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Viernes, 16 de octubre de 2026
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La selección cierra el año en casa: Argentina recibe a Uruguay y Costa Rica en la última ventana de 2026

El combinado nacional disputará dos amistosos en noviembre, con la mira puesta en el inicio de un nuevo ciclo tras la despedida de Messi. La probable vuelta a La Plata y el paso por Córdoba marcan la agenda de la Fecha FIFA.

Por Tomás GalarzaDeportes · · hace 1 h
La selección cierra el año en casa: Argentina recibe a Uruguay y Costa Rica en la última ventana de 2026

La Asociación del Fútbol Argentino confirmó los dos compromisos que tendrá la selección argentina en la última Fecha FIFA de 2026, una ventana que, como decía un viejo dirigente del fútbol local, suele servir menos para el resultado y más para empezar a escribir el libro que se viene. El equipo dirigido por el cuerpo técnico nacional cerrará el calendario del año con dos presentaciones en territorio propio, en un contexto que combina symbolique, renovación y una cuenta pendiente con su propia hinchada.

El primer compromiso será el viernes 13 de noviembre ante Uruguay, clásico rioplatense de vieja data, en un encuentro que tendrá lugar en la provincia de Buenos Aires. La sede que aparece como candidata principal es el Estadio Único de La Plata, que se prepara para su reinauguración tras las obras de modernización, aunque también queda latente la opción del Estadio Monumental, la casa habitual del combinado. La confirmación oficial de la cancha se conocerá en los próximos días, una vez que la AFA termine de evaluar aspectos logísticos y de seguridad.

Una transición que cruza el Río de la Plata

El cruce con Uruguay llega en un momento particular para ambos seleccionados. El equipo dirigido por Diego Pablo Forlán atraviesa un proceso de recambio generacional y llega con ritmo competitivo: en las ventanas de septiembre y octubre, los celestes ganaron 4-1 a Corea del Sur, vencieron 6-1 a la India y cayeron en su única derrota ante Japón. Darwin Núñez fue su principal referente ofensivo en esa serie, con tres goles. Del lado argentino, la transición tiene un signo distinto: la reciente despedida de Lionel Messi del seleccionado deja un vacío simbólico y futbolístico que obliga a repensar nombres, esquemas y liderazgos.

Cuatro días después del encuentro ante Uruguay, el martes 17 de noviembre, la selección se trasladará a Córdoba para enfrentar a Costa Rica en el estadio Mario Alberto Kempes. Los centroamericanos, ubicados en el puesto 41 del ranking FIFA y quintos en la Confederación de Norteamérica, Centroamérica y el Caribe, también atraviesan un ciclo de cambio: quedaron fuera del Mundial 2026, su última participación mundialista fue Qatar 2022 y en la ventana de septiembre-octubre acumularon dos victorias y dos derrotas en cuatro partidos.

Lo que está en juego en estos dos amistosos

  • El inicio formal del ciclo post-Messi, con el cuerpo técnico obligado a probar variantes ofensivas y a definir una nueva columna vertebral.
  • La evaluación de jugadores jóvenes y de aquellos que vienen pidiendo titularidad desde sus clubes, en un escenario sin puntos en disputa.
  • La gestión del simbolismo: volver a La Plata o al Monumental para reencontrarse con el público argentino después de la despedida de su máxima figura histórica.
  • La preparación con miras a la próxima etapa de las Eliminatorias, donde Argentina deberá sostener la jerarquía conseguida en los últimos procesos.

Estos dos partidos serán los primeros que el seleccionado dispute en condición de local desde la última presentación de Messi con la camiseta albiceleste, un detalle que no es menor para el ánimo del plantel ni para la lectura que haga la opinión pública. El ciclo que se abre planteará preguntas inevitables sobre el esquema, los nombres y el perfil de equipo que asumirá el legado más exigente del fútbol argentino contemporáneo.

El historial entre Argentina y Uruguay, cargado de capítulos decisivos en mundiales y copas americanas, vuelve a cruzarse en un momento en el que, como tantas veces, las urgencias de uno y otro lados coinciden. Para el hincha, que suele mirar estos amistosos con una mezcla de expectativa y descreimiento, el llamado de noviembre es también una invitación a empezar a imaginar cómo será el equipo de los próximos años. La respuesta, en la cancha, recién empezará a escribirse el mes próximo.

TG

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