Saltar al contenido
Lunes, 12 de octubre de 2026
Actualidad y noticias, al instante
Entretenimiento /

Yankelevich corta por lo sano: el día que Giordano se metió solo en el homenaje a Romina Yan

El productor salió a desmentir de plano la versión que circulaba en redes y contó cómo fue que el papá de Azul, Valentín y Franco terminó aquella noche en la sala del Gran Rex, delante de los móviles y con la palabra en la boca. Una aclaración que, a la distancia, se lee como el reverso íntimo de una historia familiar que todavía duele.

Por Lautaro MaidanaCultura y chamamé · · hace 1 h
Yankelevich corta por lo sano: el día que Giordano se metió solo en el homenaje a Romina Yan

Arrancamos por la primera imagen, que en estos temas siempre dice más que cualquier comunicado: un móvil de prensa en la puerta del Gran Rex, una luz blanca que rebota en la cara de Darío Giordano y tres chicos arriba del escenario, Franco, Valentín y Azul, cantando por la mamá que no está. Esa foto es de septiembre de 2018, la noche del ViveRo, el homenaje a Romina Yan en lo que hubiera sido su cumpleaños 44, y volvió a circular hace muy poco en redes, justo cuando el tema vuelve a doler en voz alta.

Y entonces aparece Gustavo Yankelevich, el productor, y dice lo que muchos estaban esperando escuchar, pero nadie había dicho con todas las letras: "Leí que algunos preguntan para qué lo invitamos. Nadie lo invitó". Así, seco, sin dejar espacio a la duda. La aclaración, que parece chica, en realidad abre una puerta enorme, porque pone en su lugar una escena que durante años quedó dibujada a medias.

Una nena, un show y un papá que la acompañó

La explicación es de una sencillez que, en medio del quilombo, hasta llama la atención. Azul, la más chica de los hermanos, tenía su participación artística prevista en el espectáculo. Y como en cualquier familia, a un nene al teatro lo lleva un mayor. "Darío, en lugar de mandarla con otra persona, fue él. La llevó, la esperó y entonces dio la nota", contó Yankelevich, y lo dijo casi como quien describe un trámite que terminó torciéndose.

“Habló como si los chicos hubieran estado felices viviendo con él. Lo veo y no lo puedo creer.”Gustavo Yankelevich

El alerta de Cris Morena y la decisión de callar

Porque, ojo, la cosa tenía historia previa. El propio Yankelevich contó que fue Cris Morena la que le tiró el primer aviso, con un mensaje tan corto como inquietante, de esos que a uno le cambian la semana: "Está pasando algo raro, prestale atención a los chicos". A partir de ahí, dice el productor, Franco le pidió irse a vivir con él. Y al preguntarle por qué, el adolescente le soltó la frase que ninguna abuela, ningún abuelo quiere escuchar: que su papá lo había golpeado cuando se enteró de ese pedido.

En ese punto, la familia tomó una decisión que a esta altura suena casi profesional: no mediatizar nada hasta que la Justicia hiciera su parte. "Si mediatizábamos este tema, los nenes no iban a lograr su objetivo, que era que me pudieran dar la tenencia a mí", resumió Yankelevich. Y eso, en criollo, significa esperar, morder el dolor en silencio y aguantar los comentarios de la calle para que el expediente avance. Recién después de la denuncia y con la Justicia actuando, Franco y Valentín quedaron formalmente a su cargo.

  • ViveRo fue el homenaje que Telefe le hizo a Romina Yan en septiembre de 2018, en el Gran Rex, en la fecha que hubiera sido su cumpleaños 44.
  • Yankelevich aclaró que Giordano no fue invitado al show: concurrió porque llevaba a su hija Azul, que tenía una participación artística esa noche.
  • El productor recordó que Cris Morena fue la primera en alertarlo sobre la situación de los chicos.
  • Según su relato, Franco le contó que su padre lo había golpeó al enterarse de que quería irse a vivir con el abuelo.
  • La familia eligió no hacer pública la denuncia hasta que la Justicia resolviera la tenencia, que finalmente quedó en manos de Yankelevich.
  • El espectáculo tuvo artistas como Lali Espósito, Abel Pintos, Luciano Pereyra y Patricia Sosa, y se vio por pantalla gigante en Diagonal Norte.

Por qué importa esta aclaración, en chamamecero y en serio

A mí, que llevo años siguiendo estas historias de familias que se desflecan en público, esto me suena a un ejercicio de memoria. Porque separar lo que efectivamente pasó de lo que la gente cree que pasó es, a veces, la única manera de cuidar a los pibes. Yankelevich no salió a vengarse ni a pasar factura: salió a poner los puntos sobre las íes, con la parsimonia de un hombre que ya tuvo que bancar lo suyo. Y lo hizo en un tono que, para mí, tiene mucho de esa calma correntina, esa manera de pararse frente al dolor como quien se planta frente al río: sin apurarse, pero sin retroceder.

Hay una frase, casi un versito de chamamé que a mí me vuelve cada vez que aparecen estas historias, y es esa idea de que la verdad, aunque tarde, siempre encuentra su canción. Bueno, esto es algo de eso: una verdad que tardó años en salir a la superficie, contada por el mismo hombre que vio a su nieta cantar arriba de un escenario mientras su papá esperaba abajo, con la inconsciencia de siempre, dando notas como si la vida fuera una sola foto feliz.

Si a alguien le quedó alguna duda, la recomendación de siempre: a escuchar bien lo que dice Yankelevich, que en estas cosas del Río de la Plata suele hablar poco y guardar mucho. Y a prestar atención, sobre todo, a lo que no dice.

LM
Lautaro MaidanaCultura y chamamé

Te puede interesar