Autonomy destinó una inversión de ocho millones de dólares para ampliar su flota de vehículos destinados a conductores de aplicaciones
La compañía ofrece alquileres semanales y una modalidad con opción a compra tras 48 meses, con seguro, mantenimiento y permisos incluidos en la cuota. Apunta a llegar a 10.000 unidades hacia fines de 2027 y proyecta desembarcar en Chile y Uruguay.
La empresa Autonomy, dedicada al alquiler de vehículos 0 kilómetro para conductores que trabajan con aplicaciones de transporte, cerró una ronda de inversión serie A por ocho millones de dólares, según informó la propia compañía. De acuerdo con los datos difundidos por la firma, el capital obtenido se destinará a la compra de nuevas unidades, al desarrollo de tecnología propia y a la expansión de la operación hacia nuevas plazas de la región.
Para dimensionar el tamaño actual del negocio, alcanza con repasar las cifras que Autonomy puso sobre la mesa: la compañía cuenta con 1.500 vehículos en circulación y mantiene una lista de espera de alrededor de 15.000 personas interesadas en acceder al sistema. Frente a esa demanda acumulada, la empresa se propuso como meta alcanzar las 10.000 unidades activas hacia diciembre de 2027, un salto significativo que requerirá sostener el ritmo de incorporaciones durante los próximos ejercicios.
Dos modalidades de acceso, un mismo paquete de servicios
Vamos a los números. La propuesta comercial se estructura en torno a dos alternativas. La primera es un alquiler semanal, pensado para quienes necesitan movilidad sin asumir un compromiso de largo plazo. La segunda es un alquiler con opción a compra, que permite acceder a la titularidad del vehículo una vez cumplidos 48 meses de pagos. En este último caso, la cuota resulta aproximadamente un 12% superior a la del alquiler simple. En ambos esquemas, el valor mensual incluye seguro, mantenimiento y permisos, un punto que la empresa suele destacar al comparar su oferta con el costo total de mantener un auto por cuenta propia.
Los pagos se descuentan de manera directa de los ingresos que cada conductor genera a través de las plataformas de transporte. El mecanismo opera como una suerte de retención sobre la facturación, lo que reduce la carga administrativa para el trabajador y, al mismo tiempo, le garantiza a Autonomy un flujo de cobro atado al rendimiento real de cada unidad.
El criterio de selección y la gestión cotidiana
Para evaluar a los postulantes, Autonomy no recurre a los filtros tradicionales del sistema financiero, como el historial crediticio o la demostración de ingresos formales. En su lugar, analiza la actividad del conductor dentro de las propias aplicaciones: la cantidad de viajes realizados, los ingresos generados y las calificaciones otorgadas por los pasajeros. Al respecto, el fundador y director ejecutivo de la firma, José N. Trusso, explicó el razonamiento detrás de esa metodología: "Nos concentramos más en la capacidad de generar ingresos futuros". El planteo apunta, según describió el propio Trusso, a un segmento específico: personas que quieren conducir para aplicaciones pero no cuentan con vehículo propio ni con acceso al crédito bancario convencional.
La operatoria diaria se canaliza a través de una aplicación móvil desarrollada por la propia empresa. Desde esa plataforma, los conductores pueden consultar el estado de su cuenta y del vehículo asignado, iniciar trámites de documentación, solicitar asistencia mecánica y reservar turnos para el mantenimiento. La compañía, en tanto, adquiere las unidades de forma directa a las terminales automotrices y las entrega a quienes ya se encuentran trabajando con las aplicaciones.
La expansión regional y los próximos pasos
- Incorporar nuevas unidades para reducir la lista de espera, que ronda las 15.000 personas.
- Sumar nuevas ciudades dentro de la Argentina antes de cruzar la frontera.
- Iniciar operaciones en Chile y Uruguay durante el período de expansión.
- Evaluar el ingreso de motos para servicios de reparto y utilitarios para logística de última milla.
- Desarrollar tecnología propia para escalar la gestión de la flota.
La hoja de ruta, en definitiva, combina crecimiento de flota, expansión geográfica y diversificación de vehículos. Comparado con el mismo proceso del año anterior, cuando la compañía operaba con una escala sensiblemente menor y concentraba su actividad en el mercado argentino, el nuevo esquema de financiamiento le permite acelerar el plan hacia los 10.000 vehículos prometidos para fines de 2027. La variable que habrá que mirar el mes que viene es el ritmo de incorporación de unidades y el avance concreto del desembarco en Chile y Uruguay, dos movimientos que marcarán si la compañía logra convertir el capital levantado en presencia regional efectiva.
