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Viernes, 16 de octubre de 2026
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Cocinar en casa frente al delivery: dónde conviene y dónde no tanto, según los números

Por Patricia ZalazarTurismo y ambiente · · hace 1 h
Cocinar en casa frente al delivery: dónde conviene y dónde no tanto, según los números

La periodista Patricia Zalazar, especializada en Turismo y ambiente, repasó los principales rubros de comida rápida para evaluar cuándo resulta más económico cocinar en el hogar y cuándo, en cambio, conviene pedir por delivery. La comparación se hizo tomando como referencia una pizza grande de mozzarella, dos hamburguesas con papas y una docena de empanadas de carne al horno, tres preparaciones clásicas en la mesa argentina, y puso sobre la mesa cifras concretas que permiten sacar conclusiones por plato.

Pizza: la diferencia más marcada

La pizza es, por lejos, el caso donde cocinar en casa deja el mayor ahorro frente al envío a domicilio. Una pizza grande de mozzarella, de ocho porciones, sale 8.745 pesos si se compran los ingredientes justos para la receta, y alrededor de 15.820 pesos si se adquieren los envases completos en el supermercado, aunque en esta segunda variante los sobrantes alcanzan para futuras preparaciones. El dato clave es el precio de la mozzarella: los 350 gramos necesarios cuestan 7.084 pesos, es decir, más de tres cuartas partes del costo total. En cualquiera de los dos escenarios, el número queda muy por debajo del precio mínimo de una pizza por delivery, que arranca en 20.000 pesos antes de sumar el costo de envío. El ahorro efectivo va del 56 al 72 por ciento, y la preparación, descontada la hora de levado de la masa, no requiere técnica especial, por lo que se vuelve una alternativa accesible para hogares con alacena básica.

Hamburguesas: depende de qué haya en la heladera

Las hamburguesas presentan un panorama más matizado. Dos medallones de queso cheddar con papas fritas cuestan 10.797 pesos si se usan solo las cantidades necesarias de la receta, alrededor de 5.400 pesos por unidad. Las promociones más accesibles en cadenas de hamburgueserías rondan los 18.000 pesos por dos porciones con papas, lo que deja un ahorro de al menos 7.200 pesos, cercano al 40 por ciento. El problema aparece cuando no hay prácticamente nada en casa: comprar todos los paquetes completos, incluidos medallones, panes, queso y aceite, trepa a 23.439 pesos y termina superando las promociones más baratas de delivery. Vale aclarar que buena parte del aceite usado para freír las papas puede reutilizarse, de modo que el costo real suele quedar algo por debajo del calculado.

Empanadas: el ahorro más fino

Las empanadas son el caso donde la conveniencia económica es más variable. Una docena de carne al horno, con tapas compradas, sale 14.484 pesos usando las cantidades exactas de la receta, unos 1.207 pesos por unidad. La carne picada, 500 gramos a 8.000 pesos, representa más de la mitad del costo total. Frente a las promociones por docena más económicas en casas de empanadas, que parten de 16.000 pesos, la diferencia es de apenas 1.516 pesos, un 9 por ciento. En cambio, si la comparación se hace contra pizzerías que venden empanadas por unidad a 3.500 pesos o más, la docena casera permite ahorrar más de 27.000 pesos, alrededor del 66 por ciento. Como ocurre con las hamburguesas, comprar todos los paquetes desde cero, por unos 30.950 pesos, puede superar el precio de las promociones más baratas, aunque los excedentes de condimentos, aceitunas, huevos y verdeo rinden para varias hornadas más.

  • Pizza grande de mozzarella: 8.745 pesos en casa frente a 20.000 pesos o más por delivery (ahorro del 56 al 72 por ciento).
  • Dos hamburguesas con papas: 10.797 pesos en casa frente a promociones desde 18.000 pesos (ahorro cercano al 40 por ciento).
  • Docena de empanadas de carne al horno: 14.484 pesos en casa frente a promociones desde 16.000 pesos (ahorro del 9 por ciento frente a casas de empanadas, pero hasta 66 por ciento frente a pizzerías).
  • Comprar envases completos desde cero puede superar el precio de las promociones de hamburguesas y empanadas, aunque los excedentes rinden para futuras preparaciones.

La conclusión general es que el ahorro real depende menos del plato elegido y más del punto de partida de cada hogar. Quienes ya cuentan con mozzarella, carne picada, aceite y condimentos básicos en la alacena encontrarán en la cocina casera una ventaja económica considerable, sobre todo en pizza, donde la diferencia es más marcada. Quienes parten de una heladera vacía deberían evaluar caso por caso, ya que comprar todo de una sola vez puede terminar costando más que algunas promociones de delivery, pese a la ventaja de los insumos que quedan disponibles para futuras comidas.

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Patricia ZalazarTurismo y ambiente

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