Ecuador quedó a un penal de la final y buscará el tercer puesto frente a Panamá en Tokio
El equipo de Marcelo Gallardo empató sin goles con Japón, perdió 5-4 en la definición desde los doce pasos y acumula dos presentaciones sin victorias en el cuadrangular amistoso. El lunes enfrentará a los centroamericanos en busca de su primer triunfo bajo la nueva conducción técnica.
Como decía un viejo dirigente del fútbol sudamericano, hay presentaciones que se miden por la reacción que dejan más que por el resultado que arrojan. La selección de Ecuador atravesó en territorio japonés su segundo compromiso bajo la conducción de Marcelo Gallardo y, si bien no pudo quebrar el empate sin goles ante el combinado nipón durante los noventa minutos, ofreció una imagen sensiblemente distinta a la exhibida en el debut frente a Corea del Sur, cuando cayó por 3-0 sin atenuantes. La diferencia, no obstante, no le alcanzó para meterse en la final del cuadrangular amistoso: en la definición por penales, Japón acertó sus cinco remates, mientras que el guardameta Zion Suzuki contuvo el disparo de Castillo y le dio al local la clasificación con un ajustado 5-4.
El historial reciente entre ambos seleccionados registra apenas un cruce oficial en la última década, el correspondiente al Mundial de Qatar 2022, donde Japón se impuso por la mínima diferencia en la fase de grupos. Aquella victoria, sumada a la de esta jornada, configuran dos antecedentes adversos para el elenco sudamericano en partidos de máxima exigencia. Gallardo, consultado al término del encuentro, eligió leer el resultado en clave de proceso: sostuvo que la mejoría estuvo asociada a los días de trabajo compartido y que todavía resta la llegada de piezas claves del plantel para terminar de darle forma al equipo.
Una defensa ordenada y un ataque que aún no concreta
Durante la primera etapa, Japón manejó la posesión en distintos pasajes, aunque generó escasas situaciones de riesgo sobre Hernán Galíndez. Ecuador, por su parte, intentó progresar por las bandas sin lograr profundidad en los últimos metros. En el complemento, los espacios aparecieron por el sector derecho de la defensa ecuatoriana y Gallardo movió el banco: ingresaron Félix Torres, Jeremy Sarmiento, Castillo, Juan Angulo, Enner Valencia, Medina y Minda, en busca de frescura ofensiva. Las modificaciones no fueron suficientes para quebrar la igualdad, y la aproximación más clara llegó sobre el cierre, cuando Jordy Caicedo remató desviado.
“Hoy se notó en el juego los días de trabajo. Sabíamos que íbamos a estar mucho mejor. Hemos asimilado conceptos y fue bueno dentro del poco tiempo juntos. El equipo respondió bien.”Marcelo Gallardo, entrenador de Ecuador
El conjunto ecuatoriano llegó al torneo con bajas sensibles en la línea ofensiva, lo que obliga al cuerpo técnico a reinventar sociedades en ataque. La ausencia de piezas habituales abre la puerta a los más jóvenes, como Sarmiento y Medina, y a la experiencia de Valencia, que en esta clase de amistosos suele asumir el rol de referente.
Panamá, el próximo escollo
- Ecuador disputará el lunes 5 de octubre, desde la madrugada argentina, el encuentro por el tercer puesto ante Panamá, en Tokio.
- El seleccionado centroamericano también quedó eliminado por penales, tras igualar 1-1 con Nueva Zelanda en tiempo regular.
- Será la tercera presentación de Gallardo al frente del equipo, que aún no conoce la victoria.
- La final del cuadrangular tendrá como protagonistas a Nueva Zelanda y Japón, que definirán el título en el mismo escenario.
Para Gallardo, el duelo ante Panamá representa una oportunidad de calibrar el funcionamiento del equipo en los metros finales, donde el seleccionado mostró mayores dificultades. La defensa, en cambio, sostuvo el cero y ofreció la principal señal de crecimiento respecto del estreno. El hincha ecuatoriano, que acompaña al combinado desde Doha y que celebró la clasificación al Mundial de 2026 con la ilusión de volver a ser protagonista, observa de reojo este proceso: la reacción frente a Japón invita al optimismo, pero la falta de gol y la eliminación por penales dejaron en evidencia que todavía hay tareas pendientes. Como suele ocurrir en los ciclos que recién comienzan, la lectura más justa pasa por entender estos amistosos como una etapa de construcción, en la que los matices pesan más que los resultados y en la que el tercer puesto en Tokio puede funcionar como un punto de partida antes de los compromisos oficiales que se avecinan.
