El Banco Central mete lupa sobre las transferencias y las billeteras digitales: qué cambia desde ahora
Bancos y fintech reciben datos para armar un perfil de riesgo por usuario. Apuntan a las apuestas clandestinas y a otras formas de fraude electrónico, con plazos graduales hasta 2027.
Esta vez la movida arranca en la costanera, adonde suelo ir a caminar temprano. Ahí me crucé con Daniel, un vecino de Caballito que trabaja en una oficina del microcentro y me preguntó, medio preocupado, si era cierto que el Banco Central ahora estaba mirando cada transferencia que hace desde el celular. Le dije que la cosa no es tan así, pero tampoco tan lejana: hay cambios concretos que ya empezaron a regir y que van a sentirse en la pantalla del teléfono.
Una capa extra de control, no un reemplazo
Lo que hizo el Banco Central fue empezar a distribuir, desde septiembre, información pública entre los administradores de transferencias inmediatas. Esa información llega sin costo a bancos, fintech y proveedores de billeteras digitales, y sirve para construir un perfil de riesgo por cada usuario. La idea es clara: una cuenta puede parecer normal si uno mira solo lo que hace adentro de una billetera, pero cuando se cruza ese comportamiento con datos externos, ciertos patrones empiezan a dibujar otra cosa.
La herramienta no viene a reemplazar los modelos antifraude que cada empresa ya tiene instalados. Funciona, en la práctica, como una capa adicional que se apoya sobre lo que ya se hace. Las entidades pueden usarla en tres momentos clave: cuando incorporan a un cliente nuevo, durante el monitoreo habitual de las transacciones y en las revisiones periódicas que imponen las normas de conocimiento del cliente, conocidas como KYC. El ojo está puesto, sobre todo, en cuentas que terminan canalizando plata hacia circuitos de apuestas clandestinas, aunque el esquema también contempla otras formas de fraude electrónico.
El volumen que está en juego
Para entender por qué esta regulación no es un detalle menor, vale mirar los números: solo en julio se hicieron 777 millones de transferencias inmediatas, por un total de 99,5 billones de pesos, con un crecimiento del 22,2% respecto del mismo mes del año anterior. Tres de cada cuatro operaciones se hicieron con una Clave Virtual Uniforme, lo que confirma el peso enorme que tienen las fintech dentro del sistema de pagos. Moverle el amperaje al monitoreo en un circuito así no es un tema menor.
- Definir políticas antifraude con niveles de tolerancia claros.
- Designar a un responsable específico del área dentro de cada entidad.
- Reportar al directorio sobre la gestión del fraude al menos una vez por trimestre.
- Incorporar el fraude, tanto interno como externo, a la gestión de riesgo operacional.
- Adaptar procesos internos a la nueva regulación antes de septiembre de 2027.
La normativa, publicada en el Boletín Oficial el 1° de septiembre, marca caminos distintos según el actor. Los bancos y las entidades financieras tradicionales tienen que empezar a incorporar el fraude, tanto el que viene de afuera como el que pueda gestarse adentro, dentro de su gestión de riesgo operacional. Las billeteras y demás proveedores de cuentas de pago, en cambio, tienen un calendario más gradual: entre septiembre y diciembre de este año deben definir estructuras y políticas, y a lo largo de 2027 avanzarán con la documentación y los procesos hasta completar la adaptación.
Antes de despedirme, le dejé un pedido concreto al municipio: que impulse campañas de alfabetización digital financiera en los centros culturales de cada barrio, sobre todo para los adultos que usan la app del banco sin terminar de entender qué pasa del otro lado cuando tocan Enviar. Si el sistema va a mirar más, lo mínimo es que los usuarios sepamos también un poco más.
