Dragon Ball Super vuelve a empezar: Toei reestrena los primeros arcos con un tráiler que enamora a la vista y divide al fandom
La casa japonesa presentó un adelanto de Dragon Ball Super: Beerus, un remake que repasa por cuarta vez la saga del dios destructor y deja afuera tres historias del manga que todavía no vieron la pantalla chica. La animación entusiasma, pero la falta de material inédito levanta ampollas.
Abrí el video y me cayó encima como un baldazo de agua fresca. Toei Animation largó el primer tráiler de Dragon Ball Super: Beerus y, te lo digo de entrada, la animación está a la altura de lo que cualquier fan de cuarenta años o más soñó durante décadas: colores vibrantes, golpes con peso, planos que respiran cine y un ritmo que se nota más ágil que el de la serie original de 2015. La promesa es concreta, mejor animación y menos relleno, dos cosas que la saga necesitó como agua bendita.
Ahora bien, pongamos las cosas sobre la mesa con la claridad que merece el lector que se acerca sin fanatismos. La historia que este remake viene a contar ya se contó tres veces antes. La primera fue la película La batalla de los dioses, que llegó a las salas en marzo de 2013 con la aparición del gato que cambiaba para siempre el mapa de poder del universo Dragon Ball. Después vino el manga Dragon Ball Super, escrito por Toyotaro con la supervisión del maestro Akira Toriyama, publicado desde junio de 2015, que expandió esa línea argumental. Y casi en paralelo, en julio de 2015, arrancó el anime que adaptó ese material capítulo a capítulo. O sea, lo que vamos a ver es la cuarta vuelta por los arcos de Beerus y de Freezer, y la tercera por el torneo organizado por Champa.
Qué entra y qué queda afuera
- Arco de Beerus: equivalente a La batalla de los dioses (2013). Cuarta adaptación, contando esta.
- Arco de Freezer: remake de La resurrección de F. Tercera versión en pantalla.
- Torneo de Champa: enfrenta al Universo 6 contra el Universo 7. También va incluido.
- Arco de Moro: presente en el manga, sin adaptación animada anunciada.
- Arco de Granolah: idem, pendiente en el calendario de Toei.
- Dragon Ball Super: Super Hero: historia del manga que todavía no tiene versión animada.
Y acá es donde la cosa se pone picante, che. Porque la comunidad está partida al medio como un queso criollo. Por un lado están los que se acercan por primera vez a la franquicia y encuentran en este remake una puerta de entrada amigable, moderna y visualmente espectacular. Yo lo entiendo perfecto: si nunca viste Dragon Ball Super, arrancar por acá es un golazo, no hace falta soportar los capítulos de relleno que empantanaron la serie original. Pero del otro lado están los seguidores de toda la vida, los que bancaron cada saga desde los tiempos de la revista, y señalan con razón que el manga tiene tres arcos completos que todavía no vieron la pantalla chica: el de Moro, el de Granolah y la historia de Dragon Ball Super: Super Hero. Tres arcos sin fecha de producción a la vista, mientras Toei decide repasar otra vez el mismo menú.
Yo lo miro y pienso en algo que le decía un viejo músico chaqueño, que en guaraní significa más o menos "el camino se hace al andar" pero también "la paciencia es la madre de todas las victorias". A veces la palabra justiciera aparece cuando uno espera algo nuevo y le sirven lo mismo con distinto envoltorio. Pero también es cierto que esta clase de refrito técnico, cuando está bien hecho, funciona como una puesta en valor de la obra original: limpia el ruido, realza los mejores momentos y acerca a una nueva camada de pibes que quizá nunca agarraron una revista de Toriyama en la mano.
La pregunta del millón queda flotando en el aire, y me parece justo dejarla planteada así, como cierre de esta primera lectura: ¿ustedes qué prefieren, una versión magníficamente animada de una historia conocida, o hubiesen querido que Toei apostara por adaptar los arcos inéditos del manga? Lo que decida el fandom en los próximos meses va a marcar el pulso de la franquicia para los próximos años, y la verdad, yo todavía no me la banco de un solo lado. Me quedo pensando mientras suena en la cabeza la recomendación de siempre: a quien quiera entender de qué se trata este universo, vaya a buscar la película del 2013 con un buen parlante y deje que la música de fondo le haga el resto. Después de eso, todo lo que venga, remake incluido, se mira con otros ojos.
