Independiente de Oliva cerró el Grupo A con derrota ante Mogi y ya piensa en la Liga Nacional
El conjunto que dirige Martín González cayó por 42 a 24 al descanso y no pudo revertir la diferencia. La efectividad en triples fue un punto crítico: apenas uno de veinte. Ahora se enfoca en el debut del 8 de octubre frente a Ferro.
Como decía un viejo dirigente, hay noches en que el resultado importa menos que el rendimiento, y esta última presentación de Independiente de Oliva en el Gigante de la Ruta 9 parece encajar en esa máxima. El equipo que conduce Martín González cerró el Grupo A de la Liga Sudamericana con una derrota frente a Mogi Basquete, aunque lo hizo con la clasificación a cuartos de final ya asegurada desde las dos victorias iniciales, algo que le permitió a su entrenador priorizar el funcionamiento de cara a los compromisos que se avecinan en el calendario doméstico.
El historial reciente entre ambos equipos quedó con un antecedente favorable para el conjunto brasileño en territorio argentino, después de un desarrollo en el que el conjunto local nunca encontró la llave ofensiva. La estadística final refleja esa superioridad: Independiente convirtió apenas uno de veinte intentos desde la línea de tres puntos, una efectividad del 5%, y apenas alcanzó un 36% en sus lanzamientos de dos, números que dejaron al equipo sin argumentos para acercarse en el marcador. La defensa visitante, además, le cerró los caminos hacia el aro y le impidió generar situaciones claras de lanzamiento.
Un primer tiempo sin reacción
El comienzo del encuentro expuso las dificultades del elenco de Oliva. Durante el primer cuarto atravesó una sequía ofensiva de casi siete minutos sin anotar, una racha que recién se cortó con un lanzamiento convertido por Agustín Pautasso. Mogi, en tanto, mostró solidez defensiva desde el salto inicial y construyó una ventaja parcial de 19 a 8 en esos primeros diez minutos de juego, una diferencia que se sostuvo con el correr de los minutos.
Para el descanso la distancia ya era considerable: el marcador registró un 42 a 24 favorable a los brasileños. El conjunto visitante sostuvo su nivel defensivo, encontró variantes en ataque y administró la diferencia sin sobresaltos. En el complemento Independiente no logró imprimir la intensidad necesaria para modificar el rumbo del encuentro y Mogi conservó el dominio hasta el cierre, lo que confirmó el cierre del grupo con dos victorias y una derrota para el conjunto argentino.
- Efectividad en triples de apenas un 5%, con 1 conversión sobre 20 intentos.
- Un 36% de efectividad en lanzamientos de dobles, otro número bajo para el rendimiento habitual del elenco.
- Una sequía ofensiva en el primer cuarto que se extendió por casi siete minutos, cortada por Pautasso.
- Una desventaja temprana de 19 a 8 que marcó el resto del desarrollo del partido.
- Un parcial al descanso de 42 a 24 que dejó sin opciones concretas de remontada al conjunto local.
La mira en el debut de la Liga Nacional
Tras completar la fase de grupos en el ámbito sudamericano, Independiente volverá a competir el jueves 8 de octubre, cuando reciba a Ferro en el Gigante de la Ruta 9 por la primera fecha de la Liga Nacional. El cuerpo técnico confía en que la carga de minutos y los distintos roles probados ante Mogi le dejen un saldo productivo para el arranque del torneo doméstico, en el que el club aspira a consolidarse como protagonista desde el inicio.
Queda para la reflexión del hincha, como tantas veces ocurre en estas instancias de transición entre certámenes, una mezcla de alivio por la clasificación ya obtenida y de preocupación por el nivel exhibido en el cierre del grupo. El desafío inmediato pasa por recuperar la confianza en el tiro exterior y por sostener la solidez defensiva que mostró en sus primeros compromisos internacionales, esa combinación que en definitiva define la identidad de un equipo que recién comienza su recorrido en la temporada.
