La Feria del Libro de Neuquén se planta en el Bellas Artes con literatura que mira al cine y a la Patagonia
La jornada del miércoles 16 ofrece un laboratorio de escritura, proyecciones, poesía y la biografía de Berbel en un predio que ya recibió 115.000 visitantes. El municipio abrió tres auditorios y reservó uno para autores locales y regionales.
Te lo cuento desde la costanera del museo, con Daniel, un vecino del barrio Hipólito Yrigoyen que se acercó a buscar un libro para su nieta y terminó quedándose a charlar sobre la feria. Ya es tarde, pero por estas calles todavía se siente el movimiento de gente que va y vuelve con bolsas cargadas de novelas y poemarios. La Feria Internacional del Libro de Neuquén atraviesa su semana más intensa y este miércoles 16 de septiembre ofrece un programa donde la escritura se cruza con el cine y con la historia reciente de la Patagonia.
La propuesta fuerte de la mañana pasa por el laboratorio «Vuela el pez», a cargo de Mariana Rizzuto, una invitación a sentarse a escribir que suele ser de las actividades más convocantes. Para los que prefieran mirar pantalla grande, la jornada incluye «Más allá del desierto, del libro al cine (Western patagónico)», un recorrido por el género a partir de la poesía de Juan Pablo Caramellino, con cortometrajes dirigidos por Ezequiel López.
Relatos, poesía y una biografía muy patagónica
La agenda se completa con varias mesas que muestran la diversidad de voces que pasaron por la región. Sol Buschiazzo presenta «Un lugar de Sol», una mezcla de relatos y prosa poética. El grupo Plumas azules acerca su antología «Desatando sueños». También hay espacio para «Borges y su literatura», el trabajo de SADE Filial Neuquén.
Uno de los encuentros más esperados es la presentación de «Berbel: el latido de la Patagonia», la biografía de Cecilia Rayén Guerrero Dewey, una oportunidad para repasar la vida de quien marcó a varias generaciones en el sur. A eso se suman la charla «La gira de los Barrios», de Santiago Emanuel Ocampos, y «Rompiendo las cadenas de la fibromialgia», la narración testimonial de Julia Marisa Esther Stagnaro.
Una feria con estructura de ciudad
- Tres auditorios funcionan en simultáneo, uno de ellos reservado a autores locales y regionales.
- Un estand destinado a escritores independientes permite conocer publicaciones que no siempre llegan a las grandes librerías.
- Hasta la tarde del martes 15 se habían vendido unos 6.000 ejemplares por día, con un acumulado estimado de 115.000 visitantes.
- La programación reserva para el sábado la presentación del libro de la ciudad.
La secretaria de Jefatura de Gabinete, María Pasqualini, confirmó además que todavía quedan visitas fuertes en el calendario, entre ellas las de Mauricio Kartun, Darío Z, Soledad Rivero y Liliana Barrero. Lo que se vio hasta acá es una feria que no se limita a vender libros: sostiene un circuito cultural propio, con espacio para los que escriben en la ciudad y para los que vienen a escucharlos.
Antes de cerrar, me quedo con una idea que me lleva rondando desde que Daniel me la dejó picando en la vereda del museo: hace falta que el municipio sostenga estos auditorios para autores locales más allá del mes de septiembre. La feria se va, pero las mesas, los laboratorios y los nombres que se dieron a conocer este año deberían tener continuidad durante todo el año en los barrios. Que el esfuerzo enorme que hacen editores y escritores independientes encuentre también una política pública que lo acompañe.
