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Jueves, 1 de octubre de 2026
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El Salvador sostiene a Gómez y se juega la permanencia ante Jamaica y Martinica tras la goleada sufrida en Guatemala

La federación confirmó la continuidad del entrenador colombiano luego del 6-0 que dejó al seleccionado en zona de descenso de la Liga de Naciones de la Concacaf. El compromiso asumido con el cuerpo técnico es claro: si no alcanza la permanencia, el ciclo se cierra.

Por Tomás GalarzaDeportes · · hace 2 h
El Salvador sostiene a Gómez y se juega la permanencia ante Jamaica y Martinica tras la goleada sufrida en Guatemala

El seleccionado salvadoreño quedó al borde del abismo en la Liga de Naciones de la Concacaf y, sin embargo, el banquillo seguirá ocupado por quien lo llevó hasta ese límite. Tras la derrota por 6-0 frente a Guatemala en la segunda fecha del grupo, la Federación Salvadoreña de Fútbol resolvió ratificar a Hernán Darío Gómez como entrenador para los dos compromisos que restan de la fase inicial, decisión que se conoce cuando el equipo ya ocupa la posición que lo condena al descenso.

Como decía un viejo dirigente del fútbol centroamericano, cuando un técnico se ofrece para irse, el problema de fondo ya quedó expuesto en la cancha. Eso fue lo que ocurrió el sábado: Gómez no esquivó la autocrítica. En la conferencia posterior al partido soltó una frase que recorrió los pasillos de la prensa regional: «Nos tendrían que echar a todos mañana». El colombiano también trajo a colación una derrota por 6-1 que había sufrido cuando dirigió a Ecuador, como antecedente de que golpes de esa magnitud suelen terminar con la salida del responsable del vestuario.

Una tabla que aprieta y un historial que duele

La tabla refleja con claridad el escenario que enfrenta la selección. Con tres puntos, El Salvador comparte unidades con Guatemala, Honduras y Jamaica, pero la diferencia de gol lo deposita en el penúltimo lugar de su zona, por encima apenas de Martinica, que cierra la clasificación sin haber sumado. Surinam lidera con seis unidades. De acuerdo con el formato de la competencia, los equipos que finalicen quintos y sextos en cada grupo descenderán a la Liga B, y la diferencia de gol podría resultar determinante si las posiciones no se modifican.

El historial reciente con Guatemala tampoco ofrece consuelo. Después del debut con victoria por 3-1 sobre Martinica, que había permitido imaginar otra película, El Salvador recibió tres goles antes del descanso y otros tres en el complemento. El contraste entre aquel arranque y la goleada posterior expone la irregularidad que el cuerpo técnico deberá corregir en apenas cuatro días, el margen que separa al partido ante Jamaica, como local, de la visita a Martinica.

Lo que debe cambiar el seleccionado para sostener la categoría

  • Recuperar la solidez defensiva que mostró en el debut contra Martinica, cuando el equipo no recibió goles y pudo desplegar su juego de contraataque.
  • Cortar la sangría de goles en los primeros tiempos, ya que los tres tantos de Guatemala llegaron antes del descanso y condicionaron el resto del encuentro.
  • Gestionar la presión anímica de un plantel golpeado por una derrota histórica, tarea que recae directamente en el cuerpo técnico de Gómez y en su experiencia en selecciones de máxima exigencia.
  • Aprovechar la localía frente a Jamaica para sumar de a tres y depender de sí mismo en la última jornada, en lugar de quedar a merced de los resultados de Surinam, Honduras y Guatemala.
  • Atender la diferencia de gol, un rubro que podría definir el descenso si dos o más equipos terminan igualados en puntos.

El respaldo institucional llegó a través de Yamil Bukele, presidente de la Federación Salvadoreña, quien descartó un cambio inmediato por la cercanía del próximo partido y transmitió un mensaje de continuidad: «El cuerpo técnico se queda con nuestra selección». El dirigente explicó además que el propio Gómez se comprometió a dejar el cargo si no consigue mantener al seleccionado en la Liga A, un acuerdo tácito que vincula su continuidad a la permanencia en la máxima categoría del torneo regional.

Aunque el proyecto a largo plazo del entrenador colombiano apunta a la clasificación al Mundial de 2030, ese horizonte queda subordinado al corto plazo: el seleccionado salvadoreño debe resolver primero su supervivencia en la Liga A para que la planificación no quede interrumpida a mitad de camino. Gómez asumió el compromiso público de dar un paso al costado si el objetivo no se cumple, y la dirigencia aceptó esa condición.

Como en tantos capítulos de selecciones que viven al filo, la pelota pasa ahora a la cancha y al carácter del grupo. El hincha salvadoreño, que padeció la goleada y pidió cambios en las redes sociales, aguarda que el viernes aparezca un equipo capaz de sostener la categoría y, sobre todo, de recuperar la dignidad perdida en Tegucigalpa. Lo que viene no admite más tropiezos: dos partidos, una oportunidad y un entrenador que se juega su propio crédito junto al de un seleccionado que necesita, más que nunca, reencontrarse con su mejor versión.

TG

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