotando en el Movistar Arena cuando Robbie Williams se acercó al micrófono y dejó una promesa que ya está dando vueltas por todas las pantallas. Después de escuchar al público cantar a todo pulmón el tema que su banda empezaba a ejecutar, el cantante inglés frenó la interpretación, preguntó qué estaban entonando los argentinos y avisó, casi como si fuera un acuerdo entre amigos: “Bueno, la vamos a hacer el domingo, ¿ok?”. Así, sin demasiado protocolo y con la sonrisa cómplice de alguien que se sabe en un lugar especial, Williams confirmó lo que muchos sospechaban y pocos se animaban a festejar: el domingo 4 de octubre, en su tercera y última función porteña, va a cantar una versión de “De música ligera”, el clásico que Gustavo Cerati y Soda Stereo grabaron en 1990 dentro del disco Canción animal.

El intercambio ocurrió durante la segunda noche de la serie, cuando los músicos arrancaron con la melodía del tema y el estadio entero la reconoció al instante. Ahí nomás, entre el ruido del público y la sorpresa del cantante, se construyó uno de esos momentos que después quedan en la memoria colectiva de los recitales. Las cámaras de los teléfonos, como suele pasar en este tipo de veladas, se multiplicaron por las tribunas, y los videos no tardaron en poblar las redes. Entre quienes compartieron las imágenes estuvieron Laura Cerati y Zeta Bosio, dos voces más que autorizadas para celebrar que un artista internacional se anime a versionar el cancionero local en su propia tierra.

Tres funciones, un álbum propio y varias décadas de carrera sobre el escenario

La gira que trae a Williams por estas tierras arrancó el miércoles 1 de octubre y siguió el viernes 2, siempre con localidades agotadas y con el horario de inicio clavado a las 21, como manda la liturgia de los shows grandes. Sobre el escenario, el británico viene mezclando canciones de toda su trayectoria con la presentación de Britpop, su reciente álbum. La parada del domingo, entonces, no es una fecha más: es la despedida de un ciclo corto pero intenso por Buenos Aires, y la chance de ver a un artista internacional animándose a cantar en castellano, o al menos a intentarlo, en un escenario porteño.

“Soy un astronauta que flota en el aire”, dice una de las líneas más recordadas de “De música ligera”, y la frase parece escrita a medida para este momento: un cantante inglés flotando en una cancha argentina, dejándose llevar por una melodía que no es la suya pero que, por unas horas, se vuelve un poco de todos. Si hay algo que el chamamé sabe hacer -y ojo, reconozco que me fui un poco del mapa con la comparación- es eso de tomar prestadas las músicas ajenas y volverlas propias. Acá pasa algo parecido: Williams tomó un tema que no es de su idioma ni de su historia y lo hizo carne de su propio show.

Huésped de Honor, antes de subir al escenario

Antes de la función del viernes, en el mismo estadio, Williams recibió la declaración de Huésped de Honor de la Ciudad de Buenos Aires. De la entrega participaron el legislador Pablo Donati y el jefe de Gabinete porteño, Gabriel Sánchez Zinny. La iniciativa había sido impulsada por Paola Michielotto cuando todavía ocupaba una banca en la Legislatura, mientras que Donati propuso la bandeja protocolar. En el diálogo con las autoridades, el cantante fue claro y directo al definir a su público: “Argentina es un público especial, uno de los mejores del mundo”, dijo, y la frase cayó como un mimo enorme en la platea y en la Popular.

En lo personal, me quedo con la imagen de un artista que se permite improvisar y que, en lugar de refugiarse en su setlist grabado, decide escuchar lo que pasa afuera del escenario y modificarlo en vivo. Es una forma de respeto que, viniendo de alguien con la trayectoria de Williams, vale doble. También me quedo con la certeza de que el domingo habrá que estar muy atento a los coros del público: ahí se va a decidir si la versión sale redonda o se transforma en una hermosa mesa redonda entre el inglés y los porteños, esos que no se callan ni debajo del agua.

Una recomendación para la noche del domingo

Si te toca estar en el Movistar Arena este domingo, preparate para cantar bien fuerte en el momento exacto en que arranque la melodía. Y si no conseguiste entrada pero querés sentirlo de cerca, ojo con los videos que van a empezar a circular apenas termine la función. En lo que a mí respecta, te recomiendo muy especialmente escuchar de nuevo la versión original de “De música ligera” antes del show, para llegar con la letra fresca y poder sumarte al coro del estadio. Cantarla junto a Williams en una noche cualquiera de Buenos Aires, che, es de esas cosas que no se olvidan más. Como dice un viejo verso de chamamé que me viene siempre a la memoria cuando la música junta a desconocidos: “canta conmigo, que el camino es largo”. Y el de Williams, esta vez, se hace en castellano.

LM
Lautaro MaidanaCultura y chamamé

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