El último capítulo de las Williams en Flushing Meadows: ovación de pie y eliminación en la primera ronda
Serena y Venus volvieron a jugar el dobles del US Open tras cuatro años sin compartir cancha en Nueva York, fueron recibidas con una ovación en el Arthur Ashe y cayeron ante Chan y Joint en tres sets, después de desperdiciar un 5-0 en el supertiebreak.
El estadio Arthur Ashe volvió a rendirse ante la familia más poderosa del tenis femenino. Como diría un viejo dirigente del circuito, hay apellidos que no necesitan presentación: alcanzan con escucharlos una vez para entender el peso de la historia. Las hermanas Williams regresaron al dobles del US Open tras cuatro años de ausencia en el Grand Slam neoyorquino y, aunque el resultado deportivo las dejó afuera en la primera ronda, la noche quedó registrada como un homenaje del público a una de las dinastías más determinantes del deporte contemporáneo.
El encuentro, disputado en la noche del viernes, enfrentó a las Williams con la dupla integrada por la taiwanesa Hao-Ching Chan y la australiana Maya Joint. El desarrollo fue cambiante y mantuvo la atención hasta la última pelota: el primer set se definió 6-3 a favor de la pareja rival; el segundo obligó a un tiebreak que cayó 7-6 (6) a favor de Chan y Joint, y el tercero volvió a extenderse hasta el supertiebreak a diez puntos, donde se concentró la jugada más comentada de la velada.
Un parcial que se escapó cuando parecía cerrado
Con el marcador 5-0 a su favor en el supertiebreak, Serena y Venus estaban a cinco puntos de forzar un tercer set con posibilidades concretas de revertir la serie. La ventaja, sin embargo, se evaporó en cuestión de minutos: Chan y Joint encadenaron diez puntos contra dos para cerrar el parcial 10-7 y, con él, el partido completo por 7-6. La estadística resulta ilustrativa del vértigo que atraviesa el tenis moderno: en el dobles, cualquier margen puede licuarse en cuestión de puntos cuando el rival encuentra ritmo con el saque.
“El estadio las recibió como lo que son: dos jugadoras que cambiaron la historia de este deporte. El resultado fue adverso, pero la noche les a ellas.”Crónica del encuentro
El peso histórico de las Williams en Flushing Meadows
La aparición en dobles adquiere una lectura particular si se repasa el historial del binomio en el US Open, el Major donde ambas construyeron buena parte de su leyenda. Serena, retirada del circuito individual desde 2022, aceptó la convocatoria para compartir cancha con su hermana mayor, mientras que Venus mantiene presencias esporádicas en distintos torneos del calendario. Entre las dos suman, a lo largo de su trayectoria, múltiples títulos en Nueva York, tanto en individuales como en la modalidad de pareja, y esa mochila de conquistas es la que transformó el partido del viernes en un evento más cercano a una celebración que a una competencia convencional.
- Regreso esperado: las Williams no jugaban juntas el dobles del US Open desde 2019, con cuatro años de ausencia en el Major neoyorquino.
- Primer set adverso: caída por 6-3 frente a Chan y Joint.
- Segundo set peleado: definición en tiebreak, perdido 7-6 (6).
- Supertiebreak desperdiciado: ventaja de 5-0 que se transformó en 10-7 en contra.
- Contexto histórico: el US Open fue escenario de buena parte de los títulos más recordados de ambas, en singles y en dobles.
La pregunta que dejó abierta la jornada no se responde en la cancha, sino en la voluntad de las protagonistas. ¿Habrá más apariciones conjuntas en el calendario o el partido del viernes quedará como la última función del dobles de las Williams en Flushing Meadows? Por lo pronto, la noche dejó una imagen difícil de igualar: un estadio colmado, una ovación cerrada y dos jugadoras que, aun en la derrota, recordaron al público por qué siguen siendo referencia ineludible del tenis mundial. Para el hincha que colmó el Arthur Ashe, el resultado fue un detalle; lo que quedará en la memoria es la imagen de las hermanas entrando juntas a la cancha en un Grand Slam, una postal que el circuito no entrega todos los años.
