Argentina se despidió de Shanghái: Cerúndolo cayó ante Mensik y cerró una actuación sin octavos
Francisco Cerúndolo perdió en tres sets frente al checo Jakub Mensik y dejó al tenis argentino sin representantes en la tercera ronda del Masters 1000 chino, después de que Etcheverry, Tirante, Ugo Carabelli, Juan Manuel Cerúndolo y Báez ya hubieran quedado eliminados en la jornada previa.
El Masters 1000 de Shanghái cerró su etapa inicial sin argentinos en los octavos de final, luego de que Francisco Cerúndolo, número 20 del ranking mundial, cayera este viernes frente al checo Jakub Mensik, ubicado un escalón más arriba en el escalafón de la ATP, por 6-3, 3-6 y 6-2, en un partido que se extendió durante casi dos horas y que terminó de confirmar el temprano abandono del torneo por parte de la delegación albiceleste, que había visto reducirse sus posibilidades de manera drástica en la jornada anterior, cuando cinco de los seis tenistas que habían superado las primeras rondas dijeron adiós al campeonato chino en cuestión de horas.
Un historial que se rompió en tres sets
Cerúndolo llegaba al cruce con Mensik con un historial favorable frente al joven checo, ya que se había impuesto en los tres enfrentamientos previos entre ambos, dos de ellos disputados en el cemento de Pekín y un tercero en la arcilla de Madrid, una estadística que, como decía un viejo dirigente del tenis local al repasar estas estadísticas, suele pesar tanto como el ranking mismo, porque cuando un jugador le ganó a otro en reiteradas oportunidades sabe qué esperar del partido, aunque esta vez esa ventaja previa no alcanzó para sostener la presión que Mensik supo imponer desde el arranque.
En el primer set, el europeo manejó los tiempos con desplazamientos que incomodaron al porteño y consiguió un quiebre temprano en el cuarto juego que le permitió controlar el parcial hasta sellarlo por 6-3, mientras que en la segunda manga Cerúndolo reaccionó, salvó varios momentos complicados y terminó quebrando el saque rival sobre el cierre para igualar el encuentro, lo que dejaba abierta la posibilidad de una remontada que, finalmente, no llegó.
El set decisivo arrancó con un quiebre inmediato del checo, que se puso 3-0 en pocos minutos y administró la diferencia sin sobresaltos hasta cerrar el 6-2 definitivo, dejando al porteño sin reacción posible y devolviendo al historial entre ambos un equilibrio que hasta el momento de este partido no existía.
La jornada anterior ya había sido la despedida
- Martín Etcheverry (31°) cayó ante el alemán Dalibor Svrcina (126°), que había ingresado desde la qualy, por 6-3, 3-6 y 7-5, en un partido que se definió en el tercer set y que le permitió al europeo avanzar para enfrentar a Daniil Medvedev.
- Thiago Tirante (54°) se quedó con el primer parcial frente al español Rafael Jódar pero no pudo sostener el nivel: cayó 4-6, 6-2 y 6-3.
- Camilo Ugo Carabelli (77°) se llevó el primer set contra Félix Auger-Aliassime (6°), tuvo chances en el segundo y lo perdió en el tie-break, para luego caer en el tercero por diferencia mínima.
- Juan Manuel Cerúndolo (55°) no pudo ante el español Carlos Alcaraz (3°), que se impuso por 6-3 y 6-3.
- Sebastián Báez (53°) se topó con los 15 aces del monegasco Valentin Vacherot (14°), que ganó el 83% de los puntos con su primer servicio y se quedó con el partido por 6-4 y 7-6 (5).
En los octavos de final, Mensik tendrá como rival al francés Arthur Gea, que sorprendió al estadounidense Ben Shelton, tercer preclasificado del torneo, al imponerse por 7-6 (5) y 7-6 (3) en un encuentro que se resolvió en dos parciales muy disputados y que dejó afuera al máximo candidato que quedaba en ese sector del cuadro.
Un balance que deja lecturas para el circuito local
La actuación de los argentinos en Shanghái deja un sabor agridulce al repaso de los números, porque la presencia en el cuadro principal fue numerosa y varios de los tenistas albicelestes llegaron a la tercera ronda con chances concretas de avanzar, aunque ninguno pudo terminar de redondear el rendimiento necesario para meterse entre los dieciseis mejores del torneo, una vara que, mirado en perspectiva, marca un piso todavía irregular para una delegación que en los últimos años mostró picos altos pero no siempre la regularidad exigida en los certámenes de esta jerarquía.
Queda para el hincha la sensación de un torneo que empezó con expectativa y terminó en retirada colectiva, porque cuando seis tenistas de un mismo país llegan a la tercera ronda y todos se van en un margen de pocas horas, como ocurrió en esta oportunidad, el golpe no se mide solamente por los puntos perdidos en el ranking, sino por la necesidad de reconstruir el impulso anímico de cara a los próximos compromisos del calendario, donde la rotación de superficies y la exigencia física volverán a poner a prueba a una camada que tiene mucho por demostrar todavía.
