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Miércoles, 30 de septiembre de 2026
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Argentina vence a Bolivia en su reencuentro post-Mundial y empieza a delinear el ciclo que viene

Con goles de Lautaro Martínez y Nicolás Paz, el seleccionado de Scaloni se impone 2-0 en el Kempes de Córdoba en un amistoso marcado por el debut de Román Vega, la capitanía de Cristian Romero y la ausencia de Messi y Otamendi.

Por Tomás GalarzaDeportes · · hace 1 h
Argentina vence a Bolivia en su reencuentro post-Mundial y empieza a delinear el ciclo que viene

El seleccionado argentino volvió a presentarse en territorio propio poco más de dos meses después de la caída por 1-0 frente a España en la final del Mundial 2026, y lo hizo con una producción que, sin ser definitiva, alcanzó para inclinar la balanza en el estadio Mario Alberto Kempes de Córdoba. Con goles de Lautaro Martínez y Nicolás Paz, el equipo que conduce Lionel Scaloni supera por 2-0 a Bolivia en un encuentro que funciona como punto de partida informal de un nuevo período competitivo, en el que asoman nombres jóvenes y se reconfiguran liderazgos que durante años estuvieron asociados a Lionel Messi y Nicolás Otamendi. La Confederación Argentina de Fútbol organizó el amistoso como parte de la fecha FIFA y, en ese marco, la formación inicial dejó lecturas que trascendieron el resultado parcial.

Construcción paciente y sociedades nuevas en el mediocampo

Durante los primeros minutos el conjunto local tomó el control del balón y ejerció una posesión sostenida, aunque con dificultades iniciales para quebrar una defensa boliviana que alternó líneas de tres y cinco efectivos según la fase del juego. Lautaro Martínez se erigió como referencia de presión alta y se involucró en la gestación, mientras Julián Álvarez se desdobló hacia los costados para ofrecer soluciones de pase en zonas exteriores. Exequiel Palacios, en una labor silenciosa pero gravitante, se asoció con Alexis Mac Allister en la zona de armado y participó de manera directa en las dos acciones que derivaron en los tantos del seleccionado, una señal de que Scaloni comienza a probar sociedades distintas a las habituales para sostener el nivel competitivo sin los referentes naturales del ciclo anterior.

El primer gol llegó a los 23 minutos, después de una secuencia en la que Palacios envió un pase filtrado entre los centrales que Mac Allister desvió de manera sutil. Lautaro no pudo controlar con comodidad en el primer toque, pero recuperó la pelota, se perfiló y definió cruzado para anotar la primera situación clara de riesgo del conjunto albiceleste. La jugada expuso un patrón que Scaloni pretende consolidar: recuperación en campo contrario, transición vertical y finalización con el delantero del Inter entre los centrales rivales.

En el complemento, la segunda conquista amplió el margen y mostró otra vía de ataque. Román Vega, debutante absoluto en la selección mayor, recuperó el balón en terreno ofensivo y cedió para Palacios, que asistió a Paz. El mediocampista entró en diagonal, elevó la pelota por encima del arquero y firmó el 2-0. A partir de ese momento, Argentina administró la diferencia con el balón y administró los esfuerzos de cara a los próximos compromisos.

Debut, brazalete y un seleccionado que se reconfigura

La presencia de Vega constituye uno de los focos de atención de la noche: el lateral izquierdo de 22 años, formado en Argentinos Juniors y con pasado por Barcelona Atlètic, disputa su primer encuentro absoluto con la camiseta nacional y actualmente milera en el Zenit de San Petersburgo, por lo que su convocatoria representa un reconocimiento a una trayectoria que combina formación local y experiencia europea. En simultáneo, Cristian Romero porta el brazalete de capitán y se transforma, como decía un viejo dirigente del fútbol argentino cuando se refería a los momentos bisagra, en la cara visible de una etapa que necesita reordenarse después de la salida de referentes como Messi y Otamendi. La elección del defensor central nacido en Córdoba agrega un condimento simbólico adicional: el capitán conduce al equipo en su provincia, ante su público, en el primer partido de un camino que recién comienza.

  • Lautaro Martínez abrió el marcador con un disparo cruzado tras una asistencia de Palacios y un desvío previo de Mac Allister.
  • Nicolás Paz amplió la diferencia con una definición sutil por encima del arquero, después de una recuperación de Román Vega en campo contrario.
  • Exequiel Palacios participó en las dos jugadas de gol y se consolidó como una pieza clave en la etapa inicial.
  • Román Vega debutó oficialmente en la selección mayor y cumplió tareas defensivas y de proyección por la banda izquierda.
  • Cristian Romero lució el brazalete de capitán en lugar de Messi y Otamendi.
  • Bolivia acumula cuatro derrotas consecutivas: Irak, Escocia, Argelia y Paraguay, y perdió el repechaje mundialista por 2-1.
  • Argentina cerrará la fecha FIFA con partidos ante Burkina Faso y Benín en el estadio Monumental.

El rival, dirigido por Óscar Villegas, atraviesa una etapa de transición que se refleja en el historial reciente: llegó a Córdoba después de caer en el repechaje mundialista frente a Irak por 2-1, acumula caídas en amistosos contra Escocia, Argelia y Paraguay, y muestra una defensa que, pese al repliegue numérico, padeció la movilidad de los atacantes argentinos. El contraste entre un seleccionado que busca reinventarse y un rival que pelea por recuperar competitividad dejó, en el Kempes, una primera imagen razonable para Scaloni: goles, sociedades nuevas, un debutante que aprovechó su oportunidad y un capitán que tomó la palabra donde otros la tuvieron durante años.

Lo que viene para la Argentina incluye compromisos ante Burkina Faso y Benín en el estadio Monumental, dos pruebas que el cuerpo técnico aprovechará para consolidar una base de cara a la próxima doble fecha de Eliminatorias Sudamericanas, programadas para septiembre. Entretanto, en el Kempes, la jornada dejó material suficiente para la reflexión: el seleccionado argentino ganó con argumentos y sin sobresaltos, pero, sobre todo, comenzó a repartir responsabilidades entre nombres que durante años vivieron a la sombra de un capitán único. El hincha, que volvió a copar las tribunas con la expectativa de siempre, observa cómo se ordena el nuevo mapa y aguarda respuestas en los siguientes compromisos, consciente de que el ciclo posterior al Mundial 2026 exige paciencia, lecturas finas y la consolidación de liderazgos que, hasta hace poco, parecían impensados en este seleccionado.

TG

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