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Lunes, 19 de octubre de 2026
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La marcha que salió de una pantalla y terminó en la Constitución china

En mayo de 1935, en plena guerra civil, un film de propaganda llamado "Hijos de tiempos turbulentos" llevó a los cines de Shanghai una canción que, catorce años después, sería adoptada como himno nacional por decisión de Mao Zedong. Hoy esa melodía forma parte de la carta magna del país más poblado del mundo.

Por Lautaro MaidanaCultura y chamamé · · hace 2 h
La marcha que salió de una pantalla y terminó en la Constitución china

Arrancamos por la pantalla grande, como corresponde cuando una historia empieza con un proyector encendiéndose en una sala de Shanghai. La imagen es de mayo de 1935 y China ya llevaba varios años partida en dos: por un lado el Partido Nacionalista, el KMT; por el otro, el Partido Comunista que dirigía Mao Zedong. Eran años de guerra civil, una guerra que se iba a extender catorce años y que se mezclaba, además, con la invasión japonesa que ya mordía el norte del país. En ese contexto tan delicado, el 24 de mayo la productora Diantong estrenó "Feng yun er nü", conocida en Occidente como "Hijos de tiempos turbulentos" o, más literalmente, "Hijos de tiempos turbulentos". Yo, cada vez que la nombro, me acuerdo de eso que tantas veces cantamos en el chamamé y que dice más o menos así: "Tiempo borra todo, menos los recuerdos". Y vaya si este film dejó recuerdos.

La dirección estuvo a cargo de Xu Xingzhi, y la historia que contaba era bien clara: un poeta prefiere quedarse en el Shanghai cosmopolita, enamorado y dedicado a la vida cultural, mientras su amigo parte al frente a pelear contra la invasión japonesa. La muerte del amigo, como tantas veces pasa en la guerra, termina sacudiendo al protagonista y lo empuja a sumarse él también a la resistencia. O sea, propaganda pura y dura, sin disimulo. Pero acá viene lo lindo: al público le encantó. La película fue una de las pocas que logró sacar adelante la productora Diantong antes de que la presión del KMT la hiciera desaparecer del mapa. Y el guionista principal, Tian Han, autor de la letra de la canción central, fue detenido poco después del estreno, como les pasaba a muchos intelectuales en época.

Una canción que se cantó en todos los frentes

El tema central se llamaba "La marcha de los voluntarios" y fue grabado por el sello Pathé Records con las voces de Gu Menghe y Yuan Muzhi. Durante los años de guerra se difundió a lo largo y a lo ancho del país: la cantaban los soldados, los estudiantes, los obreros. En 1941, cuando la Segunda Guerra Mundial ya estaba en marcha, se editó incluso una versión en inglés cuya recaudación fue destinada a apoyar la resistencia china. Imagínense el alcance: una canción pensada para una película local que terminaba siendo traducida y cantada en otros idiomas para juntar fondos. Eso ya le daba una dimensión enorme, muy por encima de cualquier éxito de temporada.

De los 694 candidatos al texto constitucional

Cuando la guerra civil terminó y hubo que armar el Estado nuevo, una de las primeras discusiones fue qué himno iba a cantar el país. El comité encargado de elegir recibió, ni más ni menos, 694 partituras y letras distintas. La marcha de los voluntarios ya era conocida por una buena parte de la población, y con el visto bueno de Mao Zedong quedó adoptada de forma provisional en 1949. Lo que en principio iba a ser una solución de transición se fue consolidando con los años, al punto de que hoy esa canción forma parte de la Constitución china. De los 694 candidatos, ganó la que había nacido dentro de un film de propaganda en un Shanghai partido por las bombas.

  • "Hijos de tiempos turbulentos" se estrenó el 24 de mayo de 1935 en medio de la guerra civil y la invasión japonesa.
  • La canción "La marcha de los voluntarios" fue compuesta para esa película y se grabó por Pathé Records con Gu Menghe y Yuan Muzhi.
  • En 1941 se hizo una versión en inglés cuya recaudación se destinó a la resistencia china.
  • El comité que eligió el himno en 1949 evaluó 694 propuestas y terminó eligiendo esa marcha con aprobación de Mao Zedong.
  • En 1959 se estrenó "Nie Er", un biopic sobre el compositor, y en 1996 llegó "The National Anthem", que repasaba la historia del himno sin conquistar la taquilla.
  • La película original se puede ver completa en Internet Archive, aunque todavía no tiene subtítulos en español.

Una herencia que también dio películas

El aniversario del film fue tan importante que dejó su propia huella cinematográfica. En 1959, cuando se cumplían los diez años de la República Popular, se estrenó "Nie Er", un biopic dedicado al compositor de la marcha. Cuarenta años después, en 1996, llegó "The National Anthem", una producción que repasaba la historia completa de la canción desde el estudio de grabación hasta su lugar en la Constitución. Esta última no le fue bien en la taquilla, pero igual sirve para entender hasta qué punto aquel tema sigue siendo un emblema nacional. A mí, que vengo del chamamé y de las historias que se cantan, siempre me emociona cuando una canción empieza siendo de un payador o de una comparsa y termina siendo de todo un pueblo. En China pasó algo parecido: lo que arrancó como el corazón de un primer estreno terminó convertido en la voz oficial de un país.

Si te quedó la curiosidad de ver cómo era aquel Shanghai de 1935, te recomiendo buscar la película en Internet Archive, aunque hoy por hoy no tenga subtítulos en español. Y si te copa la música de película que termina marcando la historia de una nación, te sugiero escuchar de todo un poco: desde los himnos patrios hasta las bandas sonoras que se vuelven himnos populares. En nuestro pago, el chaqueño Ernesto Montiel o el correntino Emilio Chamorro suelen armar shows donde las canciones de película conviven con las del Litoral, y la mezcla funciona bárbaro. Yo, cada vez que alguien me pregunta por qué un chamamé se queda pegado en la memoria, pienso en esa marcha china que lleva casi noventa años sonando: la música, cuando nace de un momento verdadero, no conoce fronteras ni constituciones.

LM
Lautaro MaidanaCultura y chamamé

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