Desde el 11 de octubre, el Dios de la Destrucción vuelve a despertar: llega Dragon Ball Super: Beerus a las plataformas de streaming
La saga arranca con el regreso de Beerus tras su largo sueño y arrastra a Goku a un enfrentamiento de escala cósmica. Te contamos fechas, plataformas y qué hay de nuevo en esta versión reconstruida.
Acomodate en el sillón, agarra el mate y prendé el televisor: la temporada de anime de otoño 2026 empieza con todo, y la elegida para abrir los fuegos es nada menos que Dragon Ball Super: Beerus, una versión renovada de la saga original que llega a las plataformas de streaming con escenas redibujadas, mejoras técnicas de imagen y sonido, y una narrativa reconstruida casi desde los cimientos. La serie retoma la historia varios años después de la derrota de Majin Buu, cuando la Tierra vive en una paz que, como ya sabemos los que peinamos algunas canas, nunca dura demasiado.
Un calendario de estreno que se estira a lo largo de una semana
Lo primero que hay que tener en claro es que no todas las plataformas la van a tener el mismo día, así que conviene anotar las fechas con birome. Crunchyroll y AnimeBox ofrecerán la serie en simulcast desde el 11 de octubre, lo que significa que los episodios se subirán el mismo día de su emisión en Japón. Quienes prefieran verla en Prime Video deberán esperar apenas un día: el 12 de octubre ya la van a encontrar en el catálogo. Disney+ la incorpora el 14 de octubre, y Netflix cierra el calendario el 18 del mismo mes. Es decir, en una semana completa, todas las opciones de streaming masivo van a tener la serie a disposición.
Ahora bien, la pregunta del millón para los que todavía conservamos la costumbre de esperar la versión completa para devorarla de un saque: ¿conviene ir capítulo por capítulo o aguantar hasta el final? Cada uno tiene su mambo. Lo cierto es que esta versión llega con material inédito integrado a los episodios, así que la espera bien puede valer la pena para los más ansiosos.
La historia: del despertar de Beerus al choque más grande de la saga
Arrancamos, como tiene que ser, por el primer acorde. La trama comienza en un período de calma engañosa: pasaron varios años desde la batalla contra Majin Buu, el planeta respira tranquilo, hasta que Beerus, el Dios de la Destrucción, se despierta de un sueño larguísimo. Apenas se entera de que un guerrero Saiyan fue el que terminó con Freezer, le pica el bichito de la curiosidad y decide ir al encuentro de Goku para medirle el poder con sus propios ojos. Lo que empieza como una búsqueda personal de un dios caprichoso termina escalando, como no podía ser de otra manera, hacia un conflicto de alcance cósmico que pone en juego el destino del universo entero. Goku y sus aliados van a quedar en el medio de la amenaza más grande que les tocó enfrentar hasta acá.
Qué cambia respecto a la versión original
La producción apunta a una experiencia visual y narrativa más completa que la entrega anterior. Eso se nota en el redibujado de escenas clave, en una animación que aprovecha mejor las herramientas actuales y en una reconstrucción del relato que apuesta a darle más grosor a los momentos de pausa, esos donde el guion respira y se toman el tiempo para que los personajes digan lo que tienen que decir antes de volar todo por el aire. Para los que vieron la saga original, es una excusa perfecta para revisitarla; para los que se acercan por primera vez, una oportunidad de oro para entrar en el universo de Dragon Ball Super sin haber pisado nunca este tramo.
Mi recomendación, si te copa la idea de meterte de cabeza en el universo de los dioses destructores, es arrancar el 11 con Crunchyroll o AnimeBox y bancar el simulcast: estas sagas se disfrutan mucho más cuando uno las vive al ritmo que las armaron los japoneses, con el run run de las redes Sociales encendiéndose después de cada capítulo. Y si te da fiaca esperar, siempre queda la paciencia del japonés: en una semana lo tenés completo en la plataforma que más te guste.
