Canapino arriba Concordia con un punto de aire y la chance de cortar el torneo antes del Coronación
El piloto de Chevrolet Cruze llega a Entre Ríos con 43 de ventaja sobre Julián Santero, cuando en juego habrá 42 unidades. En la Clase 2, el campeonato se resolverá sí o sí en la última fecha en Viedma.
El Turismo Nacional atraviesa su tramo decisivo y la Clase 3 ya tiene dueño del primer capítulo de la historia: Agustín Canapino, al mando del Chevrolet Cruze, cerró la etapa regular como líder tras la fecha de Mendoza y se subió a la recta final con la tranquilidad que otorgan los números, aunque sin la holgura que muchos imaginaban hace apenas unas carreras. El piloto de Arrecifes acumula 43 puntos de diferencia sobre Julián Santero, su inmediato perseguidor con el Volkswagen Virtus, y tiene por delante dos compromisos que pueden sellar el campeonato antes de tiempo.
La próxima cita, programada para el 1 de noviembre en el circuito entrerriano de Concordia, pondrá en juego 42 unidades. Esa cifra es la que define el escenario con crudeza matemática: ni siquiera una cosecha perfecta de Santero le alcanzaría para superar a Canapino en la tabla. El arrecifeño, como decía un viejo dirigente del automovilismo nacional, corre con la ventaja de no necesitar ganar: le basta con administrar. Y esa diferencia mínima, de un solo punto entre lo que tiene y lo que se reparte, le garantiza llegar al Premio Coronación de Viedma -última fecha, con un cincuenta por ciento más de unidades en juego- todavía al frente del campeonato.
El sueño de coronarse en Concordia
El escenario más ambicioso está al alcance, aunque exige una combinación de resultados poco habitual. Para festejar el título en tierras entrerrianas, Canapino debería ampliar la brecha con Santero en al menos 20 puntos a lo largo del fin de semana. Un dibujo posible, tomando como referencia la grilla de puntos habituales, sería que el arrecifeño culminara tercero tanto en la serie como en la final, mientras que el mendocino quedara fuera de los veinte primeros en la carrera decisiva. Una Final con algunos roces y abandonos, como los que suelen darse en Concordia, podría acercar la definición.
Santero, el que no se rinde
El historial reciente entre ambos, sin embargo, advierte que el mendocino viene descontando con método. En las últimas tres fechas, Santero recuperó 33 unidades: 1 en Oberá, 31 en Río Cuarto y 1 en San Martín de Mendoza. Esa progresión le quitó a Canapino la posibilidad de cantar el campeonato antes y dejó la definición abierta hasta el cierre. Detrás de ellos, las chances matemáticas se diluyen: Facundo Chapur, con Honda Civic, está a 67 puntos; Mauricio Lambiris, con Ford Focus, a 75; y Jorge Barrio, también con Chevrolet Cruze, a 85.
Clase 2: la pelea se va a Viedma
En la Clase 2, la situación es radicalmente distinta. Exequiel Bastidas, con el Toyota Yaris, comanda las posiciones con 11 puntos de ventaja sobre Francisco Coltrinari (Peugeot 208) y 14 sobre Tomás Vitar (Nissan March). Aun en el caso más favorable para el líder -que sumara los 42 puntos en Concordia y sus rivales no cosecharan nada-, la diferencia máxima al cierre de esa fecha sería de 53 unidades, insuficiente frente a los 63 que se repartirán en el Coronación de Viedma. La categoría, como suele ocurrir con los campeonatos cortos y parejos, se resolverá en la última curva del año.
“Canapino administrará. Concordia tendrá la palabra.”Tomás Galarza
Lo que viene
- Fecha 11: 1 de noviembre, autódromo de Concordia, Entre Ríos. 42 puntos en juego en cada clase.
- Fecha 12 - Premio Coronación: Viedma, con un 50 por ciento adicional de unidades para cerrar la temporada.
- Canapino necesita +20 sobre Santero en Concordia para ser campeón; con la ventaja actual, el título se define sí o sí en Viedma a su favor.
- En Clase 2, Bastidas, Coltrinari y Vitar llegan con diferencias menores a 15 puntos y pelearán el título en la última fecha.
Como en toda definición que se precie, el hincha del Turismo Nacional sabe que Concordia puede ser una fiesta o el prólogo de una fiesta mayor. Para el público de Canapino, la ilusión de gritar campeón en Entre Ríos sigue viva. Para el resto, queda la certeza de que la palabra final la tendrá Viedma, donde la historia acostumbró a reservar sus mejores golpes de efecto.
