Dumb Ways to Build se hizo grande: llegan herramientas con nombre de truco de taller y bebidas que vuelven superheroína a la gente más común
La actualización 2.0 del juego de los Beans suma una lanza de espuma, un resorte de bolsillo y hasta un trago que achica al jugador; además, los personajes mueven la boca cuando hablan y los menús se renuevan.
Arrancamos por el primer acorde, como siempre que nos sentamos a charlar de algo que nos gusta: la versión 2.0 de Dumb Ways to Build ya está en la calle para Steam, PlayStation 5 y Xbox Series X|S, y viene con la promesa de ese tipo de cambios que uno no sabe si tomó al pedo o si le cambian la forma de jugar. Se llama Power Tools & Packed Lunches y la entrega PlaySide Studios sin cobrar un peso extra, así que es de esas noticias que a los que tenemos la consola enchufada siempre al lado del sillón nos alegran el día. Vayamos por partes, porque hay tela para cortar.
Hablar, gesticular y entenderse sin gritar
El parche trabaja sobre una de las cosas más simples y a la vez más complicadas de cualquier juego cooperativo: entenderse con el otro sin que la comunicación se vuelva un caos. El sistema de señales, esos puntitos que uno tira en el escenario para avisar dónde mirar, qué atacar o por dónde ir, ahora ofrece seis opciones rápidas en lugar del menú limitado de antes, lo que reduce las idas y vueltas a la hora de coordinar tareas. Y hay un agregado que parece menor pero cambia la sensación: las caras de los Beans, esos personajes tan expresivos como un dibujo animado un domingo a la tarde, ahora mueven la boca en sincro con la voz de cada jugador, como si fueran compinches de la tropilla contándonos qué están viendo mientras laburan.
- Seis pings rápidos para coordinarse sin abrir menús extensos.
- Expresiones faciales dinámicas que siguen lo que dice el jugador.
- Menú de personalización de personajes rediseñado.
- Vestíbulos de juego con nueva interfaz.
Para los que jugamos solos y no queremos quedar afuera
Acá quiero hacer un apartado aparte, porque sé que mucho de los que leen esto, como yo, laburan la construcción solos en Master Builder después de que la familia se durmió, y a veces el modo individual venía con algunas asperezas. La actualización incorpora optimizaciones pensadas para ese público: mejor estabilidad, arreglos a problemas visuales y de colisión en los niveles y parches específicos para los rendimientos irregulares que se habían reportado en consolas. Es el clásico cambio silencioso, el que no sale en pantalla con fanfarria pero que uno nota cuando el juego deja de trabarse en el momento justo.
Las herramientas nuevas, que parecen sacadas de la galponera de un mecánico
Donde la actualización se pone más divertida es en el taller. La Caulk Launcher dispara espuma expansiva que se solidifica en bloques útiles como plataformas provisorias: una solución simple, casi artesanal, para esos huecos que antes había que saltar con fe. La Pocket Spring Loaded Platform es, como su nombre lo indica, un resorte transportable, de esos que uno imagina en la galponera de un mecánico con buen humor, pensado para superar obstáculos en altura sin tener que armar una escalera de miedo. Y la Blow-Vac, mi favorita hasta acá, funciona como soplete reversible, con corrientes de aire que pueden empujar o atraer objetos y también a otros jugadores, para después lanzarlos. Imagínense la rosca: alguien te succiona con la vac, te empuja con el vent, y terminás volando por el escenario como hoja en la tormenta. La construcción dejó de ser una tarea solemne y se volvió, también, un juego entre los que estamos construyendo.
Las bebidas que mejor le sientan al cuerpo
Y como si fuera poco, la merienda también viene con sorpresas. Los consumibles nuevos modifican las capacidades de los Beans de manera tan absurda como querible: la Shonky's Shrinky Drinky achica al personaje para que sea lanzado más lejos, como si fuera una bolita de vidrio de las que nos regalaban de chicos. El Cup of Concrete lo recubre de hormigón y le da protección temporal contra impactos, una manera de decir "che, aguantame un cacho" mientras los compañeros siguen laburando. La Telekinesis Tonic y la Protein Shake suman efectos de fuerza sobrehumana o mayor alcance para manipular estructuras alejadas. Lo que en cualquier otro juego sería una barra de poder, acá viene en vaso de plástico, con nombre de pócima casera y esa vuelta de rosca que tiene la franquicia cuando le mete humor a la cooperación.
Lo que viene y a quién escuchar en lo nuevo
Para ir cerrando, queda una buena noticia que también es una promesa: PlaySide Studios ya adelantó que trabaja en un mapa adicional, previsto para las próximas semanas, aunque todavía sin día confirmado. Es el típico anuncio que a uno lo deja con la servilleta en la mano y la expectativa a flor de piel, porque cuando un estudio se toma el trabajo de actualizar en serio un juego que ya estaba dando vueltas, es porque le está metiendo cariño. Si tuviera que recomendar a quién ir a escuchar primero, me quedo con la dupla de la Caulk Launcher y la Blow-Vac: son las que mejor combinan construcción con rosca cooperativa, las que mejor se prestan a esos momentos donde uno mira al compañero y se entiende sin hablar, con la boca del personaje moviéndose al compás de la risa. Probalas y después me contás.
