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Miércoles, 30 de septiembre de 2026
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La fibrosis pulmonar se esconde detrás de una falta de aire que muchos creen parte de la edad

Neumonólogos y reumatólogos advierten que el diagnóstico puede tardar hasta dos años y que las enfermedades autoinmunes comprometen el pulmón aun sin síntomas respiratorios. Cuándo consultar de urgencia y por qué no alcanza con esperar.

Por Rocío AyalaSociedad y vida en la ciudad · · hace 1 h
La fibrosis pulmonar se esconde detrás de una falta de aire que muchos creen parte de la edad

Vivo en una ciudad donde cualquiera que sube una escalera agitado dice, casi como un chiste, que ya está viejo. Lo escucho seguido en la costanera, mientras un vecino de Boedo -que en realidad se llama Rubén y tiene 62 años- me cuenta que dejó de ir a la cancha porque le faltaba el aire. Rubén dice que es la edad. Los médicos consultados por este portal dicen que eso no alcanza como explicación, y que esa naturalización es parte del problema: la fibrosis pulmonar, una enfermedad que cicatriza los pulmones de manera irreversible, puede pasar hasta dos años sin diagnóstico.

Cuando la falta de aire no es solo la edad

El neumonólogo Juan Ignacio Enghelmayer, del Hospital de Clínicas y especializado en enfermedades pulmonares intersticiales, advierte que la pérdida de capacidad para hacer esfuerzos no debe atribuirse automáticamente al envejecimiento, aunque la fibrosis sea más frecuente después de los sesenta. La pista clínica más clara es la disnea progresiva: cuesta más subir dos pisos, cargar las bolsas, caminar hasta la parada del colectivo. Si esa dificultad se intensifica en pocos días o aparece ante esfuerzos mínimos, la consulta tiene que ser urgente, sin esperar un turno programado.

La tos seca persistente es la otra señal de alarma. Pero el especialista aclara un punto central: ni la falta de aire ni la tos seca alcanzan por sí solas para diagnosticar fibrosis pulmonar. Pueden tener decenas de causas, desde una anemia hasta una insuficiencia cardíaca. Por eso la consulta no debe quedarse en la farmacia ni en el autodiagnóstico de Google: requiere una evaluación médica completa, con tomografía de alta resolución para ver el tejido pulmonar y estudios respiratorios que midan cómo llega el oxígeno.

  • Antecedentes clínicos y exposiciones laborales o ambientales que revisa el especialista.
  • Tomografía de alta resolución, clave para detectar cicatrices en el pulmón.
  • Auscultación, donde pueden percibirse ruidos similares al sonido del velcro al separar la tela.
  • Estudios de función respiratoria para objetivar la pérdida de capacidad.

Autoinmunidad: el daño silencioso

Hay un capítulo de la fibrosis que casi no avisa. La jefa de Reumatología del Hospital Ramos Mejía, Fabiana Montoya, explica que los pacientes con esclerosis sistémica tienen que ser evaluados desde el diagnóstico, porque el compromiso pulmonar puede estar presente aun cuando no hay tos ni falta de aire. En artritis reumatoidea la búsqueda se concentra en quienes tienen factores de riesgo. La lógica es directa: en estas enfermedades el sistema inmune puede atacar al pulmón sin que aparezca una sola molestia respiratoria.

“En una cohorte argentina en la que participé, el 35 por ciento de los pacientes con enfermedad pulmonar intersticial asociada a autoinmunidad no tenía síntomas respiratorios. Y dentro de ese grupo, el 40 por ciento tenía una afectación extensa en la tomografía.”Fabiana Montoya, jefa de Reumatología del Hospital Ramos Mejía

El dato cambia la forma de cuidarse. Esperar a sentir tos o falta de aire para consultar puede significar llegar tarde: cuando la cicatriz ya es extensa, las opciones terapéuticas se reducen. Por eso los controles indicados no dependen únicamente de los síntomas, sino de la enfermedad de base y del criterio del médico tratante.

Qué se puede hacer desde el barrio

La fibrosis pulmonar puede tener causas conocidas -exposición a partículas inhaladas en el trabajo, algunos medicamentos, enfermedades autoinmunes- o ser idiopática, es decir, sin origen identificado. Saber cuál es cuál no es un dato menor: define el tratamiento, la frecuencia de los controles y hasta el pronóstico. Por eso no sirve quedarse en la intuición de que será la edad o el smog de la semana.

Por eso, antes de cerrar esta nota y volver a la costanera, le dejo un pedido concreto al municipio: que las direcciones de Atención Primaria de la comuna incorporen campañas de difusión sobre los signos de alerta respiratoria en mayores de sesenta, y que articulen con hospitales de referencia circuitos de derivación rápida para tomografía de alta resolución cuando un centro de salud sospeche enfermedad pulmonar intersticial. Si Rubén, el vecino de Boedo, hubiera tenido esa información hace un año, tal vez hoy no estaría mirando los partidos por televisión.

RA
Rocío AyalaSociedad y vida en la ciudad

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