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El remate más comentado de Los Simpson nació de una madrugada sin ideas

Durante años, una frase de Homer sobre Brasil alimentó teorías literarias, históricas y científicas. La verdad es mucho más cercana al detrás de escena: los guionistas eligieron esa palabra simplemente porque les hizo gracia.

Por Lautaro MaidanaCultura y chamamé · 7 de septiembre de 2026 · hace 2 h

La primera escena de este episodio llega con un golpe de ruido: Homer activa una tostadora, el tiempo se rompe y el living de su casa deja de ser un lugar seguro. En medio de ese viaje, el personaje exclama: «¡Lo que hay que ver! Soy la primera persona no brasileña que viaja atrás en el tiempo». La frase podía parecer el comienzo de una gran pista escondida, pero durante casi treinta años los espectadores le buscaron sentidos que nunca tuvo.

Entre las lecturas más difundidas apareció la referencia a Carlos Castaneda, el escritor conocido por sus relatos sobre chamanismo y experiencias inducidas por peyote. Aunque aseguraba haber nacido en San Pablo, era peruano, y sus textos no trataban sobre viajes temporales en el sentido estricto. La conexión, por lo tanto, servía apenas para disparar nuevas especulaciones, no para explicar el gag.

También se lo vinculó con el realismo mágico, con la corriente McOndo y con Alberto Santos-Dumont, el inventor que discutió con los hermanos Wright la prioridad sobre el primer vuelo con motor. Eran asociaciones atractivas y, hasta verosímiles, pero no había una clave secreta detrás de la elección de Brasil. Como suelo decir cuando una explicación se vuelve demasiado elegante para ser cierta, a veces la respuesta más simple también es la más honesta.

La opción que casi queda fuera

La versión original del remate era bien distinta. Homer debía decir que era «la primera persona de no ficción» en viajar en el tiempo, para que Sherman y el señor Peabody le respondieran que en realidad ocupaba el segundo lugar. Después de varias horas extras, los guionistas no encontraron una salida más redonda. Brasil sonó gracioso y la dejaron allí, sin más.

  • La frase se escucha en el segundo segmento de Casa del Árbol del Terror V, donde Homer manipula una tostadora y atraviesa distintas épocas.
  • La referencia más extendida señalaba a Carlos Castaneda, pero la pista no alcanzaba para sostener una explicación histórica.
  • La idea inicial involucraba a Sherman y al señor Peabody, personajes de Las aventuras de Rocky y Bullwinkle, viajeros del tiempo gracias a la máquina WABAC.
  • La versión elegida por los guionistas no escondía una crítica ni un homenaje: fue un remate improvisado después de agotar las opciones.

A mí me gusta contar este episodio como una pequeña lección sobre la cultura popular. A veces vemos una línea, la repetimos y durante décadas le atribuimos una profundidad que nunca estuvo en el escritorio de quien la escribió. No hace falta buscar una gran teoría para disfrutar un chiste: alcanza con que un nombre aparezca en el momento justo y haga sonar la escena.

Para quién quiera acercarse a esta curiosidad, recomiendo escuchar las versiones de chamamé de autores que, como los buenos guionistas, también saben dejar una imagen suspendida en el tiempo. Ahí el remate no es improvisado: es memoria, trabajo y una manera de hacer que una frase sencilla quede dando vueltas mucho después.

LM
Lautaro MaidanaCultura y chamamé

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