Bélgica le retira el respaldo a Infantino y lo condiciona al caso Balogun: crece la grieta europea con la FIFA
La Federación Belga de Fútbol confirmó que no votará por Gianni Infantino en las elecciones de marzo de 2027, en una decisión que reordena el mapa de apoyos europeos de cara a la sucesión en la FIFA. La postura belga, que se apoya en dos reclamos puntuales, se conoció a través de un comunicado oficial en el que la entidad detalla los motivos del distanciamiento con el actual presidente del organismo rector del fútbol mundial.
El caso de referencia, como se recordará, se originó durante el Mundial 2026: el delantero de la selección de Estados Unidos Folarin Balogun recibió una tarjeta roja en el encuentro ante Bosnia y Herzegovina, pero terminó jugando los octavos de final frente a Bélgica luego de que la sanción le fuera suspendida. La Federación Belga apeló la decisión ante la FIFA, el comité de apelaciones desestimó el planteo y el conjunto belga terminó ganando ese partido por 4 a 1 para avanzar en el torneo, aunque la cuestión reglamentaria nunca quedó saldada a criterio de los belgas.
Dos meses de silencio y una pregunta sin respuesta
El comunicado difundido por la RBFA, que lleva la firma de su presidenta Pascale Van Damme, fue especialmente duro en el tono al describir la relación con la FIFA en torno a este episodio. La directiva sostuvo que los contactos mantenidos con el organismo fueron "serenos y constructivos" durante y después de la Copa del Mundo, pero advirtió que, dos meses más tarde, las preguntas elevadas por la federación siguen sin obtener una respuesta satisfactoria.
“A pesar de nuestras solicitudes explícitas de una justificación clara de las decisiones tomadas y detalles sobre cómo se gestionarán estas situaciones en el futuro, aún no hemos recibido ninguna respuesta satisfactoria.”Comunicado de la Federación Belga de Fútbol (RBFA)
La federación pidió además que el expediente Balogun sea incorporado al orden del día del Consejo de la FIFA previsto para octubre, en lo que constituye un intento formal de forzar un debate institucional que hasta ahora el organismo encabezado por Infantino ha evitado. Como diría un viejo dirigente del fútbol europeo, no hay peor herida para una federación que sentir que las reglas se aplican de modo distinto según la camiseta que se vista.
El otro frente: el proyecto FIFA Forward Enterprise
- El segundo eje del reclamo belga es el proyecto FIFA Forward Enterprise (FFE), una iniciativa para vender participaciones en competiciones de la FIFA, incluida la Copa del Mundo, a inversores privados.
- La RBFA acusó a la entidad de falta de transparencia en torno a ese esquema, que finalmente fue descartado tras las críticas recibidas de varias confederaciones.
- Bélgica se convirtió así en la última federación europea en distanciarse de Infantino, sumándose a la postura ya adoptada por la UEFA, que también le retiró su respaldo.
Un mapa mundial dividido de cara a 2027
El cuadro de situación muestra a las confederaciones claramente partidas de cara a los comicios de marzo de 2027. La UEFA, la Concacaf y la Confederación Asiática ya habían expresado su voluntad de no respaldar a Infantino, mientras que la FIFA confirmó que el suizo irá por un tercer mandato con el apoyo de la Confederación Africana y de varios países de América y Asia que prometieron su voto a favor. En ese contexto, la CONMEBOL cuestionó el proyecto FFE pero formuló un llamado a la unidad antes de los comicios, en un intento por evitar que la pulseada política termine debilitando al organismo en su conjunto.
Bélgica cierra por ahora la lista de federaciones europeas que se pronunciaron en contra de Infantino, aunque la dinámica sugiere que el caso Balogun podría seguir generando coletazos en los próximos meses. Para el hincha neutral, que suele mirar estos movimientos con una mezcla de indiferencia y desconfianza, lo que está en juego es algo más profundo que una elección interna: es la percepción de que las reglas del juego se defienden de verdad o se acomodan según conveniencia, y eso, en el fútbol, siempre termina pagándose en la última jugada.
