A medio siglo del día en que Hunt destronó a Lauda bajo la lluvia de Fuji, Legnani revive la crónica desde Buenos Aires
El periodista argentino que cubrió la definición de 1976 para el país junto a Juan Manuel Fangio como comentarista repasará aquella jornada el miércoles 21 de octubre en la sede de la Asociación Argentina de Volantes, con entrada libre.
La Fórmula 1 guarda en su memoria algunas tardes que se explican solas y otras que necesitan del recuerdo de quienes las vivieron de cerca para terminar de entenderse. La definición del campeonato de 1976 pertenece al segundo grupo. Cincuenta años después de aquella jornada en el circuito de Fuji, el periodista Carlos Alberto Legnani, fundador y director de la revista Campeones, volverá sobre lo que vio, lo que transmitió y lo que nunca terminó de escribir de aquella carrera, en una charla abierta al público prevista para el miércoles 21 de octubre a las 18 en la sede central de la Asociación Argentina de Volantes, ubicada en Billinghurst 880, en la Ciudad de Buenos Aires.
El contexto de la categoría ayuda a dimensionar la cita. La temporada de 1976 quedó grabada como una de las más intensas del calendario moderno. Niki Lauda, al mando de un Ferrari, llegaba a la última fecha con el favoritismo de los números y con el peso simbólico de haber regresado a las pistas después del accidente grave que padeció en el Nürburgring. James Hunt, con McLaren, había recortado la diferencia carrera tras carrera y llegaba con chances concretas de dar vuelta la historia. El desenlace quedó en la retina de los aficionados: una lluvia persistente sobre Fuji transformó la largada en un caos, Lauda tomó la decisión de abandonar al considerar que las condiciones ponían en riesgo su vida, y Hunt, con un tercer puesto que no parecía suficiente en los papeles, terminó quedándose con el título por apenas un punto de diferencia.
La transmisión argentina, con Fangio como invitado
Lo singular de la jornada, y lo que justifica la charla de Legnani, es que aquel desenlace se contó en vivo para la Argentina desde adentro del circuito. Legnani fue el único periodista argentino acreditado en el Gran Premio de Japón de 1976 y cubrió la definición junto a Juan Manuel Fangio, que actuó como comentarista. Como decía un viejo dirigente del automovilismo local, no todos los relatos corren con la suerte de tener a la mayor referencia del deporte mirando la carrera desde el mismo estudio. Cinco décadas después, ese testimonio conserva un valor que el archivo escrito, por más completo que sea, no termina de reemplazar.
Una historia de selecciones que suma contexto
- 1976 fue la temporada en la que Lauda volvió a competir tras el accidente en Nürburgring y peleó el título hasta la última fecha contra Hunt.
- Hunt necesitaba combinar resultados con los abandonos de Lauda para quedarse con el campeonato por un punto.
- Fuji Speedway fue escenario de la definición bajo lluvia, con la pole position para Hunt y el abandono temprano de Lauda.
- Legnani transmitió la carrera en directo para la Argentina, con Fangio como comentarista invitado, en una de las coberturas más recordadas del periodismo deportivo local.
El encuentro del 21 de octubre se presenta como una oportunidad para repasar no solo lo que ocurrió en la pista, sino también lo que se contó y cómo se contó. Habrá lugar para los detalles del viaje, para el clima que se vivía en el circuito, para la mecánica de una transmisión en vivo en una época sin teléfonos satelitales y, sobre todo, para las horas previas y posteriores a una carrera que cambió la historia de la Fórmula 1. La entrada es libre y no requiere inscripción previa.
Al final, como suele ocurrir con estas citas, lo que queda en el aire es la pregunta sobre el oficio y sobre la memoria. Para los lectores que siguieron aquella temporada por radio, por las crónicas de la revista El Gráfico o por las primeras transmisiones de televisión en color, escuchar a alguien que estuvo en la tribuna japonesa tiene un peso distinto. Para los más jóvenes, es la posibilidad de acercarse a una historia que sigue explicando el presente de la categoría, de la mano de un periodista que la vio desde la primera fila y que eligió contarla cuando todavía estaba fresca. La reflexión que sobrevuela la convocatoria es la de siempre: hay finales que no se agotan en la tabla de posiciones, y que merecen ser repasados por quienes los vieron de cerca, porque el hincha termina siendo, en definitiva, el verdadero destinatario de la memoria.
