La Justicia de Pilar envió a prisión preventiva a los dueños de una concesionaria acusados de estafar con autos de alta gama
La jueza Andrea Rodríguez Mentasty consideró que existen riesgos de fuga y entorpecimiento. La causa tiene al menos tres víctimas identificadas, entre ellas una persona que transfirió 29.000 dólares por un vehículo que nunca recibió.
En la sala de audiencias de los tribunales de Garantías de Pilar, la jueza Andrea Rodríguez Mandys resolvió en las últimas horas dictar la prisión preventiva de Carlos Alberto González, de 43 años, y Cynthia Chamoles, de 44, titulares de la concesionaria Autos Pilar Premium. La medida fue requerida por el fiscal Andrés Quintana, quien conduce la investigación.
Los cargos que enfrentan los imputados
Según la resolución a la que tuvo acceso este medio, González y Chamoles están imputados como jefes de una asociación ilícita, en concurso real con los delitos de estafa, defraudación por retención indebida y defraudación por administración infiel. La calificación refleja la cantidad de hechos bajo pesquisa y el rol que les atribuye la fiscalía en la organización.
Los argumentos de la magistrada
La jueza fundó su decisión en dos riesgos procesales. En primer lugar, el peligro de fuga, al que definió con la frase "la multiplicidad de hechos, de víctimas, los grandes perjuicios ocasionados y la logística empleada", elementos que consideró suficientes para presumir que los acusados podrían eludir la acción judicial frente a una eventual condena de cumplimiento efectivo. En segundo término, advirtió sobre el entorpecimiento de la investigación, al remarcar "la magnitud del perjuicio económico, la disponibilidad de recursos y logística para ocultar activos y la posibilidad de manipular documentación relevante".
“La medida cautelar de la prisión preventiva se presenta como el único medio idóneo para asegurar de manera efectiva los fines del proceso.”Jueza Andrea Rodríguez Mandys, en su resolución
El mecanismo de la maniobra
La causa tiene acreditadas, hasta el momento, dos modalidades de operación. En algunos casos, los responsables recibían pagos totales en dólares por vehículos que luego no eran entregados a los compradores. En otros, aceptaban automóviles en consignación, concretaban la venta y no rendían el producido a los titulares originales.
- Una persona entregó una camioneta Ford Ranger Raptor para su venta en consignación sin firmar el formulario de transferencia de dominio. Los imputados comercializaron el rodado y desviaron los fondos sin rendir cuentas.
- Otro damnificado transfirió 29.000 dólares por un automóvil que tampoco recibió.
- Un tercer caso involucra un Ford Mustang 2022 que su propietario cedió para exhibición en el salón, con la expectativa de recuperarlo o recibir un vehículo de valor equivalente; ante los reclamos, la operación nunca se completó.
La próxima fecha judicial aún no fue difundida por el juzgado de Garantías de Pilar, que mantiene la causa bajo reserva mientras se continúan recolectando pruebas y recibiendo declaraciones de damnificados.
